Inflamación súbita de las amígdalas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las amígdalas son dos bultos de tejido en la parte posterior de la garganta que ayudan a defender el cuerpo de infecciones. Cuando se inflaman de repente, se habla de un 'golpe de amígdalas' o amigdalitis aguda. Esto causa dolor, enrojecimiento y, a menudo, dificultad para tragar.
Datos clave
- La mayoría de los casos son causados por virus, no por bacterias.
- Los antibióticos solo son útiles si hay una infección bacteriana confirmada.
- Con reposo, hidratación y alivio del dolor, la mayoría de las personas mejoran en 3 a 7 días.
Es una de las consultas más frecuentes en atención primaria y urgencias, especialmente en niños y jóvenes.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más común entre los 5 y los 15 años. Los adultos también pueden padecerla, sobre todo si están en contacto cercano con niños o viven en espacios cerrados.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de que la garganta se cierra
- Babeo constante e incapacidad para tragar la saliva
- Voz muy apagada o ruido al respirar
- Rigidez en el cuello junto con fiebre
- Sarpullido con fiebre
- ⚠Fiebre de 39 °C o más que no baja con medidas generales
- ⚠Dolor tan fuerte que no puede beber líquidos
- ⚠Signos de deshidratación: orina oscura, boca seca o mareo
- ⚠Amígdalas tan grandes que casi se tocan entre sí
- ⚠Aparición de manchas o sarpullido en la piel
Síntomas comunes
- Dolor de garganta que aparece de forma rápida
- Amígdalas rojas, inflamadas y a veces con manchas blancas o pus
- Dolor al tragar, incluso al beber líquidos
- Fiebre
- Ganglios del cuello inflamados o sensibles
- Mal aliento
Síntomas en niños
- Fiebre alta
- Irritabilidad o llanto sin causa clara
- Babeo excesivo o rechazo a comer
- Dolor de cabeza o de estómago
- Voz apagada o ronca
Síntomas en adultos mayores
- Dolor de garganta al tragar
- Fiebre, aunque a veces puede ser baja
- Sensación de debilidad o malestar general
- Menos apetito y menos sed, lo que aumenta el riesgo de deshidratación
- Habla pastosa o dificultad para abrir la boca
Causas
Causas principales
- Virus: como los del resfriado común, la gripe o el virus de Epstein-Barr (mononucleosis)
- Bacterias: la más frecuente es el estreptococo del grupo A
- En menos ocasiones, hongos o irritantes como el humo del tabaco
Factores de riesgo
- Edad entre 5 y 15 años
- Exposición a personas enfermas en escuelas, guarderías u hogares
- Sistema inmunitario debilitado
- Tabaquismo o exposición al humo del tabaco
- Cambios bruscos de temperatura o ambientes muy secos
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor o fiebre que empeoran después de 2 días
- No puede tragar líquidos ni saliva
- Amígdalas con pus o placas blancas que se extienden
- Inflamación que impide abrir bien la boca
Programe una cita de rutina si:
- Dolor de garganta que dura más de una semana
- Amigdalitis frecuentes, varias veces al año
- Duda sobre si necesita tratamiento
Diagnóstico
El médico o profesional de salud examinará la garganta, las amígdalas, el cuello y los ganglios. A veces tomará una muestra con un hisopo de la parte posterior de la garganta para detectar bacterias.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de garganta, oídos y cuello
- Prueba rápida de detección de estreptococo, con resultado en pocos minutos
- Cultivo de garganta, si la prueba rápida es negativa pero hay alta sospecha
Qué esperar en su cita
La revisión es rápida y casi no molesta. Si le realizan un hisopo, notará un ligero cosquilleo o una breve sensación de náusea. El médico le explicará los resultados y los siguientes pasos.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. La mayoría de las amigdalitis se deben a virus y mejoran con cuidados en casa; si la causa es bacteriana, el médico puede recetar antibióticos. El objetivo principal es aliviar el dolor, mantener la hidratación y evitar complicaciones.
Autocuidado en el hogar
- Descansar la voz y el cuerpo
- Beber abundante líquido: agua, caldos, infusiones tibias o líquidos fríos
- Hacer gárgaras con agua tibia y sal, media cucharadita de sal en un vaso de agua, varias veces al día
- Usar un humidificador o vapor para humedecer el aire
- Evitar alimentos muy condimentados, ácidos o muy calientes
- No fumar ni estar cerca de humo
Tratamientos médicos
Para el dolor y la fiebre, el médico puede recomendar analgésicos o antiinflamatorios de venta libre o con receta. Nunca use aspirina en niños o adolescentes. Si se confirma una infección bacteriana, como la causada por estreptococo, los antibióticos son necesarios y deben tomarse completos, aunque los síntomas mejoren. No interrumpa el tratamiento sin indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las infecciones de amígdalas son muy frecuentes, por ejemplo más de cinco o siete al año, o causan problemas para respirar, dormir o tragar, el médico puede plantear una cirugía para extirparlas, llamada amigdalectomía. Esta decisión se toma individualmente y suele ser segura y eficaz.
Vivir con esta afección
Durante los primeros días, priorice el descanso y beba líquidos con frecuencia. Es normal que el dolor al tragar dure varios días. Puede aplicar compresas frías en el cuello y mantener ligeramente elevada la cabeza al dormir para sentirse más cómodo.
Consejos de estilo de vida
- Lávese las manos con frecuencia y evite tocarse la cara
- No comparta vasos, cubiertos ni cepillos de dientes mientras esté enfermo
- Cambie el cepillo de dientes después de la infección para evitar reinfecciones
- Mantenga una buena ventilación en casa
Dieta y ejercicio
No necesita una dieta especial, pero sí preferir alimentos blandos y fáciles de tragar: sopas, purés, yogur, compotas o huevos revueltos. Los líquidos son más importantes que los sólidos. Evite el ejercicio intenso mientras tenga fiebre. Puede retomar la actividad física gradualmente cuando se sienta mejor.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse enfermo y con dolor puede generar frustración, tristeza o ansiedad, sobre todo si afecta al sueño o a la alimentación. Es normal y temporal. Hable con su familia o amigos sobre cómo se siente y recuerde que la recuperación es cuestión de días.
Prevención
No siempre se puede evitar, pero el lavado de manos, evitar el contacto cercano con personas enfermas y no compartir objetos personales reducen el riesgo de infecciones respiratorias que pueden afectar las amígdalas.
Vacunas
Mantenerse al día con las vacunas recomendadas, como la de la gripe, ayuda a prevenir infecciones que pueden causar amigdalitis. Consulte a su profesional de salud.
Programas de detección
No existe una prueba de detección para la amigdalitis. Si tiene síntomas frecuentes o preocupantes, consulte con su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Absceso periamigdalino: acumulación de pus cerca de la amígdala que genera dolor intenso y dificultad para abrir la boca
- Otitis media o sinusitis, que son infecciones en el oído o en los senos nasales
- En infecciones bacterianas no tratadas, fiebre reumática o daño renal, aunque es muy poco frecuente
Pronóstico a largo plazo
La inmensa mayoría de las personas se recuperan por completo en una o dos semanas. Los cuidados en casa y el tratamiento adecuado, cuando es bacteriano, aceleran la mejoría y previenen complicaciones. Si las amigdalitis son recurrentes, existen opciones médicas y quirúrgicas que mejoran la calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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