Amígdalas inflamadas: molestias nocturnas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las amígdalas son dos pequeños tejidos en la parte posterior de la garganta que ayudan a defender el cuerpo de infecciones. A veces se inflaman o infectan, causando dolor y molestias que suelen empeorar durante la noche.
Datos clave
- La inflamación de las amígdalas se llama amigdalitis y puede ser causada por virus o bacterias.
- Los síntomas suelen empeorar al acostarse, lo que puede interrumpir el sueño.
- La mayoría de los casos mejora en pocos días con cuidados caseros y reposo.
Es muy común, sobre todo en niños y personas jóvenes. Casi todas las personas tendrán al menos un episodio de dolor de garganta con amígdalas inflamadas en algún momento.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en niños en edad escolar y en adultos menores de 40 años. También es más común durante los meses de invierno y principios de primavera.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
- Dificultad para tragar la propia saliva o babeo constante
- Voz muy apagada o silenciosa, como si tuviera una papa caliente en la boca
- No puede abrir la boca normalmente
- Dolor intenso que impide incluso beber líquidos
- ⚠Fiebre alta (más de 38.5 °C) que no baja en 2 o 3 días
- ⚠Un solo lado de la garganta muy doloroso e hinchado
- ⚠Aparición de un bulto o masa en el cuello
- ⚠Los síntomas no mejoran después de 3 días de cuidados caseros
- ⚠Dolor muy fuerte que no calma con medidas sencillas como tomar líquidos fríos o descansar
Síntomas comunes
- Dolor de garganta que empeora al tragar
- Amígdalas rojas e hinchadas
- Manchas blancas o amarillentas en las amígdalas
- Fiebre
- Mal aliento
- Cambio de la voz o voz apagada
- Dolor de oído
- Sensación de tener algo atascado en la garganta
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto más de lo habitual
- Se niegan a comer o beber
- Babeo excesivo
- Dificultad para tragar saliva
- Dolor abdominal
- Náuseas o vómitos
Síntomas en adultos mayores
- Dolor de garganta leve o moderado
- Fiebre baja
- Dolor de oído
- Malestar general o cansancio
- Pérdida de apetito
Causas
Causas principales
- Virus, como los que causan el resfrío o la gripe
- Bacterias, especialmente el estreptococo, que causa la faringitis estreptocócica
- Reacciones alérgicas al polen, al polvo o a la humedad
- Reflujo gástrico, cuando el ácido del estómago sube a la garganta
- Aire muy seco o respirar por la boca durante la noche
Factores de riesgo
- Estar en contacto cercano con personas enfermas
- Tener defensas bajas o pasar mucho frío
- Fumar o exponerse al humo del tabaco
- Sufrir de alergias o de amigdalitis repetidas
- No dormir lo suficiente
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Tiene algún síntoma de emergencia, como dificultad para respirar o tragar
- Tiene fiebre alta persistente o se siente muy enfermo
- Ve una hinchazón en un lado de la garganta o del cuello
- Aparecen manchas o puntos en la piel junto con la fiebre
Programe una cita de rutina si:
- El dolor de garganta dura más de 2 o 3 días
- Tiene fiebre de más de 38 °C durante más de 48 horas
- Las amígdalas tienen manchas blancas o pus
- Le duele tanto que le cuesta beber o comer
- Ha tenido varios episodios de amigdalitis en el último año
Diagnóstico
El médico revisará su garganta con una luz especial y un baja lenguas. También le preguntará sobre sus síntomas y si tiene fiebre, dolor de oído o dificultad para tragar.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba rápida de estreptococo, que se hace con un hisopo en la garganta
- Cultivo de garganta, en el que se envía una muestra a un laboratorio para identificar la bacteria
- Análisis de sangre en algunos casos para descartar otras infecciones
Qué esperar en su cita
La revisión es rápida y sencilla. Sentirá una ligera molestia cuando le toquen la garganta con el hisopo, pero solo durará unos segundos. Los resultados de la prueba rápida pueden estar listos en unos minutos; el cultivo puede tardar 1 o 2 días.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es viral, no se usan antibióticos; solo se alivian los síntomas. Si es bacteriana, el médico recetará antibióticos apropiados. En todos los casos, el reposo y beber líquidos ayudan a la recuperación.
Autocuidado en el hogar
- Beber mucho líquido, como agua, caldos o infusiones tibias
- Realizar gárgaras con agua tibia y sal (una cucharadita de sal en un vaso de agua)
- Comer alimentos blandos y fáciles de tragar, como puré, yogur o gelatina
- Descansar la voz y hablar lo menos posible
- Usar un humidificador en la habitación o aspirar vapor de agua caliente
- Evitar el humo del tabaco y lugares con aire seco
Tratamientos médicos
Su médico puede recetar analgésicos o antiinflamatorios para aliviar el dolor y la fiebre. Si los análisis confirman una infección bacteriana, le indicará antibióticos. Es muy importante tomar el tratamiento completo, aunque se sienta mejor. Nunca se automedique ni comparta antibióticos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando las amigdalitis se repiten muchas veces al año o provocan complicaciones como abscesos o dificultad para respirar, el médico podría hablar de una operación para extirpar las amígdalas. Esta cirugía se llama amigdalectomía y se decide de forma individualizada.
Vivir con esta afección
Durante los días de dolor, lo mejor es quedarse en casa, descansar y mantener una buena hidratación. Puede chupar hielo o tomar bebidas frías si le alivian. Duerma con la cabeza ligeramente elevada para reducir la congestión y las molestias nocturnas.
Consejos de estilo de vida
- Lávese las manos con frecuencia, especialmente antes de comer
- No comparta vasos, cubiertos ni cepillos de dientes
- Evite acudir al trabajo o a la escuela si tiene fiebre, para no contagiar a otros
- Use un pañuelo al toser o estornudar y deséchelo después
Dieta y ejercicio
Prefiera comidas blandas, templadas o frías, como sopas, purés, helados de agua o batidos. Evite alimentos picantes, muy calientes o que irriten la garganta. No haga ejercicio intenso mientras tenga fiebre o se sienta muy cansado; el reposo ayuda a la recuperación.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir dolor y no poder dormir bien puede causar irritabilidad, ansiedad o preocupación. Es normal que los niños se sientan asustados o molestos. Hablar con calma, ofrecer consuelo y mantener rutinas suaves ayuda a reducir el malestar emocional.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero sí se puede reducir el riesgo de contagiarse o de empeorar los síntomas. Mantener una buena higiene, evitar el contacto cercano con personas enfermas y cuidar la salud general son medidas útiles.
Vacunas
Algunas vacunas, como la vacuna contra la gripe o la del neumococo, pueden prevenir ciertas infecciones que afectan las amígdalas. Consulte a su médico sobre las vacunas recomendadas para su edad y situación.
Programas de detección
No existe un examen de detección rutinario para la amigdalitis. Las pruebas de garganta se hacen solo cuando hay síntomas o cuando un médico lo considera necesario.
Complicaciones
Si no se trata
- Un absceso periamigdalino, que es una acumulación de pus alrededor de una amígdala
- Infección que se extiende a otras partes del cuello o del cuerpo
- Inflamación de las articulaciones o del corazón en casos de infección por estreptococo no tratada
- Dificultad para respirar por la obstrucción de la garganta
- Apnea del sueño, que causa pausas en la respiración al dormir
Pronóstico a largo plazo
Con los cuidados adecuados, casi todas las personas mejoran completamente en una semana o menos. Las infecciones virales no necesitan antibióticos y las bacterianas responden bien al tratamiento. Si su médico le recetó un tratamiento, siga sus indicaciones y todo volverá a la normalidad.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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