Parasomnias: Comportamientos Inusuales Durante el Sueño
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las parasomnias son un grupo de trastornos del sueño que causan comportamientos, movimientos, emociones o sueños inusuales mientras la persona duerme o al despertar. Por ejemplo, caminar dormido, hablar dormido, terrores nocturnos o moverse como si se estuviera representando un sueño. No son enfermedades mentales, sino alteraciones del sueño que se pueden manejar con ayuda médica.
Datos clave
- Son más frecuentes en los niños y suelen disminuir con la edad.
- La mayoría de las parasomnias no son peligrosas, pero pueden causar lesiones o interrumpir el sueño.
- Existen tratamientos y medidas de seguridad que ayudan a controlar los episodios.
Sí, son muy frecuentes, sobre todo en la infancia. Se estima que muchos niños tienen al menos un episodio de sonambulismo o terrores nocturnos. En adultos son menos comunes, pero también ocurren.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más común en niños y adolescentes. Algunos tipos, como soñar con movimientos bruscos, son más frecuentes en adultos mayores, especialmente en hombres.
Síntomas
- Si la persona se lesiona durante un episodio, como caerse o golpearse.
- Si realiza acciones peligrosas, como salir de casa, intentar conducir o usar fuego.
- Si no despierta o no responde normalmente después de un episodio.
- ⚠Si los episodios son cada vez más frecuentes o intensos.
- ⚠Si la persona se vuelve violenta durante el sueño y podría lastimar a otros.
- ⚠Si aparecen por primera vez en la edad adulta, sobre todo después de los 50 años.
Síntomas comunes
- Caminar o realizar movimientos mientras se está dormido.
- Hablar, gritar o gemir durante el sueño.
- Despertarse confundido o sin saber dónde está.
- Sentarse en la cama asustado por un sueño intenso (terror nocturno).
- Movimientos de brazos y piernas como si se estuviera representando un sueño.
Síntomas en niños
- Sonambulismo: levantarse y caminar dormido.
- Terrores nocturnos: llantos y miedo intenso sin despertar del todo.
- Despertares confusos: quedarse mirando fijo o no responder al hablarle.
Síntomas en adultos mayores
- Actuar los sueños, por ejemplo, golpear o patear mientras sueña.
- Caídas o golpes al levantarse de la cama sin estar totalmente despierto.
- Episodios nuevos de movimientos bruscos que pueden ser señal de una enfermedad del sueño.
Causas
Causas principales
- Despertares parciales del cerebro durante el sueño profundo.
- Estrés, ansiedad o emociones intensas.
- Falta de sueño o horarios de sueño irregulares.
- Fiebre o enfermedad.
- Consumo de alcohol o ciertos medicamentos que alteran el sueño, según indicación médica.
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de parasomnias.
- Ser niño o adolescente.
- Padecer otros trastornos del sueño, como apnea del sueño.
- Consumir alcohol o cafeína en exceso.
- Cambios recientes en la rutina o falta de descanso.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Episodios que causan lesiones o casi accidentes.
- Comportamientos violentos que pongan en riesgo a la persona o a otros.
- Sospecha de movimientos repetitivos que parezcan convulsiones.
Programe una cita de rutina si:
- Episodios que suceden varias veces por semana.
- Cansancio diurno o somnolencia durante el día.
- La familia o la pareja reporta que el comportamiento interrumpe el sueño.
Diagnóstico
Un médico o especialista en sueño hará preguntas sobre los episodios, los horarios de sueño y la salud general. Pedirá a la persona que lleve un diario del sueño durante algunas semanas. En algunos casos, puede recomendar un estudio del sueño durante la noche.
Pruebas que se pueden realizar
- Diario del sueño: registro de horas de dormir, horarios y episodios.
- Polisomnografía o estudio del sueño: permite observar el cerebro, el corazón, la respiración y los movimientos durante la noche.
- Cuestionarios y entrevistas con la persona y su pareja o familia.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser sencilla: se conversa sobre los síntomas y la historia de salud. Si hace falta un estudio del sueño, se realizará en un centro especializado o en casa con equipos portátiles. No duele y la persona dormirá con sensores que registran las funciones del cuerpo.
Tratamiento
El tratamiento busca reducir la frecuencia de los episodios, evitar lesiones y mejorar la calidad del sueño. No siempre se necesita un tratamiento médico; en muchos casos basta con mejorar los hábitos de sueño y hacer un entorno seguro.
Autocuidado en el hogar
- Mantener un horario regular de sueño, incluso los fines de semana.
- Crear una rutina relajante antes de acostarse, como leer o tomar un baño tibio.
- Evitar alcohol, cafeína y comidas abundantes antes de dormir.
- Asegurar la habitación: cerrar puertas y ventanas, retirar objetos con los que pueda golpearse.
- Dormir en una cama baja, con barandillas si es necesario.
Tratamientos médicos
En algunos casos, el médico puede tratar la causa de fondo, como la apnea del sueño u otra enfermedad. También puede sugerir terapia conductual, mejorar la higiene del sueño o, si es necesario, recomendar un tratamiento farmacológico específico. Cualquier medicamento debe ser evaluado y recetado por un profesional de la salud; nunca se debe automedicar.
Vivir con esta afección
Vivir con parasomnias implica tomar medidas de seguridad y explorar qué las desencadena. Llevar un registro de los episodios puede ayudar a la persona y al médico a entender el patrón. Es útil informar a la pareja o a los convivientes sobre qué hacer si ocurre un episodio.
Consejos de estilo de vida
- Establecer una rutina de sueño constante.
- Reducir el estrés con técnicas de relajación, como respiración profunda o meditación.
- Evitar dormir con hambre o sed extrema.
- Dejar el teléfono y las pantallas al menos una hora antes de dormir.
Dieta y ejercicio
Hacer ejercicio de forma regular ayuda a dormir mejor, pero es mejor practicarlo algunas horas antes de acostarse. Evite las comidas muy pesadas o el exceso de líquido antes de dormir para no despertarse por la necesidad de ir al baño.
Salud mental y bienestar emocional
Las parasomnias pueden generar vergüenza, ansiedad o preocupación por no descansar bien. Hablar con un profesional de la salud mental puede ayudar a manejar esas emociones y a reducir el estrés, lo que a su vez puede mejorar el sueño.
Prevención
No siempre se pueden prevenir, porque en muchos casos hay un componente genético o del desarrollo. Sin embargo, mantener buenos hábitos de sueño y tratar las enfermedades que lo alteran puede reducir los episodios.
Complicaciones
Si no se trata
- Lesiones por caídas o golpes durante un episodio de sonambulismo.
- Interrupción del sueño de la persona y de su pareja.
- Cansancio y somnolencia durante el día.
- Riesgo de accidentes si la persona realiza conductas peligrosas como cocinar o conducir.
Pronóstico a largo plazo
Con las medidas adecuadas, la mayoría de las personas puede controlar las parasomnias. En los niños suelen desaparecer con la edad. Aunque la experiencia pueda ser impactante, es importante recordar que no es peligrosa en la mayoría de los casos y que hay ayuda disponible.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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