Dolor de oído que empeora al acostarse
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor de oído que empeora al acostarse es un síntoma común. Cuando una persona se acuesta, cambia la presión dentro de los oídos y aumenta el flujo de sangre hacia la cabeza, lo que puede hacer que el dolor se sienta más intenso. Puede estar relacionado con una infección, acumulación de cera, problemas de la trompa de Eustaquio u otras afecciones. Es importante que un médico revise el oído para encontrar la causa exacta.
Datos clave
- El dolor de oído es más frecuente en niños, pero también puede afectar a adultos.
- Acostarse suele aumentar la presión en el oído medio, lo que intensifica el dolor.
- La mayoría de las causas se tratan con medidas sencillas y bajo supervisión médica.
Sí, es una consulta muy frecuente en servicios de urgencias y en consultas de oído, nariz y garganta, especialmente en niños.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en niños pequeños, en personas con alergias o resfriados frecuentes y en quienes nadan o están en contacto con agua en los oídos.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en el oído.
- Hinchazón o enrojecimiento detrás de la oreja.
- Fiebre muy alta.
- Rigidez en el cuello, confusión o somnolencia.
- Caída o debilidad en un lado de la cara.
- Pérdida repentina de la audición.
- Sangre o pus que sale del oído con dolor intenso.
- ⚠Dolor de oído que dura más de dos días sin mejorar.
- ⚠Fiebre en un bebé o en un niño menor de 6 meses.
- ⚠Dolor de oído en un niño que parece muy molesto o llora mucho.
- ⚠Salida de líquido del oído.
- ⚠Sensación de que algo está atascado dentro del oído.
- ⚠Personas con defensas bajas (por enfermedad o tratamiento) y dolor de oído.
Síntomas comunes
- Dolor o presión en uno o ambos oídos que se intensifica al estar acostado.
- Sensación de oído tapado o lleno.
- Dificultad para oír o sonidos apagados.
- Supuración o líquido que sale del oído, en algunos casos.
- Molestia o zumbido en el oído.
Síntomas en niños
- Llanto o irritabilidad, especialmente al acostarse.
- Niños que se tiran o frotan el oído.
- Fiebre.
- Dificultad para dormir o despertarse con llanto.
- Disminución de la audición o falta de respuesta a sonidos.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor o presión en el oído, aunque a veces es menos intenso.
- Mareos o sensación de vértigo.
- Supuración o secreción del oído.
- Disminución de la audición.
- Puede haber fiebre baja o no haber fiebre.
Causas
Causas principales
- Infección del oído medio (otitis media): inflamación y líquido detrás del tímpano.
- Acumulación de cera en el conducto auditivo, que presiona al acostarse.
- Infección del oído externo (otitis del nadador) por humedad o pequeñas heridas.
- Problemas con la trompa de Eustaquio, que no se abre bien y produce presión.
- Inflamación de los senos paranasales (sinusitis), que aumenta la presión en la cabeza.
- Dolor referido desde la mandíbula, los dientes o la articulación de la mandíbula.
Factores de riesgo
- Resfriados, gripe o alergias recientes.
- Edad: los niños pequeños tienen la trompa de Eustaquio más corta y horizontal.
- Exposición al humo de tabaco.
- Dar el biberón o la lactancia mientras el bebé está completamente acostado.
- Nadar o bañarse con frecuencia sin secar bien los oídos.
- Cambios de altitud, como vuelos, buceo o subir montañas.
- Uso de audífonos o tapones durante muchas horas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor intenso, fiebre alta, hinchazón detrás del oído, rigidez en el cuello, confusión, debilidad facial, pérdida de audición o sangrado/supuración abundante, acuda a urgencias de inmediato.
- En bebés menores de 3 meses, cualquier dolor de oído o fiebre requiere evaluación urgente.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor leve que dura más de 2 o 3 días.
- Sensación de oído tapado o pérdida leve de audición que no mejora.
- Si ha tenido varias infecciones de oído en un año.
Diagnóstico
El médico preguntará por los síntomas, revisará la historia clínica y examinará el oído con un otoscopio, un aparato con luz que permite ver el interior del oído. También puede revisar la nariz, la garganta y, a veces, la articulación de la mandíbula.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia: inspección del conducto auditivo y del tímpano.
- Otoscopia neumática: un pequeño soplo de aire para comprobar si el tímpano se mueve normal.
- Timpanometría: prueba que mide la presión en el oído medio.
- Audiometría o prueba de audición, si hay pérdida de audición.
- En algunos casos, cultivo del líquido del oído si hay supuración.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. El médico le pedirá que esté sentado o acostado para examinar ambos oídos. Puede sentir una leve molestia al meter el otoscopio, pero no debería doler. Después de las pruebas, le explicará el diagnóstico y las opciones de tratamiento. En los niños, a veces es útil que otra persona lo sostenga para revisarlo con calma.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del dolor. Muchas infecciones de oído se alivian solas en pocos días. El objetivo es aliviar el dolor y tratar la causa, siempre bajo indicación médica. No use gotas, aceites u objetos dentro del oído sin consultar antes.
Autocuidado en el hogar
- Aplique un paño limpio y tibio sobre el oído dolorido durante 10 o 15 minutos.
- Eleve la cabeza con almohadas al dormir para reducir la presión.
- Evite acostarse completamente sobre el oído que le duele.
- Mantenga el oído seco; use una bolita de algodón con vaselina en la entrada al bañarse, sin introducirla.
- Si hay congestión, haga vahos de agua tibia.
- No introduzca hisopos, objetos ni gotas sin receta.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar analgésicos para el dolor, antiinflamatorios, descongestionantes nasales o gotas óticas si hay infección del conducto. Si se confirma una infección bacteriana del oído medio, indicará antibióticos apropiados. Siga siempre las indicaciones y no comparta medicamentos. El uso de antibióticos debe ser únicamente bajo prescripción médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos de infecciones repetidas o líquido persistente en el oído que afecta la audición, el especialista puede sugerir la colocación de tubos de ventilación (tubos de timpanostomía) para equilibrar la presión. Esta decisión se toma junto con su médico.
Vivir con esta afección
Mientras dure el dolor, priorice el reposo y evite actividades que aumenten la presión en el oído, como bucear, volar o cambiar de altitud. Retome sus actividades gradualmente cuando los síntomas mejoren.
Consejos de estilo de vida
- Evite fumar y el humo de tabaco.
- Lávese las manos con frecuencia para prevenir resfriados.
- Seque bien los oídos después de nadar o bañarse, inclinando la cabeza para dejar salir el agua.
- En bebés, mantenga la posición semincorporada durante el biberón o la lactancia.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial, pero beber agua y comer alimentos variados ayuda a que el cuerpo se recupere. Masticar chicle o tragar saliva, si no hay dolor de mandíbula, puede ayudar a abrir la trompa de Eustaquio durante cambios de presión. El ejercicio moderado es bueno, pero evite el contacto con agua o el esfuerzo excesivo si hay dolor agudo.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor de oído puede ser muy molesto y afectar el sueño, lo que genera cansancio e irritabilidad. Es normal sentirse frustrado. Hable con su médico para manejar el dolor y recuerde que la mayoría de los casos son temporales.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero muchas causas se evitan con hábitos saludables: tratar resfriados y alergias a tiempo, evitar el humo de tabaco, secar los oídos después de nadar y no introducir objetos en el oído.
Vacunas
Algunas vacunas, como la de la gripe y la vacuna antineumocócica, pueden prevenir infecciones respiratorias que a veces se complican con otitis. Hable con su médico sobre el calendario de vacunación.
Programas de detección
En niños, los pediatras suelen revisar los oídos y la audición en los controles de salud. Si su hijo tiene infecciones frecuentes, pregunte si necesita pruebas de audición.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida de audición temporal o, en casos graves, permanente.
- Perforación del tímpano por la presión o la infección.
- Mastoiditis: infección del hueso detrás del oído.
- Infección crónica del oído con líquido persistente.
- Propagación de la infección a zonas cercanas, como las meninges (meningitis).
Pronóstico a largo plazo
Con la atención adecuada, la mayoría de los dolores de oído mejoran en poco tiempo y no dejan secuelas. Las infecciones tratadas correctamente suelen desaparecer sin complicaciones. Aunque a veces se requiera tratamiento prolongado o cirugía, la mayoría de las personas recuperan la audición y la calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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