Intususcepción: cuando el intestino se dobla sobre sí mismo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La intususcepción es un problema en el que una parte del intestino se desliza dentro de otra parte, como si fuera un telescopio o un dedo de guante que se mete hacia adentro. Esto puede obstruir el paso de los alimentos y cortar la circulación de sangre en esa zona, por lo que necesita atención médica rápidamente.
Datos clave
- Es más frecuente en bebés y niños pequeños, sobre todo entre los 3 meses y los 3 años.
- El síntoma más típico es un dolor abdominal intenso que aparece y desaparece en oleadas.
- Si se detecta a tiempo, muchas veces se puede tratar sin cirugía.
- En adultos es poco común y suele estar relacionado con alguna lesión o tumor en el intestino.
- La evacuación con sangre y moco (llamada 'heces en jalea de grosella') es una señal de alarma importante.
Es una causa frecuente de obstrucción intestinal en niños pequeños, aunque en comparación con otros problemas de salud es poco común. En adultos es una afección rara.
Afecta principalmente a bebés y niños entre los 3 meses y los 3 años, con mayor frecuencia en varones. También puede aparecer en niños mayores y, de manera excepcional, en adultos y personas mayores.
Síntomas
- Dolor abdominal intenso y continuo que empeora
- Vómitos frecuentes, especialmente si son verdes o amarillentos
- Heces con sangre roja, coágulos o aspecto de jalea de grosella
- Hinchazón muy marcada del abdomen
- Fiebre alta con dolor abdominal (más de 38 °C en niños pequeños)
- Letargo o dificultad para despertarse
- Aspecto de enfermedad grave o shock (piel pálida, sudorosa, corazón acelerado)
- ⚠Dolor abdominal que va y viene y que no cede en unas horas
- ⚠Niño que se niega a comer o beber
- ⚠Somnolencia o irritabilidad inusual
- ⚠Vómitos que no se detienen
- ⚠Observación de sangre en las heces (aunque sea poca)
Síntomas comunes
- Dolor abdominal fuerte que viene y va, a menudo en oleadas (el niño llora y se encoge, y entre las crisis parece encontrarse bien)
- Náuseas y vómitos
- Hinchazón abdominal
- Heces con sangre y moco (como gelatina de grosella)
- Cansancio o letargo, especialmente en bebés
- Fiebre (poco frecuente pero posible)
Síntomas en niños
- Llanto intenso y repentino con las piernas encogidas hacia el abdomen
- Vómitos, primero de alimentos y luego amarillentos o verdosos
- Evacuaciones con sangre roja o como gelatina
- Abdomen distendido o duro al tacto
- Somnolencia o falta de energía entre los episodios de dolor
- Puede parecer que el bebé está muy irritado y no se calma con nada
Síntomas en adultos mayores
- Dolor abdominal tipo cólico o calambres
- Náuseas y vómitos
- Cambios en el hábito intestinal (estreñimiento o diarrea)
- Sangre en las heces
- Pérdida de peso sin causa aparente (si está relacionado con un tumor)
- Sensación de hinchazón o plenitud abdominal
Causas
Causas principales
- En la mayoría de los casos en niños no se encuentra una causa clara (se llama idiopática).
- Inflamación de los ganglios linfáticos del intestino, a menudo después de una infección viral o gastroenteritis.
- Una estructura anormal en el intestino, como un pólipo, un tumor, un divertículo o tejido cicatricial, que actúa como 'punto de partida' para el pliegue.
- En adultos, la causa suele ser una lesión o tumor en el intestino, benigno o maligno.
- En algunas ocasiones puede aparecer después de una cirugía abdominal.
Factores de riesgo
- Edad: más frecuente entre los 3 meses y los 3 años.
- Sexo masculino (ligeramente mayor riesgo en niños).
- Antecedentes familiares de intususcepción (aunque es poco común).
- Ciertas enfermedades intestinales, como pólipos o fibrosis quística.
- Infecciones virales que inflaman los ganglios linfáticos del intestino.
- En adultos, haber tenido cáncer intestinal o cirugías previas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Cualquier dolor abdominal intenso acompañado de vómitos o sangre en las heces.
- Dolor abdominal en un bebé que llora de forma inconsolable y se retuerce.
- Señales de deshidratación (boca seca, llanto sin lágrimas, menos pañales mojados de lo normal).
- Abdomen muy distendido o doloroso al tocarlo.
Programe una cita de rutina si:
- Molestias abdominales persistentes o recurrentes, incluso sin otros síntomas graves.
- Cambios en el ritmo intestinal o presencia de sangre en las heces de forma intermitente.
- En adultos, pérdida de peso o fatiga con síntomas abdominales.
Diagnóstico
El médico sospecha una intususcepción por los síntomas y la exploración física, especialmente en niños. Para confirmarlo, se realizan pruebas de imagen que permiten ver el intestino y detectar el pliegue interno.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía abdominal (la prueba más común y sin radiación; muestra una imagen en 'donut' o 'riñón' típica).
- Enema de aire o de contraste (se introduce aire o líquido suave en el intestino a través del recto, y también puede servir como tratamiento).
- Radiografía de abdomen (puede mostrar signos de obstrucción).
- Tomografía computarizada (TAC) si la ecografía no es clara o en adultos.
- Análisis de sangre y de heces para descartar infecciones u otros problemas.
Qué esperar en su cita
Si su hijo o usted acuden al médico con estos síntomas, le preguntarán sobre el dolor, los vómitos y las deposiciones. Se realizará una exploración del abdomen y probablemente una ecografía. La prueba no duele y suele ser suficiente. Si confirman la intususcepción, el tratamiento suele comenzar enseguida, por lo que deberá permanecer en el hospital unas horas o días.
Tratamiento
La intususcepción es una urgencia médica. El tratamiento busca reducir el pliegue del intestino para que vuelva a su posición normal y restablecer la circulación sanguínea. En muchos casos se puede hacer sin cirugía.
Autocuidado en el hogar
- No le dé alimentos ni líquidos por boca hasta que el médico lo autorice, ya que puede necesitar un procedimiento o cirugía.
- No fuerce al niño a comer ni a beber si tiene vómitos.
- Aunque parezca que el dolor mejora entre las crisis, no retrase la consulta médica.
- Siga las indicaciones del equipo de salud para el reposo y la alimentación después del tratamiento.
Tratamientos médicos
El tratamiento se realiza en el hospital. La primera opción suele ser el enema de aire o de contraste, en el que se introduce suavemente aire o un líquido especial por el recto para empujar el intestino y deshacer el pliegue. Este procedimiento se hace con control de imagen y evita la cirugía en muchos casos. Si el enema no funciona o hay signos de daño intestinal, se recurre a una operación para corregir el problema. Los medicamentos se usan solo para controlar el dolor o las náuseas, pero no para tratar la intususcepción directamente.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es necesaria cuando el enema no logra reducir la invaginación, si hay perforación del intestino, infección grave (peritonitis) o si se sospecha que hay una causa subyacente como un tumor, especialmente en adultos. En la operación, el cirujano deshace el pliegue y, si hay una parte del intestino dañada, la extirpa y une los extremos sanos.
Vivir con esta afección
Después del tratamiento, la mayoría de los niños se recuperan por completo en pocos días. Puede que necesite reposo y una dieta suave durante unos días. Es normal que el niño tenga un poco de molestia o gases, pero si reaparece el dolor fuerte o la sangre en las heces, debe consultar de inmediato.
Consejos de estilo de vida
- Vuelva a la alimentación normal de forma gradual, según lo que indique el médico.
- Ofrezca líquidos con frecuencia para evitar la deshidratación, especialmente a los niños.
- Vigile las deposiciones durante los días siguientes; si hay sangre o moco, avise al médico.
- Evite la actividad física intensa hasta que el médico confirme que todo está bien.
- Acuda a las citas de seguimiento para verificar que no haya recaídas.
Dieta y ejercicio
En los primeros días tras el tratamiento, se recomienda una dieta blanda: purés, arroz cocido, plátano, manzana rayada o caldos suaves. Después se puede ir incorporando alimentos con fibra, siempre que el médico lo autorice. La actividad física debe ser moderada y sin esfuerzo abdominal hasta que el dolor desaparezca por completo.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir una intususcepción puede ser asustador, tanto para el niño como para los padres. Es normal sentirse angustiado o preocupado durante la recuperación. Hablar con el pediatra o con un profesional de salud mental puede ayudar a manejar estas emociones. Para los adultos que lo han padecido, también puede generar ansiedad, sobre todo si se relaciona con un problema de salud más serio.
Prevención
No hay una forma segura de prevenir la intususcepción, porque en la mayoría de los niños se desconoce la causa. Lo más importante es reconocer los síntomas a tiempo y buscar ayuda médica de inmediato. En adultos, tratar las enfermedades que la provocan (como pólipos o tumores) puede reducir el riesgo de que reaparezca.
Vacunas
Algunas vacunas utilizadas contra infecciones intestinales pueden tener una asociación muy rara con la intususcepción, pero los beneficios de la vacuna superan con creces este riesgo. Consulte con su médico si tiene dudas sobre el calendario de vacunación de su hijo.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para la intususcepción. El diagnóstico precoz depende de que los padres y médicos reconozcan los síntomas característicos. En adultos, un seguimiento adecuado de enfermedades digestivas y pruebas periódicas si hay factores de riesgo puede ayudar a detectar problemas a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- Obstrucción intestinal completa: el paso de alimentos y líquidos queda bloqueado.
- Estrangulación del intestino: se corta la circulación sanguínea y el tejido intestinal muere.
- Perforación intestinal: se forma un agujero en la pared del intestino, lo que causa una infección grave llamada peritonitis.
- Infección generalizada (sepsis), que pone en peligro la vida.
- Shock, deshidratación grave y desequilibrios electrolíticos.
Pronóstico a largo plazo
La intususcepción es una urgencia, pero cuando se trata a tiempo, el pronóstico es excelente. La mayoría de los niños se recuperan sin secuelas y pueden volver a hacer vida normal en pocos días. En los casos que requieren cirugía, también suele haber una buena evolución. En adultos, el resultado depende de la causa de base, por lo que es fundamental seguir las indicaciones del especialista. No pierda la calma: busque ayuda médica cuanto antes.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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