Dolor de muelas (dolor de dientes)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor de muelas es un dolor en el diente, la encía o la mandíbula. Puede ser constante, punzante o aparecer al comer, morder o tomar algo frío o caliente. Es una señal de que algo está irritando o dañando el diente o su alrededor.
Datos clave
- Suele estar causado por caries, infecciones o problemas de encías.
- Un dolor de muelas no se quita solo si hay una infección o caries profunda; necesita atención profesional.
- Cuidar la higiene bucal y visitar al dentista regularmente son las mejores formas de prevenirlo.
Sí, es muy común. Casi todas las personas tienen dolor de muelas en algún momento de su vida, en mayor o menor intensidad.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en niños y jóvenes por las caries, y en adultos mayores por desgaste dental, encías retraídas o boca seca.
Síntomas
- Dolor muy intenso que impide comer, dormir o realizar actividades básicas
- Hinchazón grande en la cara, la mandíbula o el cuello
- Fiebre alta junto con el dolor de muelas
- Dificultad para respirar o para tragar
- ⚠Dolor que empeora con el paso de las horas y no alivia con las medidas generales
- ⚠Inflamación en la encía que aumenta o se extiende
- ⚠Dolor después de un golpe, una caída o una extracción dental reciente
- ⚠Pus o secreción que sale del diente o de la encía
Síntomas comunes
- Dolor agudo, punzante o sordo en un diente o en la mandíbula
- Sensibilidad al frío, al calor o a los alimentos dulces
- Dolor al masticar o al morder
- Enrojecimiento o hinchazón de las encías alrededor del diente
- Mal aliento o mal sabor de boca
Síntomas en niños
- Dolor al comer, sobre todo con alimentos fríos o dulces
- Irritabilidad o llanto sin causa clara
- Rechazo de alimentos o dificultad para masticar
- Se tocan la mejilla o la boca frecuentemente
Síntomas en adultos mayores
- Dolor más sordo o difuso, a veces sin saber exactamente qué diente duele
- Sensibilidad al frío o al calor por encías retraídas o desgaste del esmalte
- Dolor relacionado con la sequedad bucal, que es más común en adultos mayores
- Aparición de abscesos o infecciones en encías con menos dolor aparente
Causas
Causas principales
- Caries dental: se forma una cavidad en el esmalte y llega a la capa interna del diente.
- Absceso dental: acumulación de pus dentro del diente o en las encías, causada por una infección bacteriana.
- Enfermedad de las encías (periodontitis): inflamación e infección que separa la encía del diente y puede dañar el hueso.
- Diente fracturado o agrietado, que expone el nervio y duele al masticar.
- Rechinar los dientes (bruxismo), que desgasta el esmalte y vuelve los dientes sensibles.
- Salida de las muelas del juicio, que puede inflamar la encía y causar dolor.
Factores de riesgo
- Mala higiene dental: no cepillarse o no usar hilo dental.
- Dieta rica en azúcares y carbohidratos refinados.
- Boca seca (falta de saliva), que aumenta el riesgo de caries.
- Fumar o consumir tabaco.
- Enfermedades como diabetes, que dificultan la salud de las encías.
- Cambios hormonales, por ejemplo durante el embarazo o la menstruación.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor que dura más de 1 o 2 días sin mejorar.
- Dolor intenso acompañado de hinchazón, fiebre o dificultad para abrir la boca.
- Dolor después de un accidente o golpe en la cara.
- Dolor que impide comer o dormir con normalidad.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor leve que aparece solo al tomar algo frío o dulce y desaparece rápido.
- Sensibilidad dental que aparece de vez en cuando.
- Necesidad de una revisión dental periódica para identificar problemas antes de que duelan.
Diagnóstico
El profesional de salud te hará preguntas sobre el dolor, revisará tu boca, dientes y encías, y puede tocar o presionar suavemente el diente que duele para localizar la molestia.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía dental para ver caries, infecciones o problemas en la raíz del diente.
- Pruebas de sensibilidad al frío o al calor para saber si el nervio está afectado.
- En algunos casos, análisis de una muestra de pus para identificar la bacteria causante de la infección.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser rápido. El médico o dentista te explicará la causa probable, te dará opciones de tratamiento y, si es necesario, te derivará a un dentista o especialista en salud bucal.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor y eliminar la causa. Según lo que esté provocando el dolor, el profesional puede recomendar empastes, limpiezas profundas, endodoncia, extracción del diente o drenaje de un absceso. También puede indicar medicamentos para el dolor y, si hay infección, antibióticos. Es importante seguir siempre sus indicaciones y no automedicarse.
Autocuidado en el hogar
- Mantén una buena higiene bucal: cepíllate los dientes suavemente después de cada comida y usa hilo dental una vez al día.
- Evita alimentos y bebidas muy frías, calientes o azucaradas que aumenten el dolor.
- No mastiques del lado donde tienes el dolor.
- Aplica hielo envuelto en un paño sobre la mejilla durante 15 minutos si hay hinchazón.
- Descansa y mantén la cabeza ligeramente elevada para reducir la presión en la zona.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico o dental dependerá de la causa. Puede incluir empastes de caries, conducto (endodoncia) para limpiar el interior del diente, extracción del diente dañado, limpieza profunda de encías o drenaje de un absceso. Para el dolor se pueden usar analgésicos y antiinflamatorios de venta libre o recetados, según lo indique un profesional. En caso de infección, se recetan antibióticos. Nunca tomes medicamentos por tu cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, como abscesos grandes, muelas del juicio atrapadas o dientes muy dañados, puede ser necesaria una cirugía menor para extraer el diente o drenar el pus. Tu dentista decidirá si es necesario y te explicará el procedimiento.
Vivir con esta afección
Mientras se resuelve el dolor, cuida tu boca con cepillado suave y hilo dental, y evita factores que lo empeoren como el tabaco o los dulces. Sigue las recomendaciones de tu profesional y respeta los horarios de las citas.
Consejos de estilo de vida
- Evita fumar o consumir tabaco, ya que retrasa la curación y empeora los problemas de encías.
- Limita el consumo de bebidas azucaradas y picoteos entre comidas.
- Si rechinas los dientes, pregunta por un protector bucal.
- Visita al dentista al menos una vez al año, incluso si no tienes dolor.
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y agua. Reduce los azúcares y los carbohidratos refinados, que favorecen las caries. El ejercicio moderado es bueno para la salud general, pero evita actividades de alto riesgo que puedan golpear la cara o la boca.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor de muelas constante puede generar estrés, mal humor, dificultad para dormir o ansiedad. Es normal sentirse frustrado. Si el dolor afecta mucho tu ánimo o tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda de inmediato con un profesional de salud mental o llama a una línea de crisis.
Prevención
La mayoría de los dolores de muelas se pueden prevenir con una higiene bucal adecuada: cepillarse al menos dos veces al día con pasta dental con flúor, usar hilo dental diariamente, llevar una dieta baja en azúcares y visitar al dentista con regularidad.
Programas de detección
Se recomienda una revisión dental al menos una vez al año para detectar caries, enfermedades de las encías u otros problemas antes de que causen dolor o infecciones.
Complicaciones
Si no se trata
- La caries puede avanzar hasta el nervio del diente y causar una infección o absceso.
- La infección puede extenderse a otros dientes, a la mandíbula, la cara o el cuello.
- Puede provocar la pérdida del diente afectado.
- En personas con diabetes, enfermedades del corazón o defensas bajas, la infección puede ser más grave y difícil de controlar.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la gran mayoría de los dolores de muelas se resuelven sin problemas mayores. Incluso los casos más serios, como un absceso, tienen buen pronóstico si se tratan a tiempo. No retrases la consulta; cuanto antes se atienda, más sencillo suele ser el tratamiento y mejor la recuperación.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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