Aftas bucales: qué son y cómo aliviarlas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las aftas, también llamadas úlceras aftosas, son llagas pequeñas y dolorosas que aparecen dentro de la boca, en la parte interna de las mejillas, los labios o la lengua. Son redondas u ovaladas, con el centro blanco o amarillo y un borde rojo. No son contagiosas.
Datos clave
- No son contagiosas y no se transmiten de una persona a otra.
- Suelen desaparecer solas en 1 a 2 semanas.
- El dolor puede ser intenso al comer, beber o hablar.
Es una afección muy frecuente. Se calcula que entre el 20% y el 30% de las personas tienen aftas en algún momento de su vida.
Pueden afectar a cualquier persona, pero son más comunes en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Las mujeres las padecen con algo más de frecuencia que los hombres.
Síntomas
- Dificultad para respirar o tragar.
- Inflamación repentina de la lengua, los labios o la garganta.
- Labios o boca con ampollas que se extienden rápidamente.
- ⚠Dolor tan intenso que no puede beber líquidos o hay riesgo de deshidratación.
- ⚠Llaga que no sana después de 3 semanas.
- ⚠Aftas muy grandes o numerosas (más de 10).
- ⚠Fiebre alta o ganglios inflamados cerca de la mandíbula.
- ⚠Síntomas que reaparecen con frecuencia.
Síntomas comunes
- Una o varias llagas redondeadas con centro blanco, gris o amarillento y borde rojo.
- Dolor o ardor en la boca, que empeora al comer, beber o hablar.
- Sensación de hormigueo o quemazón en el lugar antes de que aparezca la llaga.
- Dificultad para comer o beber por el dolor.
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto al comer.
- Babeo excesivo.
- Negarse a comer o beber.
- Pueden aparecer fiebre leve.
Síntomas en adultos mayores
- Sensación de boca seca o dolor persistente.
- Llagas que tardan más en sanar.
- Aparición de una llaga única que no duele tanto como las aftas comunes.
- Es menos frecuente; si aparecen, conviene que un médico las revise.
Causas
Causas principales
- La causa exacta no se conoce del todo. Se cree que el sistema inmune reacciona ante algún desencadenante.
- Una lesión leve en la boca, como morderse la mejilla o el cepillado fuerte.
- Alimentos ácidos o picantes, como cítricos, tomate o frutos secos.
- Estrés o falta de sueño.
- Cambios hormonales, como los que ocurren en la menstruación.
Factores de riesgo
- Historia familiar de aftas.
- Deficiencias de vitaminas como B12, hierro o ácido fólico.
- Alergias a ciertos alimentos o ingredientes de pastas dentales.
- Enfermedades inflamatorias o del sistema inmune.
- Uso de ciertos medicamentos, como antiinflamatorios no esteroideos (pregunte a su médico).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Llaga que dura más de 3 semanas sin mejorar.
- Aftas que se extienden por los labios (podría ser herpes, que es distinto).
- Dolor que impide comer o beber por completo.
Programe una cita de rutina si:
- Aparición frecuente de aftas (varias veces al año).
- Aftas inusualmente grandes o que dejan cicatriz.
- Necesidad de alivio del dolor o consejo para prevenirlas.
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar las aftas con una revisión visual de la boca. No se necesita ninguna prueba especial. Basándose en el aspecto y el dolor, el médico puede diferenciarlas de otras llagas como el herpes labial.
Pruebas que se pueden realizar
- Si la llaga no sana en varias semanas o hay signos de alarma, el médico puede tomar una muestra de tejido (biopsia) para descartar otras enfermedades.
- En casos de aftas frecuentes, puede pedir análisis de sangre para detectar deficiencias de vitaminas u otras afecciones.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. El médico le preguntará desde cuándo tiene la llaga, si le ha ocurrido antes y si tiene otros síntomas. Le examinará la boca y le dará recomendaciones para aliviar el dolor y acelerar la curación.
Tratamiento
No existe una cura definitiva para las aftas, pero el objetivo es aliviar el dolor, reducir la inflamación y ayudar a que la llaga sane. La mayoría de las aftas mejoran por sí solas en pocos días. Los tratamientos se centran en las molestias.
Autocuidado en el hogar
- Evite alimentos irritantes: picantes, ácidos, muy salados o muy calientes.
- Prefiera comidas blandas y frías como yogur, puré o compota.
- Haga enjuagues suaves con agua tibia y sal varias veces al día.
- Use un cepillo de dientes suave y cepille con cuidado para no lastimar la zona.
- Aplique hielo o algo frío en la llaga para aliviar el dolor (nunca directamente sobre la piel; envuelva el hielo en un paño).
- Controle el estrés: practique respiración profunda o actividades relajantes.
Tratamientos médicos
Si el dolor es muy intenso o las aftas son frecuentes, el médico puede recetar enjuagues bucales con anestésico o antiinflamatorio, cremas o pastas de aplicación directa, y en casos graves, pastillas o medicamentos orales que actúan sobre el sistema inmune. También existen productos de venta libre que adormecen el área; pregunte a su farmacéutico o médico cuál es el más adecuado para usted.
Vivir con esta afección
Vivir con aftas puede ser incómodo, pero cambiar algunos hábitos de alimentación e higiene le ayudará a sobrellevar los brotes. Por ejemplo, comer despacio, masticar con cuidado y mantener la boca limpia reduce la irritación. Si aparece una llaga, aplique los cuidados caseros y tenga paciencia: suele curarse sola en 1 o 2 semanas.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una buena higiene bucal, usando hilo dental y enjuague suave.
- Evite alimentos y bebidas que le hayan provocado aftas en el pasado.
- Procure dormir lo suficiente y manejar el estrés.
- Deje de fumar y limite el alcohol, ya que irritan la boca.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en frutas y verduras aporta vitaminas que favorecen la salud bucal. Evite, durante un brote, los alimentos duros que rozan la llaga. La actividad física moderada ayuda a reducir el estrés, que puede ser un desencadenante de aftas.
Salud mental y bienestar emocional
Las aftas pueden causar dolor al comer y hablar, lo que puede afectar al estado de ánimo y al disfrute de las comidas. Es normal sentirse frustrado o ansioso cuando el dolor es constante. Hable con su médico si nota que estas molestias le afectan emocionalmente.
Prevención
Aunque no siempre es posible prevenirlas por completo, conocer sus desencadenantes y evitarlos ayuda a reducir la frecuencia. Por ejemplo, si ciertos alimentos le provocan aftas, evítelos. Mantener una buena higiene bucal y controlar el estrés también puede disminuir las probabilidades.
Complicaciones
Si no se trata
- El dolor puede llevar a comer y beber menos de lo necesario, especialmente en niños, causando deshidratación.
- Las aftas suelen desaparecer sin tratamiento, pero si persisten y no se diagnostican, podría pasar por alto una afección subyacente (por ejemplo, una deficiencia nutricional).
- En casos muy raros, una llaga muy profunda puede dejar una cicatriz.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las aftas desaparecen sin tratamiento en 1 a 2 semanas, y los tratamientos de alivio ayudan a que ese tiempo sea más llevadero. Si tiene brotes recurrentes, hablar con su médico puede ayudarle a identificar y reducir los desencadenantes. El pronóstico es muy bueno: las aftas no son contagiosas ni suelen causar problemas graves.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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