Dolor de oído en un solo lado: causas y alivio
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor de oído en un solo lado es una molestia, punzada o sensación de presión dentro de uno de los dos oídos. Es un síntoma muy común que puede venir del propio oído o de zonas cercanas, como los dientes, la garganta o la mandíbula.
Datos clave
- Aunque puede ser molesto, la mayoría de las veces no es grave y mejora en pocos días.
- No se debe introducir ningún objeto en el oído para limpiarlo o aliviar el picor.
- Si el dolor aparece con fiebre, supuración o pérdida de audición, conviene consultar a un profesional de salud.
Es una de las consultas más frecuentes en atención primaria y en otorrinolaringología, sobre todo en niños y en personas que nadan con frecuencia.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en la infancia, especialmente en menores de 5 años. También afecta a adultos con alergias, resfriados recurrentes, problemas dentales o trastornos de la mandíbula.
Síntomas
- Dolor muy intenso que aparece de repente y no calma con medidas simples
- Hinchazón y enrojecimiento que se extiende detrás de la oreja o hacia el cuello
- Dificultad para mover un lado de la cara o cerrar el ojo
- Rigidez de cuello con dolor de cabeza fuerte y fiebre alta
- Pérdida de conciencia o convulsiones
- ⚠Fiebre alta con dolor de oído
- ⚠Salida de pus o sangre por el oído
- ⚠Pérdida de audición de aparición repentina
- ⚠Dolor que empeora mucho en 24 a 48 horas
- ⚠Síntomas que no mejoran después de 2 días
Síntomas comunes
- Dolor sordo, punzante o sensación de presión en un solo oído
- Sensación de tener el oído tapado
- Picazón o irritación dentro del oído
- Enrojecimiento visible en la parte externa del oído
- Chasquidos o líquido al mover la mandíbula
- Pérdida de audición leve en el oído afectado
Síntomas en niños
- Tirarse o frotarse la oreja con frecuencia
- Llanto o irritabilidad, sobre todo al acostarse
- Fiebre
- Dificultad para dormir o comer
- No reaccionar a sonidos suaves
Síntomas en adultos mayores
- Dolor sordo que se confunde con molestias de la mandíbula
- Mareos o sensación de inestabilidad
- Pérdida de audición más notoria
- Dificultad para explicar lo que sienten
- Confusión o cambios de comportamiento en personas mayores vulnerables
Causas
Causas principales
- Infección del oído medio (otitis media), que suele aparecer después de un resfriado
- Infección del oído externo (otitis del nadador), asociada al agua o a rascarse el oído
- Acumulación de cerumen que bloquea el conducto auditivo
- Cambios de presión en aviones, al bucear o al subir a gran altura
- Cuerpo extraño dentro del oído, más frecuente en niños
- Problemas dentales, dolor de garganta o trastornos de la articulación de la mandíbula (ATM)
Factores de riesgo
- Ser niño o niña, por tener conductos auditivos más cortos
- Asistir a guarderías o convivir con muchas personas
- Resfriados, gripe o alergias frecuentes
- Bañarse en piscinas, lagos o ríos sin secarse bien los oídos
- Estar expuesto al humo del tabaco
- Usar hisopos u otros objetos para limpiar el oído
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso que te impide dormir o hacer tu vida normal
- Fiebre alta con dolor de oído
- Supuración de pus o sangre por el oído
- Pérdida de audición repentina
- Síntomas que empeoran después de 48 horas
Programe una cita de rutina si:
- Dolor leve que dura más de 2 o 3 días sin mejorar
- Sensación de oído tapado que no desaparece sola
- Chasquidos, pitidos o mareos recurrentes
- Molestias al mover la mandíbula o al masticar que se relacionan con el oído
Diagnóstico
El profesional sanitario te preguntará cuándo empezó el dolor, si tienes otros síntomas y si has estado en contacto con agua o resfriados. Después revisará el oído con un otoscopio, un instrumento con luz que permite ver el conducto auditivo y el tímpano.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia (examen del oído con luz)
- Pruebas de audición si se sospecha pérdida de audición
- Exploración de nariz, garganta, dientes y mandíbula
- En algunos casos, análisis de líquido del oído o pruebas de imagen como una tomografía
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser rápida y sin dolor. El médico te pedirá que mantengas la cabeza quieta mientras mira dentro del oído. En ese mismo momento te explicará si hace falta algún tratamiento o si puedes esperar unos días.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Las infecciones leves del oído medio pueden curarse solas en unos días. En otros casos, el médico puede recetar antibióticos u otros medicamentos. Para el cerumen obstruido o un cuerpo extraño, el profesional realiza una limpieza dirigida.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar un paño tibio (no caliente) sobre la zona externa del oído durante 10 o 15 minutos
- Descansar con la cabeza ligeramente elevada para reducir la sensación de presión
- Evitar que entre agua en el oído, especialmente si hay dolor o picor
- No usar hisopos, pinzas ni gotas sin la indicación de un profesional
- Tragar, bostezar o mascar chicle si el dolor está relacionado con cambios de presión al volar
Tratamientos médicos
Para las infecciones bacterianas, el médico puede recetar antibióticos. Para el dolor, se pueden usar medicamentos analgésicos de venta libre siempre que un farmacéutico o médico indique cuál es el más adecuado, sobre todo en niños. Si el cerumen está endurecido, el especialista puede extraerlo o indicar gotas específicas. Cuando el origen es dental o de la mandíbula, el tratamiento lo dirigirá el dentista o un especialista en ATM.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las infecciones de oído se repiten con frecuencia o hay líquido detrás del tímpano durante meses, el médico puede proponer una cirugía menor para colocar pequeños tubos de ventilación en el tímpano. También puede ser necesaria una cirugía si aparece una complicación como una colección de pus detrás de la oreja.
Vivir con esta afección
Cuida tu oído como una zona sensible. Evita el ruido fuerte, sécalo suavemente con la punta de una toalla después de bañarte y no uses bastoncillos. Sigue las indicaciones del profesional y completa el tratamiento aunque te sientas mejor.
Consejos de estilo de vida
- Después de nadar o ducharte, inclina la cabeza hacia cada lado para que salga el agua
- Sécate la oreja con la toalla sin frotar con fuerza
- Evita rascarte o tocarte el interior del oído
- Mantén las vacunas al día, incluidas las que protegen contra la gripe y el neumococo, si tu médico las recomienda
Dieta y ejercicio
Comer de forma equilibrada y hacer ejercicio moderado ayuda a mantener fuertes las defensas. Si masticar te duele, prueba comidas blandas como sopas, purés y yogur. Bebe suficiente agua a lo largo del día.
Salud mental y bienestar emocional
Un dolor de oído persistente o acompañado de pérdida de audición puede generar ansiedad, frustración o cansancio. Habla con tu médico sobre lo que sientes; la mejoría del síntoma suele reducir también esa carga emocional.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero hay medidas que reducen las probabilidades, como lavarse las manos, evitar contagios de resfriados, secar los oídos después de bañarse y no introducir objetos en el oído.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y contra algunas bacterias como el neumococo pueden reducir el riesgo de infecciones de oído. Pregunta a tu profesional de salud qué vacunas te corresponden a ti o a tu familia.
Programas de detección
Las revisiones auditivas periódicas son especialmente útiles en niños con infecciones de oído frecuentes y en personas mayores. Permiten detectar problemas a tiempo y evitar complicaciones.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección que se extiende al hueso detrás de la oreja (mastoiditis)
- Pérdida de audición temporal o permanente
- Ruptura del tímpano, a menudo con salida de líquido
- Absceso o acumulación de pus en el oído o cerca de él
- Infecciones recurrentes que afectan a la calidad de vida
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la gran mayoría de los dolores de oído en un lado desaparecen por completo en unos días o semanas. Aunque algunas personas necesitan más tiempo o seguimiento, las probabilidades de recuperación son muy altas si se acude a tiempo.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.