Nausea — Información para pacientes · Ruqelo Health
Medicina·Gastroenterología
Nausea
Ruqelo Health — Llevar a su cita
Resumen educativo — no es consejo médico. Consulte con su profesional de la salud.
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La náusea es esa sensación incómoda en el estómago que a veces hace sentir que uno va a vomitar. No es una enfermedad, sino un síntoma que puede tener muchas causas, como infecciones, embarazo, mareos o efectos secundarios de algunos medicamentos.
Datos clave
La náusea es un síntoma, no una enfermedad.
Puede acompañarse de vómito, pero no siempre.
La mayoría de las veces la náusea desaparece por sí sola o con cuidados en casa.
Si es intensa o dura mucho tiempo, puede causar deshidratación y necesita atención médica.
Sí, es muy común. Casi todas las personas sienten náusea en algún momento de la vida, por ejemplo durante un resfriado, después de comer algo en mal estado o al viajar en coche.
Preguntas sobre este artículo
Afecta a personas de todas las edades: niños, adultos y adultos mayores. Es más frecuente en mujeres durante el embarazo, en personas que viajan con frecuencia y en quienes reciben tratamientos como quimioterapia.
Síntomas
Llame a los servicios de emergencia de inmediato si nota:
Dolor en el pecho o dificultad para respirar
Dolor de cabeza muy intenso y repentino
Rigidez en el cuello (no puede tocar el pecho con la barbilla)
Vómito con sangre (rojo o como café molido)
Heces negras o con sangre
Confusión o pérdida del conocimiento
Consulte a un médico con urgencia (el mismo día) si nota:
⚠Vómito constante que no permite tomar líquidos
⚠Signos de deshidratación: boca seca, orina oscura o escasa, mareo al pararse
⚠Fiebre alta con náusea
⚠Dolor abdominal intenso
⚠Náusea después de un golpe en la cabeza
Síntomas comunes
Malestar o vacío en el estómago
Ganas de vomitar
Mareo o aturdimiento
Sudoración fría
Aumento de la saliva
Síntomas en niños
Se quejan de que les duele la barriga o que se sienten 'raro'
Pueden tener más salivación o palidez
A veces vomitan y luego se sienten mejor
Síntomas en adultos mayores
Pueden sentir la náusea de forma menos intensa pero con más deshidratación
Confusión o debilidad si pierden líquidos
Pérdida del apetito que puede durar más tiempo
Causas
Causas principales
Infecciones estomacales o intestinales (gastroenteritis)
Embarazo (náuseas matutinas)
Mareo por movimiento (en coche, barco, avión)
Efectos secundarios de algunos medicamentos
Migraña
Comer en exceso o alimentos en mal estado
Estrés o ansiedad intensa
Factores de riesgo
Estar embarazada
Viajar con frecuencia
Tener migrañas
Recibir tratamientos como quimioterapia o radioterapia
Tomar ciertos medicamentos (como antibióticos o analgésicos fuertes)
Tener trastornos del sistema digestivo (como reflujo o gastritis)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
Si tiene vómito constante y no puede retener líquidos
Si hay signos de deshidratación (boca seca, orina oscura, mareo)
Si el vómito tiene sangre o es de color verde
Si tiene dolor abdominal fuerte o fiebre alta
Programe una cita de rutina si:
Si la náusea dura más de una semana sin causa clara
Si se presenta sin otros síntomas y vuelve con frecuencia
Si está perdiendo peso sin proponérselo
Si tiene otros síntomas como dolor al tragar o acidez persistente
En la mayoría de los casos, la náusea es pasajera y mejora con cuidados en casa. Pero si persiste o es muy molesta, consulte a su médico para descartar causas tratables.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, cuándo empezaron, qué los empeora o mejora, y si tiene otros problemas de salud. También revisará su historial y le hará un examen físico.
Pruebas que se pueden realizar
Análisis de sangre (para descartar infecciones, problemas de hígado o riñón)
Pruebas de orina (para detectar infecciones o deshidratación)
Endoscopia (un tubo delgado con cámara para ver el estómago, si se sospecha de úlceras u otros problemas)
Ecografía abdominal (para ver los órganos digestivos)
Qué esperar en su cita
El médico le hará preguntas sencillas y luego decidirá si necesita alguna prueba. La mayoría de las veces el diagnóstico se basa en la conversación y el examen físico. No se preocupe, son procedimientos indoloros o con molestias mínimas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la náusea. En muchos casos, basta con reposo y cambios en la alimentación. Si hay una causa específica (como una infección o un medicamento), se tratará esa causa. Su médico puede recomendarle medicamentos para controlar la náusea, pero siempre bajo prescripción.
Autocuidado en el hogar
Comer comidas pequeñas y frecuentes, evitando alimentos muy grasosos o picantes
Beber líquidos claros en pequeñas cantidades (agua, caldo, suero oral)
Descansar y evitar olores fuertes
Chupar hielo o caramelos de jengibre o menta
Aplicar una compresa fría en la frente o el cuello
Tratamientos médicos
Si la náusea es intensa o no mejora, el médico puede recetar medicamentos que ayudan a controlar las náuseas y los vómitos. Estos se llaman antieméticos y se presentan en pastillas, jarabes o inyecciones. También pueden administrarse sueros intravenosos si hay deshidratación. Siempre siga las indicaciones de su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica. La náusea rara vez requiere cirugía, a menos que sea causada por una obstrucción intestinal u otra condición grave que necesite operación. En ese caso, su médico lo discutirá con usted.
Vivir con esta afección
Si tiene náuseas con frecuencia, aprenda a identificar qué las desencadena. Evite los factores que sabe que le causan malestar. Lleve un diario de síntomas si le ayuda a encontrar patrones. No se aísle, la náusea no es contagiosa y puede manejarse.
Consejos de estilo de vida
Coma despacio y en porciones pequeñas
Evite acostarse inmediatamente después de comer
Mantenga su casa ventilada y libre de olores fuertes
Use ropa holgada que no apriete el abdomen
Practique técnicas de relajación como respiración profunda o meditación
Dieta y ejercicio
Una dieta suave puede ayudar: arroz, pan tostado, plátano, compota de manzana, pollo sin piel. Evite los fritos, los lácteos enteros y las bebidas con cafeína o gas. El ejercicio ligero como caminar puede mejorar la digestión, pero no haga ejercicio intenso mientras tenga náuseas.
Salud mental y bienestar emocional
Las náuseas crónicas pueden causar ansiedad, estrés o tristeza. Es normal sentirse frustrado. Hable con su médico si nota que su estado de ánimo se ve afectado. También puede buscar apoyo psicológico para manejar mejor estas emociones. Recuerde: si necesita ayuda urgente en salud mental, llame a su línea de crisis local (en España 024, en muchos países de Latinoamérica el 911 o línea local de apoyo).
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero puede reducir el riesgo evitando los desencadenantes conocidos: como alimentos que le sientan mal, olores fuertes, o movimientos bruscos. Si viaja, siéntese en la parte delantera del coche o mire al horizonte.
Vacunas
No hay vacuna contra la náusea. Sin embargo, algunas vacunas (como la del rotavirus en niños o la de la gripe) pueden prevenir infecciones que causan náuseas. Consulte a su médico sobre las vacunas recomendadas.
Programas de detección
No hay pruebas de detección específicas para la náusea. Su médico puede recomendarle análisis si sospecha una causa subyacente, como enfermedad celíaca o intolerancias alimentarias.
Complicaciones
Si no se trata
Deshidratación (pérdida excesiva de líquidos y sales)
Desequilibrio de electrolitos (sodio, potasio), que puede afectar el corazón y los músculos
Pérdida de peso y desnutrición si la náusea es prolongada
Daño en el esófago por vómitos repetidos (erosiones o desgarros)
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las náuseas mejoran por sí solas en unos días. Cuando se debe a una causa tratable, como una infección o un medicamento, al tratarla desaparece la náusea. Incluso las náuseas crónicas suelen controlarse con cambios en el estilo de vida y, si es necesario, con ayuda médica. El pronóstico es muy bueno, y la mayoría de las personas vuelven a su vida normal sin mayores problemas.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 26 de junio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.