Onfalocele: qué es y cómo se maneja
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El onfalocele es una malformación congénita (presente desde el nacimiento) en la que los intestinos u otros órganos del abdomen sobresalen a través de la pared abdominal, cerca del ombligo, cubiertos por una membrana protectora. Esta condición se detecta a menudo en las ecografías durante el embarazo y requiere atención médica especializada.
Datos clave
- El onfalocele se desarrolla en las primeras semanas del embarazo, cuando la pared del abdomen no se cierra completamente.
- La membrana que cubre los órganos es frágil, por lo que debe protegerse para evitar infecciones.
- Con tratamiento quirúrgico y cuidados adecuados, la mayoría de los bebés pueden llevar una vida saludable.
No es muy frecuente. Se estima que ocurre en aproximadamente 1 de cada 4,000 o 5,000 nacimientos.
Afecta a los bebés en desarrollo dentro del útero, tanto a niños como a niñas. Se puede detectar en el embarazo mediante ecografías.
Síntomas
- Llame al número de emergencias de su país (112 en España) si el bebé tiene dificultad grave para respirar o la piel se vuelve azulada.
- Si el saco se rompe, sangra o tiene un aspecto oscuro o morado.
- Si el bebé muestra signos de shock: está muy pálido, frío o excesivamente somnoliento.
- ⚠Fiebre en el recién nacido.
- ⚠Vómitos con contenido verde o amarillo.
- ⚠El bebé no quiere comer o está demasiado débil.
Síntomas comunes
- Al nacer, se observa una bolsa o saco en la zona del ombligo, que contiene intestino u otros órganos.
- La bolsa está cubierta por una membrana fina, a través de la cual es posible ver los órganos.
Síntomas en niños
- En recién nacidos, la señal principal es la visualización del saco en el abdomen.
- Puede haber dificultad para alimentarse, vómitos o distensión abdominal si hay complicaciones.
Síntomas en adultos mayores
- El onfalocele es una condición congénita que se trata en la infancia, por lo que no aparece en adultos.
- Los adultos que lo tuvieron pueden experimentar molestias abdominales o adherencias por la cirugía, y deben consultar ante cualquier síntoma nuevo.
Causas
Causas principales
- No se conoce una causa única. Se cree que el onfalocele ocurre cuando los músculos del abdomen no se unen correctamente durante el desarrollo embrionario.
- Puede estar asociado a alteraciones genéticas, como síndromes específicos, o a problemas en los cromosomas, aunque a menudo es un hecho aislado.
Factores de riesgo
- La mayoría de los casos son esporádicos, sin un factor de riesgo claro.
- Algunos estudios mencionan la edad materna avanzada o la exposición a ciertas sustancias durante el embarazo, pero no son causas determinantes.
- Si hay antecedentes familiares de defectos de la pared abdominal, el riesgo podría ser ligeramente mayor.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si durante el embarazo, en una ecografía, se sospecha que el bebé tiene un onfalocele, es importante planificar el parto en un hospital que cuente con cirugía pediátrica.
- Después del nacimiento, ante los síntomas de emergencia mencionados, se debe buscar atención médica inmediata.
Programe una cita de rutina si:
- Asistir a todos los controles prenatales recomendados por el profesional de la salud.
- Tras la cirugía, asistir a las revisiones con el pediatra para supervisar la recuperación y el desarrollo del niño.
Diagnóstico
El onfalocele se diagnostica con mayor frecuencia durante la ecografía prenatal. Después del nacimiento, el médico realiza un examen físico del recién nacido y puede indicar otras pruebas para evaluar posibles malformaciones asociadas.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía prenatal: permite visualizar el saco y su contenido.
- Ecografía o radiografía abdominal para valorar el estado de los órganos.
- Análisis de sangre para detectar infecciones o alteraciones.
- Estudio genético o evaluación cardíaca si se sospecha un síndrome asociado.
Qué esperar en su cita
Si el onfalocele se descubre durante el embarazo, recibirá información detallada del equipo médico. Al nacer, el bebé será atendido de inmediato para proteger el saco y planificar la cirugía en el momento más adecuado. Todo el proceso será explicado por especialistas.
Tratamiento
El tratamiento principal es quirúrgico, y tiene como objetivo colocar los órganos dentro del abdomen y reparar el defecto de la pared muscular. Antes de la operación, el saco se cubre con un apósito estéril y húmedo para evitar la infección y la pérdida de líquidos.
Autocuidado en el hogar
- Durante el embarazo, seguir las instrucciones del obstetra y acudir a todas las citas de seguimiento.
- Después de la cirugía, cuidar la herida y el ombligo con higiene estricta y siguiendo las recomendaciones del equipo médico.
- Observar cualquier cambio en el bebé y avisar al pediatra si aparece algo preocupante.
Tratamientos médicos
No existe un medicamento que corrija el onfalocele. El tratamiento médico se basa en proteger el saco con vendajes especiales, administrar líquidos y nutrientes por vía intravenosa, y controlar el dolor. En algunos casos, el niño puede necesitar soporte respiratorio temporal. Cuando el defecto es muy grande, la cirugía se realiza en etapas para dar tiempo a que el abdomen se expanda y tenga espacio suficiente.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Casi todos los casos requieren cirugía. Si el saco es pequeño, la operación se hace en los primeros días de vida, una vez que el bebé está estable. Si el saco es grande o hay otras complicaciones, la cirugía puede programarse en fases a lo largo de algunas semanas.
Vivir con esta afección
Después del alta, el cuidado diario incluye revisar la herida, mantenerla limpia y seca, y observar si aparece enrojecimiento, hinchazón o supuración. El bebé necesitará controles regulares para evaluar su crecimiento y el desarrollo del abdomen.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse bien las manos antes de tocar al bebé o su zona del ombligo.
- Seguir al pie de la letra las indicaciones médicas sobre la alimentación y los cuidados de la herida.
- Acudir puntualmente a las citas de seguimiento y a las vacunas recomendadas para su edad.
Dieta y ejercicio
La alimentación del bebé se adaptará según su evolución tras la cirugía. Muchos necesitan ser alimentados en pequeñas cantidades al principio. En niños mayores, se recomienda una dieta equilibrada y actividad física normal, siempre que el médico no indique lo contrario.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir el diagnóstico de onfalocele puede generar miedo, ansiedad o culpa en los padres o cuidadores. Es importante recordar que no tienen culpa y que hay equipos de profesionales para ayudar. Si sienten una carga emocional intensa, buscar apoyo psicológico o hablar con otros padres en situaciones similares puede ser de gran ayuda. En una crisis emocional, no dude en pedir ayuda urgente.
Prevención
No se conoce una forma específica de prevenir el onfalocele. Sin embargo, un embarazo saludable, con controles prenatales frecuentes, una dieta adecuada con ácido fólico, y evitar el consumo de alcohol y tabaco, contribuye al desarrollo sano del bebé y puede disminuir el riesgo de malformaciones en general.
Complicaciones
Si no se trata
- Rotura del saco, que aumenta el riesgo de infección.
- Infección grave del tejido abdominal.
- Dificultad respiratoria por presión del contenido abdominal si no se cierra el defecto.
- Obstrucción o daño intestinal por falta de tratamiento.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy esperanzador. Muchos bebés que reciben tratamiento quirúrgico y seguimiento adecuado evolucionan muy bien y llevan una vida normal. El resultado depende del tamaño del onfalocele y de si existen otras malformaciones asociadas, pero la medicina actual ofrece opciones seguras y una tasa elevada de éxito.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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