Apnea obstructiva del sueño en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno en el que un niño hace pausas breves en la respiración mientras duerme. Estas pausas duran unos segundos y se deben a un bloqueo parcial o total de las vías respiratorias. El niño puede despertar muy brevemente para volver a respirar y luego continuar durmiendo, pero estos microdespertares fragmentan el sueño y afectan el descanso.
Datos clave
- La causa más común en niños es el agrandamiento de las amígdalas y adenoides, que bloquean el paso del aire.
- No es solo ronquido: la interrupción del sueño puede afectar el comportamiento, la atención y el aprendizaje.
- Con tratamiento, la mayoría de los niños mejoran notablemente y recuperan un sueño reparador.
Es bastante común. Se estima que entre 1 y 5 de cada 100 niños la padecen, aunque muchos casos no se detectan porque los padres no reconocen los síntomas.
Puede afectar a niños de cualquier edad, pero es más frecuente entre los 2 y los 8 años. También es más común en niños con sobrepeso u obesidad, con alergias nasales, o con malformaciones craneofaciales.
Síntomas
- El niño deja de respirar durante más de 20 segundos y no se recupera solo.
- Labios, lengua o cara se ponen azulados o morados (cianosis).
- El niño tiene convulsiones o un desmayo.
- Dificultad respiratoria muy grave con hundimiento del pecho al respirar.
- ⚠Pausas en la respiración que duran más de 10 segundos o que se repiten muchas veces por noche.
- ⚠Somnolencia diurna muy marcada que dificulta la escuela o las actividades normales.
- ⚠Fiebre alta con dificultad para respirar.
- ⚠Cambio repentino en el comportamiento o confusión.
Síntomas comunes
- Ronquidos fuertes y frecuentes durante la mayoría de las noches.
- Pausas en la respiración mientras duerme, observadas por otra persona.
- Respiración por la boca durante el sueño, con boca y labios secos al despertar.
- Sueño inquieto, con muchas vueltas en la cama o posiciones extrañas.
- Despertares con jadeos, tos o sensación de falta de aire.
- Somnolencia diurna o cansancio excesivo desde la mañana.
Síntomas en niños
- Enuresis: mojar la cama después de haber logrado control nocturno.
- Problemas de conducta: hiperactividad, irritabilidad, impulsividad o agresividad.
- Dificultades de atención y bajo rendimiento escolar.
- Respiración bucal constante, incluso durante el día.
- Cambios de humor o fatiga durante el día, a pesar de dormir las horas suficientes.
- Dormir en posiciones forzadas, con el cuello estirado o sentado para respirar mejor.
Causas
Causas principales
- Agrandamiento de las amígdalas y adenoides: es la causa más frecuente en niños, porque ocupan más espacio en la garganta y pueden obstruir el paso del aire.
- Obesidad o sobrepeso: el exceso de grasa en el cuello puede comprimir las vías respiratorias.
- Malformaciones craneofaciales o síndromes como el de Down, que afectan la estructura de la cara y la garganta.
Factores de riesgo
- Edad: entre 2 y 8 años.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Antecedentes familiares de apnea del sueño.
- Alergias nasales o congestión nasal persistente.
- Malformaciones de la mandíbula, paladar o cráneo.
- Enfermedades neuromusculares o neurológicas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si observa que el niño tiene pausas en la respiración que son largas o muy repetidas durante el sueño.
- Si el niño muestra somnolencia diurna excesiva o se queda dormido en clase o durante juegos.
- Si ve que deja de respirar y se pone azulado, llame a emergencias de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si el niño ronca fuerte la mayoría de las noches.
- Si duerme con la boca abierta y se muestra muy inquieto.
- Si tiene problemas de conducta, atención o aprendizaje que piensa que podrían estar relacionados con el sueño.
Diagnóstico
El médico hará una historia clínica completa y preguntará sobre el sueño del niño, los ronquidos y los comportamientos diurnos. Revisará la nariz, la boca y la garganta, y puede pedir una prueba de sueño para medir la respiración y el oxígeno durante la noche.
Pruebas que se pueden realizar
- Estudio del sueño (polisomnografía): es una prueba que registra las ondas cerebrales, la respiración, el oxígeno en sangre, el ritmo cardíaco y los movimientos del cuerpo mientras el niño duerme.
- Oximetría nocturna: mide el nivel de oxígeno en sangre durante el sueño, de forma sencilla y no invasiva.
- Evaluación por un otorrinolaringólogo: un especialista en oído, nariz y garganta que revisa el tamaño de amígdalas y adenoides y busca otras causas de obstrucción.
Qué esperar en su cita
La prueba de sueño generalmente se realiza en una unidad especial para niños, en un ambiente cómodo y acompañados por un padre o una madre. No es dolorosa. Después de la prueba, el médico explicará los resultados y las opciones de tratamiento disponibles.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y la gravedad de la apnea. En muchos niños, la cirugía para quitar las amígdalas y adenoides grandes es la opción más efectiva. En otros casos, se recomienda bajar de peso, tratar la alergia o usar un dispositivo que mantenga la vía aérea abierta durante el sueño.
Autocuidado en el hogar
- Mantener un peso saludable mediante una dieta equilibrada y actividad física regular.
- Establecer horarios regulares de sueño y crear una rutina relajante antes de acostarse.
- Dormir en una posición lateral o con la cabeza ligeramente elevada, si el médico lo recomienda.
- Aliviar la congestión nasal con suero salino o siguiendo las indicaciones médicas para alergias.
- Evitar la exposición al humo del tabaco en el hogar y en otros entornos.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar el uso de presión positiva continua en la vía aérea (CPAP), que consiste en una mascarilla conectada a una máquina que envía aire suave y continuo para mantener la garganta abierta mientras el niño duerme. En caso de sobrepeso, se puede indicar un plan de pérdida de peso supervisado. Para alergias o congestión nasal, el pediatra puede recetar medicamentos de uso local o por vía oral, siempre bajo prescripción y seguimiento médico. No se recomienda el uso de medicamentos para dormir sin consultar antes con el especialista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando el agrandamiento de amígdalas y adenoides es la causa principal, la cirugía para extirparlas (adenoamigdalectomía) suele ser muy efectiva y es la intervención más común en niños con apnea obstructiva del sueño. El especialista evaluará si el niño es candidato y explicará los riesgos y beneficios.
Vivir con esta afección
Vivir con la apnea del sueño de un niño requiere paciencia y seguimiento. Es importante que el tratamiento se aplique de forma constante, ya sea con la mascarilla, con la cirugía o con cambios de estilo de vida. Con el tiempo, la mayoría de los niños duermen mejor y mejoran su comportamiento y rendimiento escolar.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable para reducir la presión sobre las vías respiratorias.
- Crear un ambiente de sueño tranquilo, oscuro y sin ruidos.
- Establecer horarios fijos para acostarse y despertarse, incluso los fines de semana.
- Fomentar el juego activo durante al menos 60 minutos al día.
- Evitar pantallas, comidas pesadas y bebidas con cafeína al menos dos horas antes de dormir.
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras ayuda a mantener un peso adecuado. La actividad física diaria (jugar, correr, andar en bicicleta) mejora la calidad del sueño y reduce la gravedad de la apnea.
Salud mental y bienestar emocional
La apnea del sueño puede hacer que el niño esté irritable, triste o con baja tolerancia a la frustración. También puede afectar su autoestima si tiene dificultades en la escuela. Tratar el trastorno del sueño suele mejorar mucho el estado de ánimo, la atención y las relaciones familiares y sociales.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque muchas veces se debe a factores físicos como el tamaño de las amígdalas. Sin embargo, mantener un peso saludable, tratar precozmente la alergia nasal y evitar el humo del tabaco pueden reducir el riesgo de que aparezca o empeore.
Vacunas
Se recomienda seguir el calendario de vacunación al día, ya que algunas infecciones respiratorias pueden inflamar las amígdalas y adenoides y empeorar la obstrucción.
Programas de detección
Si el niño tiene factores de riesgo como obesidad, malformaciones faciales o síndrome de Down, el pediatra debe preguntar sobre síntomas de apnea del sueño en cada revisión de salud.
Complicaciones
Si no se trata
- Retraso en el crecimiento o bajo peso.
- Problemas de aprendizaje y falta de concentración en la escuela.
- Trastornos del comportamiento como hiperactividad o déficit de atención.
- Aumento de la tensión arterial y cambios en el corazón a largo plazo.
- Somnolencia diurna que puede provocar accidentes o lesiones.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno cuando se trata adecuadamente. La cirugía, la pérdida de peso o el uso de CPAP pueden mejorar drásticamente la calidad de vida del niño. La mayoría de los niños superan o controlan bien la apnea y llevan una vida normal, saludable y con buen rendimiento escolar.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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