Diverticulitis: información útil para pacientes
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La diverticulitis es una inflamación o infección de pequeñas bolsas llamadas divertículos que pueden formarse en la pared del intestino, especialmente en el colon. Cuando estas bolsas se inflaman o se infectan, causan dolor abdominal y otros síntomas.
Datos clave
- Los divertículos son pequeñas bolsas que sobresalen en la pared del colon.
- La diverticulitis ocurre cuando esas bolsas se inflaman o infectan.
- Muchas personas tienen divertículos pero nunca desarrollan diverticulitis.
- El tratamiento depende de la gravedad y puede incluir reposo, dieta y, en algunos casos, antibióticos u hospitalización.
Sí, es más común a partir de los 40 años. Se estima que alrededor de la mitad de las personas mayores de 60 años tienen divertículos, aunque solo una minoría desarrolla diverticulitis.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en adultos mayores. También puede presentarse en personas jóvenes, y en esos casos el cuadro puede ser más intenso.
Síntomas
- Dolor abdominal muy intenso que no cede.
- Sangre abundante en las heces o sangrado rectal.
- Vómitos persistentes que impiden mantener líquidos.
- Imposibilidad para expulsar gases o evacuar el intestino.
- Fiebre muy alta con escalofríos intensos.
- Mareo, desmayo o signos de deshidratación (boca seca, poca orina).
- ⚠Dolor abdominal que empeora al moverse o al caminar.
- ⚠Náuseas o vómitos que impiden comer o beber.
- ⚠Cambio del ritmo intestinal acompañado de fiebre moderada.
- ⚠Malestar general con dolor abdominal persistente durante más de un día.
Síntomas comunes
- Dolor abdominal, generalmente en el lado inferior izquierdo.
- Sensibilidad al tocar el abdomen.
- Fiebre y escalofríos.
- Cambios en el hábito intestinal, como estreñimiento o diarrea.
- Náuseas y vómitos.
- Hinchazón o inflamación del abdomen.
Causas
Causas principales
- Se cree que una dieta baja en fibra aumenta la presión dentro del colon y favorece la formación de divertículos.
- Cuando una partícula de comida o heces queda atrapada en un divertículo, puede provocar inflamación e infección.
- Las bacterias del intestino pueden multiplicarse dentro del divertículo y causar diverticulitis.
Factores de riesgo
- Tener más de 40 años.
- Llevar una dieta pobre en fibra y rica en carnes rojas o alimentos procesados.
- Tener obesidad o sobrepeso.
- Llevar una vida sedentaria.
- Fumar.
- Usar con frecuencia medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno) sin supervisión médica.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Llame a los servicios de emergencia de su país (112 en España, 911 en muchos países de América Latina) si tiene dolor abdominal muy fuerte, sangrado abundante o vómitos que no cesan.
- Si tiene fiebre alta junto con dolor abdominal, busque atención médica el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dolor abdominal leve o moderado que dura más de un día.
- Si presenta fiebre baja (poco más de 37,5 °C) con molestias abdominales.
- Si nota cambios en el hábito intestinal que le preocupan o si ya le han diagnosticado diverticulosis y aparecen síntomas nuevos.
Diagnóstico
El médico le preguntará por sus síntomas, le examinará el abdomen y, si lo considera necesario, le solicitará pruebas para confirmar o descartar la diverticulitis.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar signos de inflamación o infección.
- Tomografía computarizada del abdomen, que es la prueba más utilizada para ver los divertículos inflamados.
- Ecografía abdominal, en algunos casos.
- Examen de heces para descartar otras enfermedades con síntomas parecidos.
Qué esperar en su cita
Durante un episodio agudo, es posible que le pidan una tomografía y análisis de sangre. También le explicarán si necesita reposo, dieta líquida o medicación. En casos graves, puede ser necesario ingresar en el hospital. El médico le dará indicaciones claras y resolverá sus dudas.
Tratamiento
El tratamiento de la diverticulitis depende de la gravedad. Los casos leves se pueden manejar en casa con reposo, una dieta adecuada y seguimiento médico. Los casos moderados o graves pueden requerir hospitalización y, en ocasiones, cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente y evite levantar objetos pesados.
- Tome líquidos claros (agua, caldo, gelatina) mientras el dolor sea intenso, hasta que su médico indique otra cosa.
- Avance poco a poco hacia alimentos bajos en fibra cuando note mejoría, según las indicaciones médicas.
- Aplique calor suave (como una bolsa de agua tibia) sobre el abdomen si el médico lo aprueba.
- No modifique ni suspenda sus medicamentos habituales sin consultar antes con su equipo de salud.
Tratamientos médicos
En los casos leves, el médico puede recomendar analgésicos de uso común y reposo en casa. Si hay infección bacteriana, se pueden recetar antibióticos; es importante tomarlos exactamente como se indiquen. En situaciones más graves, el tratamiento con antibióticos se realiza por vía intravenosa durante un ingreso hospitalario. Solo el médico puede decidir la medicación adecuada para cada persona.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para complicaciones como un absceso, una perforación del intestino o cuando hay episodios repetidos que no responden al tratamiento médico. La operación suele consistir en extirpar la parte afectada del colon y unir los extremos sanos. El especialista explicará los beneficios y riesgos en cada caso.
Vivir con esta afección
La mayoría de las personas con diverticulitis leve mejoran en pocos días con reposo y las indicaciones médicas. Después del episodio, puede retomar poco a poco sus actividades habituales, prestando atención a las señales de su cuerpo y acudiendo a los controles que le hayan indicado.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un peso saludable.
- Haga actividad física regular, como caminar 30 minutos al día, si su médico lo permite.
- No fume y evite el consumo excesivo de alcohol.
- Una vez recuperado, introduzca fibra en su dieta de forma gradual.
- Evite automedicarse con antiinflamatorios de forma frecuente, especialmente sin supervisión médica.
Dieta y ejercicio
Durante un episodio agudo de diverticulitis, su médico puede recomendarle una dieta baja en fibra y abundante líquido para que el intestino descanse. Cuando la inflamación pase, se suele sugerir una dieta rica en fibra: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, bebiendo suficiente agua para que la fibra haga efecto. El ejercicio moderado ayuda a mantener un tránsito intestinal saludable.
Salud mental y bienestar emocional
Tener dolor abdominal e incertidumbre sobre la enfermedad puede generar ansiedad o estrés. Estas emociones son normales y no debe sentirse solo. Hable con su médico sobre cómo se siente y, si lo necesita, solicite apoyo de un profesional de salud mental. También puede ser útil conversar con personas de confianza.
Prevención
No se puede prevenir en todos los casos, pero se puede reducir el riesgo adoptando una dieta rica en fibra, bebiendo bastante agua, haciendo ejercicio regularmente, manteniendo un peso saludable y evitando el tabaco.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra la diverticulitis. Consulte a su profesional de salud cuáles son las vacunas recomendadas para su edad y condición, ya que prevenir infecciones generales también protege su salud.
Programas de detección
No hay un cribado específico para la diverticulitis. Sin embargo, durante una colonoscopia de rutina se pueden encontrar divertículos. Si usted tiene síntomas o factores de riesgo, su médico le dirá si necesita alguna prueba y con qué frecuencia.
Complicaciones
Si no se trata
- Absceso: una bolsa de pus alrededor del intestino.
- Perforación: un desgarro en la pared del colon, que es una emergencia médica.
- Fístula: un conducto anormal que conecta el colon con otro órgano.
- Obstrucción intestinal: el intestino no puede vaciarse con normalidad.
- Peritonitis: una infección grave del revestimiento de la cavidad abdominal.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con diverticulitis se recuperan completamente. Los episodios leves suelen mejorar en una o dos semanas. Si se presentan complicaciones, la cirugía moderna es segura y en muchos casos permite volver a una vida normal. Llevar una dieta saludable, hacer ejercicio y controlar los factores de riesgo ayudan a prevenir nuevos brotes.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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