Enterocolitis necrotizante: lo que las familias deben saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Es una enfermedad grave en la que el revestimiento del intestino se inflama y se daña. Puede provocar que el intestino deje de funcionar y, en casos graves, que se perfore (se haga un agujero) o que el tejido muera. Es una emergencia médica que requiere atención inmediata.
Datos clave
- Ocurre principalmente en bebés prematuros, aunque también puede afectar a recién nacidos a término y rara vez a adultos con otras enfermedades graves.
- El intestino se inflama, se daña y puede llegar a perforarse, permitiendo que bacterias pasen a la cavidad abdominal.
- El tratamiento temprano es fundamental: muchas veces se necesita atención hospitalaria intensiva y, en algunos casos, cirugía.
Es una enfermedad poco frecuente, pero es una de las emergencias digestivas más graves en recién nacidos prematuros. En adultos es muy rara.
Afecta principalmente a bebés prematuros, sobre todo a aquellos con muy bajo peso al nacer. También puede aparecer en bebés que nacen a término con problemas de salud graves, y en adultos con enfermedades que reducen el flujo sanguíneo al intestino.
Síntomas
- Barriga muy hinchada, tensa y brillante con dolor intenso.
- Sangre en el vómito o en las heces.
- Signos de shock: piel pálida y fría, sudoración, respiración rápida, pulso débil, confusión o pérdida de conciencia.
- Bebé con letargo extremo, aspecto gris o que no responde.
- ⚠Fiebre con dolor abdominal.
- ⚠Vómitos persistentes o que no tolera la alimentación.
- ⚠Malestar general o cambio de comportamiento en un bebé (irritabilidad o decaimiento).
Síntomas comunes
- Dolor abdominal intenso y distensión (barriga hinchada y tensa).
- Vómitos que pueden ser de color verde o amarillento, o con sangre.
- Sangre en las heces (popó) o heces oscuras y alquitranadas.
- Fiebre o temperatura corporal inestable.
- Decaimiento, letargo o falta de energía.
Síntomas en niños
- En bebés con enterocolitis necrotizante, la barriga se ve inflamada, brilla y duele al tacto.
- Alimentación insuficiente: el bebé deja de comer o tolera mal la leche.
- Signos de enfermedad grave: respiración rápida, pausas al respirar (apnea), frecuencia cardíaca baja o alta.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos, los síntomas pueden ser similares a los de otros problemas intestinales graves: dolor abdominal intenso, distensión, fiebre, náuseas, vómitos y disminución de la presión arterial.
- Con frecuencia ocurre en personas que ya están hospitalizadas por otras enfermedades graves.
Causas
Causas principales
- El revestimiento intestinal se daña, permitiendo que bacterias del intestino pasen a la pared del intestino y provoquen inflamación e infección.
- El daño puede deberse a falta de oxígeno o de flujo sanguíneo al intestino (isquemia intestinal).
- En bebés prematuros, el sistema digestivo e inmunitario aún están inmaduros.
Factores de riesgo
- Prematuridad y muy bajo peso al nacer.
- No recibir leche materna (el uso de fórmula láctea se asocia con mayor riesgo en bebés prematuros).
- Enfermedades graves del corazón o problemas respiratorios al nacer.
- Infecciones hospitalarias o brotes en la unidad neonatal.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su bebé tiene la barriga muy hinchada, vómitos verdes o amarillentos, o sangre en las heces, busque atención médica de urgencia de inmediato.
- Si usted o un adulto presenta dolor abdominal intenso con fiebre, vómitos o signos de shock, vaya a urgencias sin demora.
Programe una cita de rutina si:
- Si su bebé está comiendo menos de lo habitual, tiene molestias abdominales leves o un cambio en el ritmo de las deposiciones, consulte con su pediatra.
Diagnóstico
El médico evaluará los síntomas, hará una exploración física y puede solicitar pruebas de imagen y análisis de sangre para confirmar si hay inflamación o daño intestinal.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de abdomen (para ver si hay aire en la pared del intestino o perforación).
- Ecografía abdominal.
- Análisis de sangre para detectar infección, inflamación o desequilibrios de electrolitos.
- Análisis de heces para descartar otras causas.
Qué esperar en su cita
Si hay sospecha de enterocolitis necrotizante, el bebé ingresará en el hospital para que reciba vigilancia constante, líquidos por vía intravenosa y se realicen pruebas repetidas. Es posible que se necesiten varias evaluaciones porque la enfermedad puede empeorar rápidamente.
Tratamiento
El tratamiento se realiza casi siempre en el hospital. El objetivo es dar descanso al intestino, controlar la infección y, si es necesario, reparar quirúrgicamente los daños.
Autocuidado en el hogar
- En los bebés, no dar alimento por boca durante unos días para que el intestino descanse (el médico indicará cuándo se puede reiniciar).
- Cuidados de enfermería para controlar la temperatura, el dolor y la vigilancia de signos vitales.
- Si el alta es posible, seguir al pie de la letra las indicaciones de alimentación y los controles con el pediatra.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico suele incluir antibióticos por vía intravenosa para tratar la infección, líquidos y sales para mantener la hidratación, y reposo intestinal. En algunos casos se colocan sondas para vaciar el estómago. Su equipo médico le explicará cada paso del tratamiento.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si hay perforación intestinal o daño grave de un tramo del intestino, el cirujano puede necesitar retirar la parte afectada y crear una ostomía (abrir el intestino a la pared del abdomen) temporal para que el intestino sane. En ocasiones, se unen los extremos sanos en una segunda cirugía.
Vivir con esta afección
Después de un episodio de enterocolitis necrotizante, el bebé puede necesitar controles periódicos con el pediatra y especialistas en digestivo y nutrición. La recuperación puede ser gradual, y algunos niños requieren apoyo nutricional especializado durante un tiempo.
Consejos de estilo de vida
- Mantener una alimentación adecuada: en bebés, la leche materna es la mejor opción si es posible; en adultos, seguir las recomendaciones del médico.
- Acudir a todas las revisiones médicas programadas.
- Observar señales de alarma como fiebre, dolor abdominal intenso o cambios en las deposiciones.
Dieta y ejercicio
La dieta dependerá del estado del intestino. En bebés, el pediatra indicará cómo reintroducir la leche de forma lenta y segura. En adultos, puede ser necesaria una dieta blanda y de fácil digestión mientras el intestino se recupera. El ejercicio no está contraindicado, pero consulte antes con el médico.
Salud mental y bienestar emocional
Un diagnóstico como este puede generar angustia y ansiedad en las familias. Es normal sentirse preocupado o sobrepasado. Pida apoyo emocional si lo necesita: hablar con un psicólogo o con grupos de apoyo de familias con bebés prematuros puede ayudar.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero estas medidas pueden ayudar: control prenatal adecuado para reducir el riesgo de parto prematuro, promover la leche materna y seguir estrictas medidas de higiene y control de infecciones en la unidad neonatal.
Complicaciones
Si no se trata
- Perforación intestinal (si se hace un agujero en el intestino).
- Infección generalizada (sepsis).
- Estrechamientos o cicatrices en el intestino que dificulten el paso de alimentos.
- Síndrome de intestino corto si se debe retirar una parte extensa del intestino.
Pronóstico a largo plazo
Con atención médica temprana y cuidados intensivos, muchos bebés con enterocolitis necrotizante sobreviven y se recuperan sin secuelas importantes. Sin embargo, es una enfermedad grave que requiere seguimiento a largo plazo. Cada caso es único, y el equipo médico le acompañará en la toma de decisiones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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