Estrongiloidiasis: infección por un parásito intestinal
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La estrongiloidiasis (también llamada estrongiloidosis) es una infección causada por un gusano diminuto, el parásito Strongyloides stercoralis. Este parásito vive en el intestino delgado. Muchas personas infectadas no tienen ningún síntoma. Otras pueden presentar picor en la piel, dolor de barriga o diarrea. En personas con las defensas muy bajas, la infección puede volverse grave.
Datos clave
- Se puede estar infectado durante muchos años sin saberlo, porque el parásito puede reinfectar a la misma persona.
- La entrada suele producirse por la piel al caminar descalzo sobre suelo o barro contaminado por heces humanas.
- Se diagnostica con análisis de heces o de sangre.
- Existen medicamentos antiparasitarios eficaces recetados por un médico.
- Las personas con sistema inmunitario debilitado necesitan atención médica especial y seguimiento.
No es una infección muy frecuente en España ni en otras zonas de clima templado. Es más común en regiones tropicales y subtropicales, y en lugares con saneamiento básico deficiente, incluidas algunas zonas de América Latina.
Puede afectar a cualquier persona. Tienen más riesgo quienes viven o han viajado a zonas rurales o tropicales, quienes caminan descalzos en suelos contaminados y las personas con defensas bajas, por ejemplo por medicamentos inmunosupresores o ciertas enfermedades.
Síntomas
- Dolor abdominal muy fuerte o repentino.
- Vómitos continuos o que no permiten beber líquidos.
- Diarrea con sangre o muy abundante.
- Dificultad para respirar o falta de aire.
- Confusión, desorientación o somnolencia intensa.
- Fiebre alta con escalofríos.
- ⚠Sangre en las heces.
- ⚠Dolor abdominal que no mejora en un día.
- ⚠Tos con sangre o molestia al respirar.
- ⚠Erupción en la piel que se extiende con rapidez.
- ⚠Pérdida de peso involuntaria.
Síntomas comunes
- Muchas personas no tienen ningún síntoma.
- Picor y enrojecimiento de la piel en el lugar por donde entró el parásito.
- Un surco rojizo, finito y sinuoso que avanza con picor (a menudo llamado larva currens).
- Dolor de barriga, diarrea, gases o náuseas.
- Tos seca o irritación de garganta cuando el parásito pasa por los pulmones.
Síntomas en niños
- Dolor de barriga y diarrea que no mejora.
- Picor en la zona del pañal o alrededor del ano.
- Falta de apetito o pérdida de peso.
- Irritabilidad o cansancio sin causa clara.
Síntomas en adultos mayores
- Molestias abdominales vagas o pérdida de apetito.
- Diarrea o estreñimiento que va y viene.
- Pérdida de peso y debilidad general.
- A veces, picor o erupción en la piel.
Causas
Causas principales
- Caminar descalzo sobre tierra, barro o arena contaminada con heces humanas que contienen el parásito.
- El gusano entra por la piel, viaja por la sangre hasta los pulmones, sube por la garganta y llega al intestino delgado.
- Dentro del intestino puede multiplicarse y, en algunas personas, reinfectar al mismo huésped sin volver a pasar por el suelo.
Factores de riesgo
- Vivir o viajar a zonas tropicales o subtropicales de África, Asia, América Latina o el sur de Europa.
- Trabajar en agricultura, saneamiento o excavaciones en zonas de riesgo.
- Llevar mala higiene del agua o de los alimentos en lugares sin saneamiento.
- Tener el sistema inmunitario debilitado por medicamentos o enfermedades.
- Vivir en instituciones cerradas o hacinadas con condiciones sanitarias deficientes.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Llame a los servicios de emergencia de su país (por ejemplo, 112 en España) si tiene dolor abdominal intenso, diarrea con sangre, dificultad para respirar, fiebre alta o confusión.
- Acuda el mismo día si tiene sangre en las heces, tos con sangre o pérdida de peso involuntaria.
Programe una cita de rutina si:
- Ha tenido picazón o molestias digestivas después de un viaje a una zona tropical.
- Tiene síntomas intestinales o de la piel que no se explican por otras causas.
- Necesita descartar la infección antes de iniciar un tratamiento que baje las defensas.
Diagnóstico
El médico le preguntará por sus síntomas, viajes y posibles exposiciones. Para confirmar la infección, pedirá una o varias muestras de heces y, a veces, un análisis de sangre que busca defensas (anticuerpos) contra el parásito.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de heces (una muestra que se lleva al laboratorio).
- Varias muestras de heces en días diferentes, porque el parásito no siempre aparece en cada muestra.
- Análisis de sangre para detectar anticuerpos contra el parásito.
- Pruebas de imagen como radiografía o TAC solo en casos complicados.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará cómo recoger las muestras de heces. Es posible que necesite repetir el análisis en días distintos. Los resultados pueden tardar varios días. No tome ningún medicamento por su cuenta mientras espera.
Tratamiento
La estrongiloidiasis se trata con medicamentos antiparasitarios que se toman por vía oral. El médico los receta según su situación. En muchos casos bastan una o dos tomas; en personas con defensas bajas puede ser necesario repetir el tratamiento o hacer un seguimiento más largo.
Autocuidado en el hogar
- Siga exactamente las indicaciones del médico y complete todo el tratamiento.
- No comparta su medicación con otras personas.
- Lávese bien las manos después de ir al baño y antes de tocar alimentos.
- Si tiene diarrea, beba suficientes líquidos para no deshidratarse.
- Vigile si los síntomas empeoran y avise a su médico.
Tratamientos médicos
Existen fármacos antiparasitarios eficaces y bien tolerados. El médico elegirá el más adecuado y ajustará la dosis a la edad, el peso y el estado general de salud. Si el sistema inmunitario está muy debilitado, pueden ser necesarias varias rondas de tratamiento y controles con análisis de heces o sangre.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no se utiliza para tratar esta infección. En casos de complicaciones intestinales graves, el equipo médico decidirá el tratamiento más adecuado.
Vivir con esta afección
Tome la medicación tal y como se la recetaron, aunque se encuentre bien. Respete las medidas de higiene y acuda a las citas de control. La mayoría de las personas no tiene molestias importantes durante el tratamiento.
Consejos de estilo de vida
- Use zapatos cerrados al caminar al aire libre, especialmente en zonas de barro o tierra.
- Lávese las manos con frecuencia con agua y jabón.
- Evite caminar descalzo en suelos que puedan estar contaminados.
- Mantenga los alimentos cubiertos y las superficies de la cocina limpias.
- Consulte con su médico si los síntomas reaparecen.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial. Si tiene diarrea, tome líquidos claros, sueros de rehidratación si se lo recomiendan, y comidas suaves. Cuando mejore, puede retomar una alimentación equilibrada y hacer actividad física moderada si se encuentra bien.
Salud mental y bienestar emocional
Tener un parásito puede generar preocupación, vergüenza o asco. Es una reacción normal, pero no define a la persona. Hable con su médico y con personas de confianza. El tratamiento es seguro y suele resolver la infección.
Prevención
Sí. Las medidas principales son evitar el contacto de la piel con suelo contaminado y mejorar la higiene. Use zapatos cerrados, beba agua potable y asegúrese de que los alimentos estén limpios.
Vacunas
No existe vacuna contra la estrongiloidiasis.
Programas de detección
Puede ser recomendable hacer análisis si ha vivido en una zona de riesgo o antes de recibir ciertos tratamientos que bajan las defensas. Consulte con su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia o desnutrición por sangrado digestivo pequeño y pérdida de nutrientes.
- Dolor abdominal y diarrea persistentes que afectan a la calidad de vida.
- Infección masiva (hiperinfestación) en personas con defensas bajas, que puede extenderse a pulmones, hígado u otros órganos.
- En personas inmunodeprimidas, la infección grave puede poner en peligro la vida sin tratamiento.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas se cura por completo. Cuanto antes se trate, mejor. Las personas con defensas débiles también pueden mejorar, pero necesitan un seguimiento médico estrecho.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.