Fiebre y glándulas suprarrenales: qué debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las glándulas suprarrenales son dos órganos pequeños que están encima de los riñones. Producen hormonas, como el cortisol, que ayudan al cuerpo a responder al estrés, las enfermedades y las lesiones. Cuando una persona tiene fiebre y además padece un problema en estas glándulas, la situación puede ser más delicada de lo normal. Esto se debe a que una infección o una fiebre aumenta la necesidad de cortisol, y si el cuerpo no puede producirlo o usarlo bien, puede aparecer una complicación seria llamada crisis suprarrenal.
Datos clave
- La fiebre es una señal de que el cuerpo está luchando contra una infección, pero en personas con insuficiencia suprarrenal puede ser un desencadenante de una emergencia.
- Una crisis suprarrenal puede aparecer rápidamente, por eso es fundamental tener un plan de actuación preparado con el médico.
- Con el tratamiento adecuado y atención temprana, la mayoría de las personas lleva una vida plena y activa.
No es una situación frecuente en la población general. Sin embargo, entre las personas que viven con insuficiencia suprarrenal, la fiebre es una causa común y peligrosa de complicaciones. Por eso es tan importante conocerla.
Afecta principalmente a personas que tienen insuficiencia suprarrenal primaria (enfermedad de Addison), insuficiencia suprarrenal secundaria (por problemas en la hipófisis) o que han tomado corticoesteroides durante mucho tiempo. También puede afectar a personas con hiperplasia suprarrenal congénita.
Síntomas
- Fiebre acompañada de vómitos que impiden tomar los medicamentos
- Confusión o pérdida del conocimiento
- Presión arterial muy baja (sensación de desmayo, piel fría y pálida)
- Dolor abdominal intenso o rigidez
- Convulsiones
- Síntomas que no mejoran incluso después de tomar la medicación de rescate indicada por el médico
- ⚠Fiebre de más de 38 °C si tienes insuficiencia suprarrenal
- ⚠Vómitos que duran más de unas horas
- ⚠Diarrea intensa que no cede
- ⚠Sensación de mareo que empeora a lo largo del día
- ⚠Cualquier signo de infección, como tos con flema o dolor al orinar
Síntomas comunes
- Fiebre
- Debilidad intensa o cansancio extremo
- Mareos al levantarse o sensación de desmayo
- Náuseas o vómitos
- Dolor abdominal
- Diarrea o pérdida de apetito
- Dolor de espalda o de piernas
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto inconsolable
- Somnolencia difícil de despertar
- Vómitos que impiden beber líquidos
- Bajo nivel de azúcar en la sangre (convulsiones o temblores) en casos graves
- Deshidratación (poca orina, boca seca, ojos hundidos)
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación nueva
- Caídas sin causa aparente
- Presión arterial baja con mucha facilidad
- Sentirse muy débil o sin energías
- Fiebre que no mejora rápidamente
Causas
Causas principales
- Las glándulas suprarrenales no producen suficiente cortisol, lo que puede ocurrir por una enfermedad autoinmune (el sistema inmunitario ataca a las glándulas).
- Infecciones que dañan las glándulas suprarrenales, como la tuberculosis.
- Problemas en la hipófisis (una glándula del cerebro que regula las suprarrenales).
- De repente suspender un tratamiento prolongado con corticoesteroides, sin supervisión médica.
- Estrés físico intenso, como una cirugía, un accidente o una infección, que aumenta la necesidad de cortisol.
Factores de riesgo
- Tener enfermedad de Addison u otra insuficiencia suprarrenal diagnosticada.
- Haber tomado medicamentos llamados corticoesteroides durante meses o años.
- Tener una infección o fiebre, especialmente con vómitos o diarrea.
- Someterse a procedimientos médicos o quirúrgicos recientes.
- No tener un plan de ajuste de medicamentos para enfermedades agudas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presentas fiebre y sabes que tienes insuficiencia suprarrenal, contacta a tu médico de inmediato, incluso antes de que la fiebre suba.
- Si tienes vómitos o diarrea y no puedes retener líquidos ni medicamentos.
- Si sientes mareos fuertes, debilidad muscular o presión arterial baja.
- Si tu médico te ha dado indicaciones especiales para días de enfermedad y no sabes si seguirlas por tu cuenta.
Programe una cita de rutina si:
- Si aún no tienes diagnóstico pero notas fatiga extrema, pérdida de peso sin explicación, manchas oscuras en la piel o presión arterial baja, pide una consulta para estudio.
- Si estás tomando corticoesteroides a largo plazo, revisa con tu médico qué hacer durante enfermedades o fiebres.
Diagnóstico
El médico comenzará por escuchar tus síntomas y revisar tu historial clínico. Si hay sospecha de insuficiencia suprarrenal, solicitará análisis de sangre que midan los niveles de cortisol, la hormona adrenocorticotrópica (ACTH) y los electrolitos. En algunos casos, se hace una prueba especial de estimulación para ver cómo responde el cuerpo a una hormona sintética.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir cortisol, electrolitos y glucosa.
- Prueba de estimulación rápida con ACTH, que comprueba la respuesta de las glándulas suprarrenales.
- Análisis de orina y otras pruebas de sangre para detectar anticuerpos o causas autoinmunes.
- Pruebas de imagen, como tomografía o resonancia, si se necesita estudiar la estructura de las glándulas.
Qué esperar en su cita
Es posible que te pidan varias pruebas, algunas en ayunas y en un hospital, para observar la reacción del cuerpo. No te preocupes: el personal te acompañará en todo momento. Los resultados pueden tardar unos días, y con ellos el médico confirmará o descartará el diagnóstico y elaborará un plan de tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento se basa en reemplazar la hormona que falta (cortisol) con medicamentos que actúan igual que ella. Cuando aparece una fiebre o una infección, el cuerpo necesita más dosis, lo que se conoce como 'dosis de estrés'. Este ajuste debe indicarlo siempre el médico. Nunca cambies la dosis por tu cuenta, pero si tienes un plan de emergencia, síguelo al pie de la letra y contacta a tu equipo de salud.
Autocuidado en el hogar
- Descansa lo suficiente para ayudar a tu cuerpo a combatir la infección.
- Bebe líquidos claros en pequeños sorbos si no tienes vómitos.
- No dejes de tomar tus medicamentos habituales sin consultar a tu médico.
- Lleva contigo la identificación médica que indique tu condición, por si necesitas atención de emergencia.
- Mide tu temperatura con frecuencia y anota la evolución de los síntomas.
Tratamientos médicos
Los médicos utilizan medicamentos llamados glucocorticoides, que reemplazan la función del cortisol. En situaciones de fiebre o enfermedad, la dosis puede necesitar aumentos temporales, a menudo por vía oral si puedes retener medicamentos, o por inyección en casos más graves. Durante una crisis, el tratamiento puede incluir líquidos por vía intravenosa y cortisol inyectable, siempre en un entorno médico. Sigue siempre las indicaciones de tu profesional de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si se detecta una causa quirúrgica que afecte a las glándulas suprarrenales (por ejemplo, un tumor), el médico puede proponer una operación para extirpar la glándula afectada. La cirugía no es el tratamiento habitual para la mayoría de las personas, y se decide caso a caso tras un estudio completo.
Vivir con esta afección
Vivir con un problema suprarrenal es muy compatible con una vida plena. La clave es aprender a escuchar a tu cuerpo, llevar un registro de tus medicamentos y tener un plan de emergencia bien claro. Cuando surge la fiebre, actúa con calma y sigue el plan que tu médico te haya dado.
Consejos de estilo de vida
- Pide a tu médico una tarjeta o brazalete de identificación médica.
- Lleva siempre una dosis extra de tu medicación de rescate si el médico la ha recetado.
- Aprende a reconocer los primeros síntomas de una crisis suprarrenal.
- Avisa a tus familiares y personas cercanas de qué hacer en caso de emergencia.
- Evita el ayuno prolongado y asegúrate de mantener una buena hidratación.
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, proteínas y grasas saludables. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, suele ser beneficioso, pero consulta primero a tu médico sobre la hidratación y los ajustes de medicación durante la actividad física. Evita el esfuerzo excesivo si estás enfermo o con fiebre.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una condición crónica y tener en mente el riesgo de una crisis puede generar ansiedad, estrés o tristeza. Es completamente normal. Permitirte sentir esas emociones y hablar con tu médico o con un profesional de salud mental es una forma de cuidarte. Pedir ayuda es un acto de valentía.
Prevención
No se puede prevenir la insuficiencia suprarrenal en todos los casos, pero sí se pueden prevenir muchas crisis. La estrategia más importante es tener un plan de 'día de enfermedad' por escrito y revisarlo con el médico. Mantener las vacunas al día y cuidar una buena higiene para evitar infecciones también reduce el riesgo.
Vacunas
Mantenerse al día con las vacunas recomendadas, como la de la gripe y otras que el médico indique, ayuda a disminuir las probabilidades de contraer infecciones que puedan ser graves. Consulta a tu médico qué vacunas son adecuadas para ti.
Programas de detección
Si ya tienes diagnóstico de insuficiencia suprarrenal, son importantes las revisiones periódicas para ajustar el tratamiento y controlar otros problemas de salud. Si tienes antecedentes familiares de enfermedades autoinmunes, coméntalo con tu médico para valorar si necesitas controles.
Complicaciones
Si no se trata
- Crisis suprarrenal: una emergencia que pone en peligro la vida.
- Presión arterial peligrosamente baja (shock).
- Convulsiones por desequilibro de electrolitos o azúcar en sangre.
- Pérdida del conocimiento o coma.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la crisis suprarrenal es un problema serio, la buena noticia es que se puede prevenir y tratar. Casi todas las personas que reciben tratamiento y educación adecuados pueden trabajar, viajar, hacer ejercicio y disfrutar de la vida. La clave está en conocer tu cuerpo, seguir las indicaciones médicas y buscar ayuda rápidamente cuando algo no va bien. Con el apoyo correcto, el pronóstico es muy esperanzador.
Encontrar apoyo
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.