Malaria: qué es, síntomas y prevención
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La malaria es una enfermedad causada por un parásito que se transmite por la picadura de ciertos mosquitos. Afecta principalmente a los glóbulos rojos y puede causar fiebre, escalofríos y síntomas parecidos a la gripe.
Datos clave
- Se transmite por la picadura de un mosquito infectado, no de persona a persona.
- Es curable si se detecta y trata a tiempo.
- Se previene evitando picaduras de mosquito y, en algunos viajeros, con medicamentos preventivos recetados por un médico.
La malaria es frecuente en regiones tropicales de África, Asia y América Latina. Cada año se registran millones de casos, aunque es poco común en España y en la mayoría de los países de América Latina.
Afecta principalmente a personas que viven o viajan a zonas donde hay mosquitos que transmiten la malaria. Los niños pequeños, las embarazadas y quienes no han estado antes en estas zonas tienen mayor riesgo de enfermarse gravemente.
Síntomas
- Confusión o somnolencia intensa
- Convulsiones
- Dificultad para respirar
- Orina de color oscuro o muy poca orina
- Sangrados o hemorragias inusuales
- Fiebre muy alta que no baja con medidas generales
- ⚠Fiebre con escalofríos que no cede
- ⚠Vómitos que impiden retener líquidos
- ⚠Dolor abdominal intenso
- ⚠Color amarillento en la piel o los ojos (ictericia)
Síntomas comunes
- Fiebre y escalofríos
- Dolor de cabeza
- Sudoración y cansancio
- Náuseas y vómitos
- Dolores musculares
Síntomas en niños
- Fiebre alta
- Irritabilidad o somnolencia
- Falta de apetito
- Vómitos y diarrea
Síntomas en adultos mayores
- Fiebre a veces menos intensa
- Confusión o malestar general
- Fatiga más marcada
- Mayor riesgo de complicaciones
Causas
Causas principales
- La picadura de un mosquito del género Anopheles infectado con el parásito Plasmodium.
- Menos frecuente, puede transmitirse por transfusiones de sangre o de la madre al bebé durante el embarazo.
Factores de riesgo
- Vivir o viajar a zonas tropicales o subtropicales donde existe malaria.
- No usar medidas de protección contra picaduras de mosquito.
- Tener defensas bajas (sistema inmunológico débil) o estar embarazada.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre o síntomas parecidos a la gripe y has estado en una zona con malaria en los últimos meses, busca atención médica ese mismo día.
- Si un niño tiene fiebre y ha viajado a una zona de riesgo, consulta de urgencia.
Programe una cita de rutina si:
- Si planeas viajar a una zona con malaria, consulta con varios meses de antelación para recibir consejos de prevención y saber si necesitas medicamentos preventivos.
Diagnóstico
El médico te preguntará por tus síntomas y tu historial de viajes. Para confirmar la malaria, se necesita una prueba de sangre.
Pruebas que se pueden realizar
- Gota gruesa y frotis sanguíneo: se observa la sangre al microscopio para ver el parásito.
- Prueba rápida de diagnóstico: detecta sustancias del parásito en una pequeña muestra de sangre.
- Análisis de sangre completo para valorar anemia u otras complicaciones.
Qué esperar en su cita
La prueba es simple y se hace con una pequeña muestra de sangre. Los resultados pueden tardar unas horas. Si la prueba da positiva, el equipo médico te indicará el tratamiento de inmediato.
Tratamiento
La malaria se trata con medicamentos antipalúdicos recetados por el médico. El tratamiento dependerá del tipo de malaria, la edad, el estado de salud y de si la persona estuvo en una zona con resistencia a algunos medicamentos.
Autocuidado en el hogar
- Descansar lo suficiente mientras dure la fiebre.
- Beber abundante agua para evitar la deshidratación.
- Tomar los medicamentos indicados por el médico para aliviar la fiebre y las molestias.
Tratamientos médicos
Existen varios fármacos para tratar la malaria, muchos de ellos por vía oral. Dependiendo de la gravedad, el tratamiento puede administrarse en el hospital, por vía intravenosa, o bien en casa. Es fundamental completar todo el tratamiento, aunque te sientas mejor, para curar la enfermedad.
Vivir con esta afección
Durante la enfermedad es normal sentir fatiga y fiebre intermitente. Con el tratamiento adecuado, los síntomas suelen mejorar en pocos días, aunque el cansancio puede durar algunas semanas.
Consejos de estilo de vida
- Usa repelente de mosquitos en zonas con riesgo.
- Duerme con mosquitero en zonas tropicales.
- Evita tener agua encharcada cerca de casa para reducir la cría de mosquitos.
Dieta y ejercicio
Mantente bien hidratado y come en pequeñas cantidades, aunque no tengas apetito. No fuerces el ejercicio; reanuda la actividad de forma gradual conforme te recuperes.
Salud mental y bienestar emocional
Pasar una enfermedad infecciosa puede generar miedo o ansiedad. Hablar con un profesional de salud mental puede ayudar si te sientes abrumado.
Prevención
Sí, en gran medida. La prevención se basa en evitar las picaduras de mosquito y, en algunos viajeros, tomar medicamentos preventivos recetados por el médico.
Vacunas
Existe una vacuna contra la malaria recomendada para niños en algunas zonas de África con transmisión alta. Para viajeros aún no se usa de forma generalizada; la mejor protección es evitar picaduras y usar medicación preventiva.
Programas de detección
Si has estado en una zona con malaria, algunos sistemas de salud recomiendan hacerse una prueba de sangre al regresar, aunque no tengas síntomas, sobre todo en grupos vulnerables como embarazadas o personas con defensas bajas.
Complicaciones
Si no se trata
- Malaria cerebral: inflamación del cerebro que puede causar daño neurológico.
- Anemia grave por destrucción de glóbulos rojos.
- Insuficiencia renal o hepática.
- Alteraciones respiratorias y riesgo de shock.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento correcto, la malaria se cura casi siempre, incluso en los casos graves. La mayoría de las personas vuelve a su vida normal sin secuelas. La clave es buscar ayuda médica rápidamente.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.