Diabetes y fiebre: qué debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Cuando una persona con diabetes tiene fiebre, su cuerpo está combatiendo una infección o una enfermedad. La fiebre puede hacer que el azúcar en la sangre suba o baje, por lo que es importante vigilarla de cerca. Esto no significa que sea grave, pero sí requiere atención y cuidados especiales.
Datos clave
- La fiebre puede alterar los niveles de azúcar en la sangre, a menudo haciéndolos subir.
- Las personas con diabetes tienen más riesgo de desarrollar infecciones, especialmente si su glucosa no está bien controlada.
- Tener fiebre con diabetes puede ser señal de que necesitas ayuda médica para evitar complicaciones.
- Con el tratamiento adecuado y cuidados en casa, la mayoría de las personas se recuperan sin problemas.
Sí. Las personas con diabetes pueden tener fiebre de la misma manera que cualquier otra persona, pero deben prestarle más atención porque pueden deshidratarse o presentar complicaciones como cetoacidosis diabética, que es una acumulación de ácidos en la sangre.
Afecta a personas de cualquier edad que tienen diabetes tipo 1, tipo 2 u otras formas de diabetes. Es más frecuente o más riesgoso cuando el control de la glucosa es deficiente, en personas mayores, en niños, y en quienes tienen otras enfermedades crónicas.
Síntomas
- Dificultad para respirar o respiración muy rápida
- Confusión o somnolencia intensa
- Vómitos repetidos que impiden beber líquidos
- Convulsiones
- Pérdida del conocimiento
- Aliento con olor a fruta, que puede ser señal de cetoacidosis
- Dolor de pecho o presión arterial muy baja
- ⚠Fiebre que dura más de 24 horas
- ⚠Niveles de azúcar en sangre muy altos (por ejemplo, más de 250 mg/dL) que no bajan con medicación
- ⚠Presencia de cetonas en la orina (si usas tiras reactivas)
- ⚠Dolor abdominal intenso o vómitos leves
- ⚠Señales de infección en una herida o enrojecimiento
- ⚠Dolor al orinar, tos con flema o cualquier síntoma de infección
Síntomas comunes
- Temperatura corporal alta (más de 38°C)
- Escalofríos o temblores
- Sudoración
- Malestar general
- Sed intensa y boca seca
- Orinar con más frecuencia de lo habitual
- Cansancio o debilidad
Síntomas en niños
- Fiebre con irritabilidad o llanto sin causa clara
- Somnolencia o menos energía de lo normal
- Dolor abdominal o vómitos
- Respiración rápida o profunda
- Aliento con olor a fruta (puede indicar un problema grave)
Síntomas en adultos mayores
- Puede tener poca fiebre o incluso no tenerla, aunque exista infección
- Confusión o cambios en el comportamiento
- Debilidad o pérdida de equilibrio
- Pérdida de apetito
- Caídas o mareos
Causas
Causas principales
- Infecciones bacterianas o virales, como resfriados, gripe, infecciones de orina o de la piel
- Reacciones a algunos medicamentos
- Enfermedades inflamatorias
- En personas con diabetes, el mal control de la glucosa puede hacer que las infecciones sean más frecuentes o más graves
Factores de riesgo
- Tener la glucosa en sangre mal controlada
- Haberse sometido a cirugía o tener heridas
- Portar un catéter o sonda urinaria
- Ser mayor de 65 años
- Tener complicaciones de la diabetes, como problemas de riñón o pies
- Padecer otras enfermedades crónicas como problemas cardíacos o pulmonares
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la fiebre va acompañada de vómitos, diarrea o deshidratación
- Si el azúcar en sangre está muy alto o muy bajo y no mejora
- Si aparecen cetonas en la orina (si tienes tiras para medirlas)
- Si sientes dolor fuerte, confusión o dificultad para respirar
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes fiebre de más de un día sin una causa clara
- Si tienes síntomas de infección como tos, dolor al orinar o una herida infectada
- Si necesitas consejo sobre cómo ajustar tus medicamentos o insulina durante la enfermedad
- Si no estás seguro de qué hacer y te sientes preocupado
Diagnóstico
El médico te hará preguntas sobre tus síntomas, te tomará la temperatura y revisará tu historia de diabetes. También puede realizar un examen físico para buscar signos de infección.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de glucosa en sangre (puede hacerse en casa con un medidor)
- Análisis de sangre para ver la glucosa, electrolitos y función renal
- Análisis de orina para detectar infecciones o cetonas
- Hemograma completo para valorar signos de infección
- Cultivos (de sangre, orina o herida) para identificar el tipo de bacteria, si hay infección
Qué esperar en su cita
Durante la consulta, el médico puede pedirte que te hagas análisis de sangre o de orina. También puede recomendarte que midas tu glucosa varias veces al día. Si hay signos de deshidratación o complicaciones, es posible que necesites recibir líquidos por vena (en el hospital) y que te ajusten el tratamiento de la diabetes temporalmente.
Tratamiento
El objetivo es tratar la causa de la fiebre y mantener la diabetes bajo control durante la enfermedad. Esto puede incluir medidas para bajar la fiebre, controlar la glucosa, y tratar la infección si existe.
Autocuidado en el hogar
- Mide tu glucosa en sangre cada 2-4 horas o como te indique tu médico.
- Bebe abundante agua y líquidos sin azúcar para evitar la deshidratación.
- No te saltes comidas; trata de mantener una alimentación regular.
- Descansa lo suficiente.
- Toma los medicamentos para la diabetes que te hayan recetado, salvo que el médico indique lo contrario.
- Si tienes tiras para medir cetonas, úsalas y anota los resultados.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar medicamentos para bajar la fiebre (como paracetamol o ibuprofeno, siempre bajo indicación), y si existe una infección bacteriana, utilizar antibióticos. En algunos casos, especialmente si la glucosa está muy alta o aparecen cetonas, puede ser necesario recibir insulina y líquidos intravenosos en el hospital. El tratamiento siempre se adapta a cada persona y no se debe automedicar.
Vivir con esta afección
Vivir con diabetes requiere prestar atención a los cambios de tu cuerpo. Cuando tienes fiebre, es clave tener un plan de "día de enfermedad": saber qué medicamentos tomar, cómo ajustar la insulina (si la usas), qué líquidos consumir y cuándo llamar al médico.
Consejos de estilo de vida
- Lleva un registro de tu glucosa, temperatura y síntomas.
- Asegúrate de tener a mano tiras reactivas, glucómetro y medicamentos.
- Pide ayuda a un familiar o amigo si te sientes mal.
- Mantén una bolsa con suministros para enfermedades, como paracetamol (indicado por tu médico) y líquidos.
Dieta y ejercicio
Si tienes fiebre, es probable que necesites descansar y no hacer ejercicio. Trata de comer comidas ligeras y frecuentes, y si no tienes hambre, intenta tomar líquidos que aporten algo de calorías. Consulta con tu médico o nutricionista qué alimentos son mejores cuando estás enfermo.
Salud mental y bienestar emocional
Enfrentar una fiebre con diabetes puede generar ansiedad o miedo a las complicaciones. Es normal sentirse preocupado. Habla con tu familia o con tu equipo de salud. La diabetes no te define, y cuidarte durante una enfermedad es una forma de fortalecer tu bienestar.
Prevención
No se puede prevenir la fiebre en todos los casos, pero se puede reducir el riesgo de infecciones manteniendo un buen control de la glucosa, lavándote las manos con frecuencia, cuidando tus pies y evitando el contacto con personas enfermas.
Vacunas
Las personas con diabetes deben tener al día las vacunas recomendadas, como la vacuna contra la gripe (influenza), la vacuna antineumocócica, la vacuna contra la hepatitis B y las vacunas contra el COVID-19. Habla con tu médico sobre qué vacunas son adecuadas para ti.
Programas de detección
Acude a tus revisiones periódicas de diabetes. Controles regulares de glucosa, presión arterial, colesterol y función renal ayudan a detectar problemas antes de que causen complicaciones.
Complicaciones
Si no se trata
- Cetoacidosis diabética: acumulación de ácidos en la sangre que puede ser peligrosa si no se trata.
- Deshidratación severa.
- Infecciones que se agravan y pueden extenderse a todo el cuerpo (sepsis).
- Alteraciones del nivel de conciencia o coma.
- Empeoramiento de complicaciones existentes de la diabetes.
Pronóstico a largo plazo
Con atención médica oportuna y cuidados en casa, la mayoría de las personas con diabetes y fiebre se recuperan sin problemas. Es importante seguir las indicaciones de tu médico, vigilar tu glucosa y no demorar la consulta si te sientes peor. La diabetes es una condición que se puede manejar, y un episodio de fiebre no cambia eso.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.