Espondilólisis: qué es, síntomas y tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La espondilólisis es una pequeña fractura (grieta) en el hueso que forma la parte posterior de una vértebra, especialmente en la zona lumbar (parte baja de la espalda). Es una fractura por estrés, lo que significa que se produce por un esfuerzo repetido y no por un golpe fuerte.
Datos clave
- Es una causa común de dolor lumbar en adolescentes y deportistas jóvenes.
- La mayoría de las personas mejora sin cirugía, con reposo y fisioterapia.
- Si no se trata, puede provocar que una vértebra se deslice (espondilolistesis).
Es una afección relativamente frecuente. Se cree que afecta a alrededor del 3 al 6% de la población. Es muy común en deportes que requieren arquear la espalda repetidamente.
Afecta sobre todo a adolescentes y adultos jóvenes que practican deportes como gimnasia, fútbol, halterofilia o danza. También puede aparecer en adultos mayores por el desgaste de la columna, aunque en ellos muchas veces no causa síntomas.
Síntomas
- Dolor lumbar intenso con pérdida de fuerza en una o ambas piernas.
- Pérdida del control de la vejiga o del intestino (no poder orinar o defecar, o falta de control).
- Entumecimiento u hormigueo en la zona genital o entre las piernas.
- Recuerde: llame al número de emergencias de su país (en España, el 112).
- ⚠Dolor que empeora progresivamente y no cede con reposo.
- ⚠Fiebre junto con dolor lumbar, ya que podría indicar una infección.
- ⚠Dolor que despierta por la noche o que aparece en reposo y es muy intenso.
Síntomas comunes
- Dolor en la parte baja de la espalda, que puede ser sordo o punzante.
- El dolor suele aumentar al inclinar el tronco hacia atrás o al estar de pie mucho tiempo.
- Puede haber rigidez en la zona lumbar.
- El dolor puede extenderse hacia los glúteos o la parte posterior de los muslos.
Síntomas en niños
- Dolor lumbar que no se quita con reposo.
- El niño o la niña evita hacer deporte o actividades que antes disfrutaba.
- Cojea o se queja de dolor al correr, saltar o hacer ejercicio.
Síntomas en adultos mayores
- Puede no causar ningún síntoma y descubrirse por casualidad en una radiografía.
- Si hay dolor, suele ser un dolor lumbar leve que empeora al estar de pie o caminar.
- En ocasiones se asocia a otros cambios propios de la edad, como artrosis.
Causas
Causas principales
- Esfuerzo repetido sobre la columna lumbar, especialmente en movimientos de hiperextensión (arquear la espalda hacia atrás).
- Debilidad congénita (de nacimiento) en el arco vertebral, que hace que el hueso sea más frágil.
- Crecimiento rápido durante la adolescencia, que puede aumentar la tensión sobre la columna.
Factores de riesgo
- Practicar deportes como gimnasia artística, fútbol, natación, halterofilia o remo.
- Ser adolescente y estar en fase de crecimiento.
- Tener antecedentes familiares de espondilólisis o espondilolistesis.
- Realizar entrenamientos muy intensos sin descanso suficiente.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor lumbar acompañado de fiebre, pérdida de fuerza en las piernas o problemas para orinar, acuda a urgencias de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Consulte con su médico de cabecera si lleva más de dos semanas con dolor lumbar que no mejora.
- Pida cita si el dolor limita sus actividades diarias o le impide hacer deporte.
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre sus síntomas, su actividad deportiva y le examinará la espalda. Si sospecha una espondilólisis, le pedirá pruebas de imagen para confirmarlo y descartar otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía lumbar: es la prueba inicial y puede mostrar la fractura.
- Resonancia magnética (RM): ofrece imágenes detalladas de los huesos y los tejidos, y permite ver si hay inflamación o daño en los nervios.
- Gammagrafía ósea: ayuda a detectar fracturas recientes o zonas con mayor actividad ósea.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son indoloras. En la gammagrafía ósea le inyectarán una pequeña cantidad de un marcador seguro por vía intravenosa y luego tendrá que esperar unas horas antes de tomar las imágenes. El médico le dará instrucciones claras.
Tratamiento
El tratamiento busca aliviar el dolor, permitir que el hueso se repare y evitar que la fractura empeore. En la gran mayoría de los casos, el tratamiento es conservador, es decir, sin cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Hacer reposo relativo: suspender temporalmente los deportes o actividades que arquee la espalda.
- Aplicar frío en la zona dolorida durante los primeros días y calor después, según lo que le indique su médico.
- Mantener una buena postura al sentarse, levantarse y al recoger objetos del suelo.
- Seguir los ejercicios de fisioterapia recomendados para fortalecer la musculatura del tronco.
Tratamientos médicos
Su médico puede indicarle un plan de tratamiento que incluya fisioterapia, el uso de un corsé lumbar durante un tiempo limitado y, si es necesario, medicamentos para el dolor y la inflamación. Cualquier medicamento debe tomarlo solo con receta médica y siguiendo sus indicaciones.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para casos poco frecuentes, como cuando la fractura no consolida, el dolor no mejora con otros tratamientos o hay una compresión importante de los nervios. En esos casos, un cirujano especialista valorará la mejor opción.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación, es normal tener que modificar algunas actividades. Respete los tiempos de reposo y no vuelva al deporte hasta que su médico se lo permita. Con un tratamiento adecuado, la mayoría de las personas retoma su vida normal.
Consejos de estilo de vida
- Evite deportes de alto impacto o que impliquen hiperextensión lumbar hasta que su médico lo autorice.
- Fortalezca el abdomen y la espalda con ejercicios de bajo impacto, como natación o pilates.
- Cuide su postura al trabajar, al dormir y al realizar tareas domésticas.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial, pero una alimentación equilibrada rica en calcio y vitamina D ayuda a mantener los huesos fuertes. El ejercicio moderado, adaptado a su condición, es beneficioso siempre que lo apruebe su médico o fisioterapeuta.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor lumbar o tener que dejar el deporte puede generar frustración, tristeza o ansiedad. Es normal sentirse así. Hable con su médico o con un profesional de salud mental si lo necesita. Si en algún momento tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda inmediata.
Prevención
No siempre se puede prevenir, sobre todo si existe una debilidad congénita. Sin embargo, se puede reducir el riesgo manteniendo una buena forma física, fortaleciendo la zona lumbar y abdominal, y evitando sobrecargar la espalda con técnicas deportivas incorrectas.
Vacunas
No existe ninguna vacuna para prevenir la espondilólisis.
Programas de detección
No se recomienda hacer pruebas de cribado en personas sin síntomas. Si tiene factores de riesgo, consulte con su médico sobre las mejores medidas preventivas.
Complicaciones
Si no se trata
- La fractura puede no cicatrizar y derivar en espondilolistesis (deslizamiento de una vértebra sobre otra).
- Dolor lumbar crónico que afecta a la calidad de vida.
- Compresión de los nervios de la columna, lo que puede provocar dolor, hormigueo o debilidad en las piernas.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno. Con un tratamiento conservador y reposo, la mayoría de las personas mejora completamente en unas semanas o meses. La cirugía solo es necesaria en casos excepcionales. Practicar ejercicio de forma adecuada y seguir las recomendaciones médicas aumenta las posibilidades de recuperación total.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) ↗
- National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (NIAMS) ↗
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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