Pólipos uterinos: lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un pólipo uterino es un crecimiento pequeño y blando que se forma en el revestimiento interno del útero (la matriz). La mayoría de los pólipos no son cancerosos, pero pueden causar sangrado irregular o molestias. Se sujetan a la pared del útero con una base plana o con un tallo fino, como una uva pequeña.
Datos clave
- Son muy frecuentes, sobre todo en mujeres de 40 a 50 años.
- La mayoría son benignos, es decir, no son cáncer.
- Pueden causar sangrado entre periodos, periodos abundantes o sangrado después de la menopausia.
- Muchas veces no provocan síntomas y se descubren al azar en una ecografía.
- Se pueden tratar con medicamentos o con una cirugía sencilla si causan problemas.
Sí, son bastante comunes. Se calcula que hasta 1 de cada 4 mujeres puede tener pólipos uterinos en algún momento de su vida, aunque muchas no lo saben.
Afectan principalmente a mujeres en edad reproductiva y son más frecuentes alrededor de la perimenopausia (los años previos a la menopausia). También pueden aparecer después de la menopausia, aunque con menos frecuencia.
Síntomas
- Sangrado vaginal muy abundante que empapa una compresa o toalla sanitaria cada hora.
- Sangrado acompañado de mareos, desmayos o palidez intensa.
- Dolor pélvico o abdominal repentino y muy fuerte.
- Fiebre alta junto con sangrado o dolor.
- ⚠Sangrado que dura más de lo habitual o que se presenta en días raros.
- ⚠Sangrado después de la menopausia.
- ⚠Dolor pélvico que no mejora con reposo o analgésicos habituales.
- ⚠Cualquier cambio en tu ciclo que notes en varios periodos.
Síntomas comunes
- Sangrado entre periodos menstruales.
- Periodos más abundantes o prolongados de lo normal.
- Sangrado o manchado después de tener relaciones sexuales.
- Sangrado vaginal después de la menopausia.
- Dolor o presión en la pelvis (aunque es menos frecuente).
- Puede no haber ningún síntoma.
Causas
Causas principales
- La causa exacta no se conoce por completo, pero se relaciona con los niveles hormonales, especialmente con el estrógeno.
- El estrógeno hace que el revestimiento del útero crezca, y un crecimiento excesivo puede dar lugar a pólipos.
- La inflamación local o problemas en los vasos sanguíneos del útero también pueden estar implicados.
Factores de riesgo
- Tener entre 40 y 50 años.
- Estar cerca de la menopausia o haberla pasado recientemente.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Tomar ciertos medicamentos que actúan sobre las hormonas (como algunos tratamientos para el cáncer de mama).
- Tener presión arterial alta.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes sangrado vaginal muy abundante o que no se detiene.
- Si el sangrado viene acompañado de dolor intenso o fiebre.
- Si te sientes débil, mareada o te falta el aire junto con el sangrado.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas sangrado entre periodos o después de las relaciones sexuales.
- Si tus periodos son más abundantes o largos de lo habitual.
- Si tienes sangrado después de la menopausia.
- Si tienes molestias pélvicas persistentes.
Diagnóstico
Para diagnosticar un pólipo, el médico te hará preguntas sobre tus síntomas y un examen ginecológico. Después puede solicitar pruebas de imagen para ver el interior del útero.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía transvaginal: una sonda que se introduce suavemente en la vagina para ver el útero y los ovarios.
- Histerosonografía: se introduce líquido en el útero para separar las paredes y ver mejor los pólipos en la ecografía.
- Histeroscopia: un tubo delgado con una cámara que entra por el cuello del útero para ver directamente la cavidad uterina. En muchos casos, el pólipo puede extraerse en el mismo momento.
- Biopsia: si se encuentra un pólipo, se puede tomar una muestra pequeña para analizarla y confirmar que no sea maligno.
Qué esperar en su cita
Las pruebas suelen ser rápidas y molestias leves, parecidas a un cólico. El médico te explicará cada paso y estarás despierta, aunque a veces se usa anestesia local. No necesitas hacer nada especial antes, pero es recomendable avisar al médico si podría haber embarazo.
Tratamiento
El tratamiento depende de tus síntomas, del tamaño del pólipo y de si deseas tener hijos en el futuro. Muchos pólipos pequeños y sin síntomas pueden dejarse en observación, porque a veces desaparecen solos. Si causan sangrado o molestias, o si hay dudas sobre su naturaleza, se recomienda extraerlos.
Autocuidado en el hogar
- Lleva un registro de tus ciclos menstruales y de los sangrados para compartirlo con tu médico.
- Si los sangrados son abundantes, toma alimentos ricos en hierro (como lentejas, espinacas o carne roja) para prevenir la anemia.
- Usa analgésicos de venta libre para el dolor solo si tu médico u farmacéutico lo recomienda.
- Descansa lo necesario y evita esfuerzos intensos si sientes dolor.
Tratamientos médicos
En algunos casos, el médico puede recomendar medicamentos hormonales (como pastillas o un dispositivo intrauterino hormonal) para reducir el sangrado mientras se decide el tratamiento definitivo. También existen medicamentos para aliviar el dolor o la inflamación, pero siempre bajo prescripción. No se usa ningún medicamento para hacer desaparecer los pólipos de forma directa.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía suele recomendaras si el pólipo es grande, causa síntomas molestos, o si la biopsia muestra células anormales. El procedimiento más común es la histeroscopia quirúrgica: se introduce un instrumento fino por la vagina para localizar y extraer el pólipo. Es una cirugía ambulatoria (no requiere pasar la noche) y con una recuperación rápida en la mayoría de los casos.
Vivir con esta afección
Vivir con pólipos uterinos es, para la mayoría de las personas, perfectamente normal en el día a día. Si no tienes síntomas, no necesitas hacer cambios. Si tienes sangrados abundantes, planifica tener toallas o protectores a mano y comenta con tu médico cómo manejarlos.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable, ya que el exceso de peso puede influir en tus hormonas.
- Evita el alcohol y el tabaco, que pueden empeorar los desequilibrios hormonales.
- Acude a tus revisiones ginecológicas periódicas para controlar cualquier cambio.
Dieta y ejercicio
Llevar una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y fibra ayuda a mantener estables las hormonas. El ejercicio moderado (caminar, nadar, yoga) mejora la circulación y reduce el estrés, lo que puede ayudar a aliviar molestias.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad o preocupación ante un sangrado anormal o ante el diagnóstico de un pólipo. Muchas mujeres temen que sea cáncer, pero la realidad es que casi siempre es benigno. Habla abiertamente con tu médico y no guardes tus preocupaciones: recibir información clara reduce mucho el miedo.
Prevención
No hay una forma garantizada de prevenir los pólipos uterinos, porque se desconocen sus causas exactas. Mantener un peso saludable, hacer ejercicio y acudir a revisiones ginecológicas regulares puede ayudar a detectarlos a tiempo y reducir algunos riesgos relacionados con las hormonas.
Programas de detección
No existe un programa de cribado específico para los pólipos uterinos. Sin embargo, las revisiones ginecológicas periódicas (con ecografía si se considera necesario) pueden encontrar pólipos que no causan síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Pueden causar anemia por pérdida de sangre crónica, lo que produce cansancio y debilidad.
- En casos raros, un pólipo puede volverse maligno (canceroso), especialmente después de la menopausia.
- Si tienes problemas de fertilidad, un pólipo grande podría interferir con la implantación del embrión, aunque esto es menos común.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno. La gran mayoría de los pólipos uterinos son benignos y no se convierten en cáncer. Cuando se extraen, los síntomas suelen desaparecer y la recuperación es rápida. Aunque a veces pueden reaparecer, el seguimiento médico adecuado y los controles periódicos permiten manejarlos sin complicaciones. Con un diagnóstico a tiempo, la mayoría de las mujeres llevan una vida completamente normal.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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