Corioamnionitis: infección durante el embarazo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La corioamnionitis es una infección de las membranas que envuelven al bebé y del líquido amniótico que lo rodea durante el embarazo. Esta infección puede ocurrir cuando las bacterias suben desde la vagina hacia el útero, especialmente después de que se rompe la bolsa de las aguas. Es una condición seria que requiere atención médica inmediata.
Datos clave
- Es una infección que afecta el líquido y las membranas que protegen al bebé durante el embarazo.
- Se trata con antibióticos administrados por vía intravenosa y, en muchos casos, se recomienda adelantar el parto para proteger a la madre y al bebé.
- El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son clave para evitar complicaciones graves.
Es una complicación poco frecuente, pero puede presentarse en alrededor del 1 al 5% de los embarazos. Es más común cuando el parto se retrasa o cuando las membranas se rompen mucho antes del término del embarazo.
Afecta a mujeres embarazadas, generalmente cuando el trabajo de parto ya comenzó o después de que se rompe la fuente. También puede ocurrir antes del parto, especialmente si hay factores de riesgo como ruptura prolongada de membranas o infecciones vaginales.
Síntomas
- Fiebre muy alta (más de 38°C) que no baja con medidas simples y se acompaña de escalofríos intensos.
- Dolor abdominal fuerte o contracciones que no cesan.
- Sangrado vaginal abundante o pérdida de líquido con mal olor.
- Dificultad para respirar, desmayo o confusión.
- ⚠Fiebre moderada o persistente junto con molestias abdominales.
- ⚠Dolor en el vientre o presión pélvica que aumenta con el tiempo.
- ⚠Sensación de malestar general, náuseas o vómitos.
- ⚠Cambios en los movimientos del bebé o cualquier señal de alarma prenatal.
Síntomas comunes
- Fiebre (temperatura elevada, generalmente más de 38°C).
- Dolor o sensibilidad en el abdomen y el útero.
- Latidos cardíacos rápidos en la madre o en el bebé.
- Secreción vaginal con mal olor.
- Malestar general, escalofríos o sensación de estar enferma.
- Dolor al orinar o presión pélvica.
Síntomas en niños
- La corioamnionitis afecta a la madre y al bebé dentro del útero. No se presenta en niños o niñas ya nacidos.
Síntomas en adultos mayores
- Esta afección no afecta a personas mayores. Es exclusiva de mujeres embarazadas.
Causas
Causas principales
- Infección bacteriana que sube desde la vagina hacia el útero.
- Ruptura prematura o prolongada de las membranas (bolsa de las aguas), que facilita la entrada de bacterias.
- Algunas bacterias como Escherichia coli, estreptococos del grupo B o bacterias que normalmente viven en la vagina.
Factores de riesgo
- Trabajo de parto prolongado.
- Romper la fuente muchas horas antes del parto.
- Múltiples exámenes vaginales durante el parto.
- Historial de infecciones vaginales o de transmisión sexual.
- Fumar durante el embarazo o usar drogas.
- Embarazo prolongado (más de 40 semanas).
- Ser madre primeriza o tener menos de 21 años.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre, dolor abdominal o secreción vaginal con mal olor durante el embarazo, busca atención médica de inmediato.
- Si sientes contracciones antes de la semana 37 o has perdido líquido por la vagina, acude al hospital o a tu profesional de salud sin demora.
Programe una cita de rutina si:
- Asiste a todas tus citas prenatales. Allí el equipo médico puede detectar señales tempranas de problemas.
- Si tienes dudas sobre cualquier síntoma, consulta con tu matrona, médico o ginecólogo en una visita programada.
Diagnóstico
El médico o la médica realiza una evaluación clínica basada en los síntomas, la exploración física y una serie de pruebas. Para diagnosticar la corioamnionitis se combinan signos como fiebre, dolor uterino y latidos cardíacos rápidos, junto con análisis de sangre y de líquido amniótico.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: se busca sensibilidad en el útero, dilatación del cuello y signos de infección.
- Análisis de sangre: para medir la cantidad de glóbulos blancos y otros marcadores de inflamación.
- Análisis del líquido amniótico: se puede extraer una muestra con una aguja fina (amniocentesis) para verificar si hay bacterias.
- Monitorización fetal: se controla la frecuencia cardíaca del bebé para detectar signos de estrés o infección.
Qué esperar en su cita
Si el equipo médico sospecha corioamnionitis, te harán pruebas rápidas en el hospital. Es posible que te pidan permanecer ingresada para vigilar tu estado y el del bebé. El diagnóstico es importante para iniciar el tratamiento cuanto antes.
Tratamiento
El tratamiento principal de la corioamnionitis consiste en administrar antibióticos por vía intravenosa (en una vena) y, generalmente, adelantar el parto para evitar que la infección se extienda. La decisión sobre el momento del parto depende de la edad gestacional y de la gravedad de la infección. No debes tomar ningún medicamento por tu cuenta: el tratamiento debe ser indicado por un equipo médico.
Autocuidado en el hogar
- Descansa lo necesario y evita esfuerzos físicos.
- Mantén una buena hidratación bebiendo agua, salvo que el médico indique lo contrario.
- Sigue al pie de la letra las instrucciones del equipo médico.
- No uses jeringas vaginales ni introduzcas objetos en la vagina durante el embarazo. No te automediques.
- Pide ayuda a tu pareja o familiares para las tareas del hogar mientras estás en recuperación.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen antibióticos por vía intravenosa para combatir la bacteria, y en algunos casos medicamentos para ayudar a madurar los pulmones del bebé si se necesita adelantar el parto. También pueden administrarse líquidos por vía intravenosa y controlar la temperatura y el bienestar del bebé. Todo esto se realiza en un entorno hospitalario, bajo supervisión profesional.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, si la infección no se controla o si el bebé está en peligro, el equipo médico puede recomendar un parto por cesárea. La cesárea es una operación para sacar al bebé a través de una incisión en el abdomen y el útero. Es una decisión que se toma para proteger la salud de ambos.
Vivir con esta afección
Después del tratamiento, es normal sentirse cansada o preocupada. Durante el embarazo, si la infección se detectó a tiempo, es posible que el parto se adelante pero que tanto tú como el bebé estén fuera de peligro. Sigue las indicaciones médicas, toma los medicamentos recetados exactamente como te los indiquen y acude a los controles de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Asiste a todas las consultas prenatales y no dudes en consultar si algo te preocupa.
- Mantén una higiene íntima adecuada, usando jabones suaves y evitando duchas vaginales.
- Evita el alcohol, el tabaco y las drogas durante el embarazo.
- Descansa cuando lo necesites y evita levantar objetos pesados.
- Informa a tu equipo médico si tienes cualquier tipo de infección vaginal o urinaria.
Dieta y ejercicio
Mantén una alimentación equilibrada y saludable, rica en frutas, verduras, proteínas y agua. Si no hay contraindicaciones médicas, realizar caminatas suaves puede ayudarte a mantenerte activa. Pero si estás ingresada o el médico te recomienda reposo, es mejor descansar y seguir sus indicaciones.
Salud mental y bienestar emocional
Es completamente normal sentirse ansiosa o asustada ante una complicación del embarazo. Habla con tu pareja, familiares o amigos sobre cómo te sientes. El equipo médico también puede ofrecerte apoyo emocional. Recuerda que pedir ayuda no es una debilidad, es cuidar de ti y de tu bebé.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero hay medidas que reducen el riesgo: asistir a los controles prenatales, tratar de inmediato cualquier infección vaginal o urinaria, evitar los exámenes vaginales innecesarios y mantener una buena higiene. Si se rompe la bolsa, acude al hospital rápidamente para evitar que pasen muchas horas sin atención.
Vacunas
Durante el embarazo, se recomiendan algunas vacunas para proteger tu salud y la de tu bebé, como la vacuna contra la gripe y la tos ferina, según el calendario de cada país. Consulta con tu profesional de salud cuáles son las recomendadas para ti.
Programas de detección
En las consultas prenatales, el equipo médico puede hacer pruebas para detectar infecciones vaginales o urinarias. Si te ofrecen un cultivo de estreptococo del grupo B en el tercer trimestre, es conveniente realizarlo para prevenir infecciones antes del parto.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse al torrente sanguíneo de la madre y causar sepsis, una reacción grave y potencialmente mortal.
- El bebé puede infectarse, lo que puede provocar neumonía, meningitis u otras complicaciones graves.
- Puede provocar un parto prematuro, con los riesgos asociados a la prematuridad.
- Aumenta la probabilidad de necesitar una cesárea de urgencia.
- En casos muy graves, la infección puede afectar al útero o a otros órganos y poner en riesgo la fertilidad futura.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la corioamnionitis se detecta y se trata a tiempo, la mayoría de las madres y los bebés se recuperan bien. El tratamiento con antibióticos y, en muchos casos, el parto inmediato, son muy eficaces. Aunque es una situación seria, la atención médica rápida mejora mucho el pronóstico. Si estás embarazada y te preocupa este tema, habla con tu profesional de salud: la información y el apoyo son clave para un embarazo tranquilo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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