Esofagitis eosinofílica
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La esofagitis eosinofílica es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago, el tubo que lleva la comida de la boca al estómago. En esta afección, un tipo de glóbulo blanco llamado eosinófilo se acumula en el esófago y provoca inflamación, lo que puede causar problemas para tragar y molestias en el pecho.
Datos clave
- Es una enfermedad crónica, pero tratable.
- No es un tipo de cáncer ni una enfermedad contagiosa.
- El diagnóstico se confirma con una endoscopia y una biopsia.
- Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en hombres.
Se considera una enfermedad poco frecuente, aunque su diagnóstico ha aumentado en los últimos años. Los médicos ahora la reconocen con más frecuencia, lo que facilita el acceso al tratamiento.
Puede aparecer en niños y adultos, pero es más frecuente en hombres jóvenes y en personas con otras alergias, como asma, eccema o rinitis alérgica.
Síntomas
- Llama a los servicios de emergencia de tu país (112 en España) si la comida o una pastilla se queda atascada en el esófago y no puedes tragar saliva.
- Acude a urgencias si tienes dolor en el pecho intenso o sensación de opresión que no se alivia.
- Busca ayuda urgente si tienes dificultad para respirar o silbidos al respirar.
- ⚠Dolor en el pecho recurrente que no mejora con medicamentos para la acidez.
- ⚠Dificultad para tragar que empeora con los días.
- ⚠Pérdida de peso sin proponértelo.
- ⚠Vómitos frecuentes o que no se detienen.
Síntomas comunes
- Dificultad para tragar (disfagia)
- Sensación de que la comida se queda atascada al bajar
- Dolor o ardor en el pecho que no se alivia con medicamentos comunes
- Regurgitación o acidez persistente
- Náuseas o vómitos ocasionales
Síntomas en niños
- Rechazo a comer o dificultad para ganar peso
- Vómitos sin causa aparente
- Dolor abdominal
- Irritabilidad durante las comidas
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores, el síntoma más común es la dificultad para tragar y el riesgo de que la comida se atasque. Este síntoma no debe considerarse normal y se debe consultar al médico.
Causas
Causas principales
- Se cree que es una reacción del sistema inmunitario a ciertos alimentos o sustancias del ambiente, como el polen o el polvo.
- La inflamación está relacionada con los eosinófilos, un tipo de célula de la sangre que normalmente se asocia con las alergias.
- Hay factores genéticos que pueden hacer que algunas personas sean más propensas a desarrollarla.
Factores de riesgo
- Tener alergias alimentarias, asma, eccema o rinitis alérgica
- Antecedentes familiares de esofagitis eosinofílica o enfermedades alérgicas
- Ser hombre
- Tener entre 20 y 50 años, aunque puede aparecer a cualquier edad
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dificultad para tragar o la comida se queda atascada con frecuencia, pide una cita urgente o acude a urgencias si no puedes pasar la saliva.
- Si el dolor de pecho es intenso o se acompaña de sudoración, falta de aire o palpitaciones, llama a emergencias.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas acidez o reflujo que no mejora con los tratamientos habituales.
- Si tu hijo rechaza comer, pierde peso o vomita sin motivo claro.
- Si tienes molestias al tragar que aparecen y desaparecen.
Diagnóstico
Para diagnosticar la esofagitis eosinofílica, el médico revisará tus síntomas y antecedentes. Si sospecha de la enfermedad, te derivará a un especialista en digestivo (gastroenterólogo). La confirmación requiere una endoscopia con biopsias del esófago.
Pruebas que se pueden realizar
- Endoscopia digestiva alta: consiste en introducir un tubo delgado y flexible con cámara por la boca para observar el esófago.
- Biopsia: durante la endoscopia se toman pequeñas muestras de tejido que se analizan en el laboratorio.
- Pruebas de alergia: pueden hacerse para identificar alimentos o alérgenos que contribuyen a la inflamación.
- En algunos casos se usan pruebas de reflujo o motilidad para descartar otras condiciones.
Qué esperar en su cita
La endoscopia se realiza con sedación, por lo que no sentirás dolor. Después del procedimiento puedes irte a casa el mismo día. Los resultados de la biopsia tardan unos días. Tu médico te explicará el diagnóstico y el plan de tratamiento paso a paso.
Tratamiento
El tratamiento busca reducir la inflamación del esófago, aliviar los síntomas y prevenir que la comida se atasque. Se personaliza según la edad, la gravedad y la respuesta de cada persona. Puede incluir cambios en la dieta, medicamentos y, en ciertos casos, un procedimiento para extraer alimentos atascados.
Autocuidado en el hogar
- Come despacio y mastica muy bien cada bocado.
- Corta los alimentos en trozos pequeños, especialmente la carne y el pan.
- Evita los alimentos que notes que te sientan mal; un diario de alimentos puede ayudarte a identificarlos.
- Mantente erguido durante las comidas y un rato después.
- No comas justo antes de acostarte para evitar molestias.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para reducir el ácido del estómago, antiinflamatorios específicos o terapia biológica, que actúa sobre las células que causan la inflamación. También se puede recomendar una dieta de eliminación, en la que se retiran ciertos alimentos durante un tiempo y se reintroducen de forma controlada para identificar los que provocan síntomas. Nunca suspendas ni cambies el tratamiento por tu cuenta; consulta siempre a tu médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento habitual para la esofagitis eosinofílica. Si se presenta una obstrucción por comida atascada, se realiza una endoscopia para extraerla. En casos avanzados con estrechamiento del esófago, el especialista puede practicar una dilatación mediante endoscopia para mejorar el paso de los alimentos.
Vivir con esta afección
Vivir con esofagitis eosinofílica requiere aprender a conocer tu cuerpo. Con un plan de tratamiento adecuado y ajustes en la alimentación, la mayoría de las personas llevan una vida normal. Es importante seguir las indicaciones del especialista y acudir a los controles programados.
Consejos de estilo de vida
- Lleva un registro de síntomas y comidas para detectar patrones.
- Evita el consumo de alcohol y tabaco, ya que pueden irritar el esófago.
- Aprende a comer en ambientes relajados, sin prisas.
- Consulta a un nutricionista para asegurarte de que tu dieta sea equilibrada.
Dieta y ejercicio
No existe una dieta universal, por lo que debes trabajar con tu médico o nutricionista para encontrar el patrón que mejor te funcione. La actividad física moderada es beneficiosa para la salud general, pero si notas síntomas durante el ejercicio, coméntalo con tu médico.
Salud mental y bienestar emocional
Esta enfermedad puede provocar ansiedad, vergüenza o aislamiento social, especialmente si necesitas evitar ciertos alimentos o tienes miedo de que se te atasque la comida. Buscar apoyo emocional, ya sea de un psicólogo, un grupo de pacientes o personas queridas, es parte del cuidado.
Prevención
No se puede prevenir por completo porque está relacionada con el sistema inmunitario y la genética. Sin embargo, identificar y evitar los desencadenantes personales, junto con un tratamiento adecuado, ayuda a prevenir brotes y complicaciones.
Vacunas
No existe vacuna para la esofagitis eosinofílica. Asegúrate de tener al día las vacunas habituales, ya que prevenir infecciones también protege tu salud en general.
Programas de detección
No hay un cribado general para esta enfermedad en personas sin síntomas. Si tienes alergias o síntomas digestivos, consulta a tu médico para evaluar si necesitas pruebas específicas.
Complicaciones
Si no se trata
- Cicatrización del esófago (estenosis), que lo estrecha y dificulta tragar.
- Mayor riesgo de que los alimentos se atasquen (impactación alimentaria), lo que puede requerir una endoscopia urgente.
- Inflamación crónica que puede afectar notablemente la calidad de vida si no se controla.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es positivo cuando se recibe tratamiento. Aunque la enfermedad suele ser crónica, la mayoría de las personas mantienen sus síntomas bajo control y disfrutan de una vida activa. La clave es el seguimiento continuo y el apoyo del equipo médico.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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