Mal de altura: qué es y cómo prevenirlo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El mal de altura, también llamado mal agudo de montaña, es un conjunto de síntomas que aparecen cuando una persona sube a una altitud elevada (por lo general, por encima de 2.500 metros) en poco tiempo. El cuerpo necesita tiempo para acostumbrarse a tener menos oxígeno en el aire. Si sube demasiado rápido y no se adapta, pueden aparecer molestias como dolor de cabeza, fatiga y náuseas.
Datos clave
- Aparece por la falta de oxígeno en la altitud.
- La mejor manera de evitarlo es subir poco a poco y permitir que el cuerpo se adapte.
- La mayoría de los casos son leves, pero puede ser grave si no se presta atención.
Es bastante común. Cualquier persona que suba a más de 2.500 metros de manera rápida puede tener síntomas. Es más frecuente al hacer senderismo en montañas altas, esquiar o viajar a ciudades situadas a gran altura, como La Paz (Bolivia) o Cusco (Perú).
Puede afectar a cualquier persona, sin importar su edad, condición física o experiencia. No ser una persona deportista no significa que tendrá más riesgo, pero hay factores como el historial previo o la velocidad de ascenso que influyen.
Síntomas
- Llame a emergencias (112 en España) o al número local de emergencias si tiene:
- Dificultad para respirar incluso en reposo
- Tos con flema rosada o espumosa
- Confusión o comportamiento extraño
- Pérdida del equilibrio o dificultad para caminar
- Pérdida de conocimiento
- Color azulado en labios o uñas
- ⚠Busque atención médica el mismo día si tiene:
- ⚠Dolor de cabeza que no mejora con reposo o analgésicos habituales
- ⚠Vómitos constantes
- ⚠Mareo intenso
- ⚠Falta de aire al hacer un esfuerzo mínimo
- ⚠Sensación de que el corazón late muy rápido o irregular
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza
- Fatiga o cansancio
- Mareos o aturdimiento
- Náuseas o vómitos
- Falta de aire
- Pérdida de apetito
- Problemas para dormir
Causas
Causas principales
- Subir a una altitud de más de 2.500 metros en poco tiempo.
- Ascender a una velocidad mayor de la que el cuerpo puede adaptarse.
- Dormir a una altitud mayor que la que se ha alcanzado durante el día.
Factores de riesgo
- Historial de mal de altura en ocasiones anteriores.
- Subir demasiado rápido y no hacer paradas de aclimatación.
- Tener alguna enfermedad del corazón o de los pulmones.
- Vivir habitualmente a baja altitud y viajar a zonas altas.
- Hacer ejercicio intenso durante los primeros días en la altitud.
- La edad: los niños y los adultos mayores pueden ser más vulnerables.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta síntomas del listado de emergencia, busque atención médica de inmediato.
- Si los síntomas no mejoran al bajar o al descansar, acuda a un servicio de salud.
Programe una cita de rutina si:
- Si va a viajar a una altura superior a los 3.000 metros y tiene alguna enfermedad crónica, consulte a su médico antes del viaje.
- Si ha sufrido mal de altura en el pasado, coméntelo con su profesional de salud para planificar mejor la subida.
Diagnóstico
El médico o profesional de salud suele diagnosticar el mal de altura con la historia clínica y los síntomas. Preguntará sobre la altura en la que se encuentra y la rapidez con la que subió.
Pruebas que se pueden realizar
- No suele hacer falta ninguna prueba. En la mayoría de los casos, la evaluación es clínica.
- En situaciones graves o dudosas, se puede usar un oxímetro de pulso para medir el oxígeno en la sangre.
- Puede solicitarse una radiografía de tórax o un análisis de sangre si se sospecha una complicación, como líquido en los pulmones o inflamación del cerebro.
Qué esperar en su cita
La evaluación es rápida. El profesional le pedirá que describa sus síntomas y cómo ha subido. Si hay signos de peligro, le recomendará bajar de altitud y buscar tratamiento. Es importante ser sincero sobre cómo se siente.
Tratamiento
El tratamiento fundamental es descender a una altitud menor y descansar. En la mayoría de los casos, eso basta para que los síntomas desaparezcan. Solo en situaciones más serias se necesita atención médica.
Autocuidado en el hogar
- Detenga la subida y descanse en el lugar actual si los síntomas son leves.
- Suba a una altura más baja si los síntomas empeoran o no mejoran.
- Beba suficiente agua para mantenerse hidratado, pero sin excederse.
- Evite el alcohol y el tabaco, ya que empeoran los síntomas.
- Duerma a menor altitud si ha subido mucho durante el día.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que pueden ayudar a prevenir o aliviar los síntomas, pero deben ser recetados por un médico. Nunca se automedique. El tratamiento médico también puede incluir oxígeno suplementario o, en casos graves, una cámara hiperbárica (un espacio con presión más alta que ayuda al cuerpo a recuperarse).
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para tratar el mal de altura. En casos extremos, se realizan procedimientos médicos especiales para reducir la presión o inflamación, pero no son quirúrgicos en el sentido común.
Vivir con esta afección
Si está en una zona de altitud, debe escuchar a su cuerpo. No ignore la fatiga o el dolor de cabeza. Descanse, beba agua y evite esfuerzos innecesarios. Si los síntomas no pasan, baje de altitud.
Consejos de estilo de vida
- Suba de forma gradual: un buen ritmo es no subir más de 300 a 500 metros de altitud para dormir cada día, y tomar un día de descanso cada 3 o 4 días.
- Planifique su viaje con tiempo y piense en las alturas de cada etapa.
- Aprenda a reconocer los síntomas y hable con su grupo antes de partir.
Dieta y ejercicio
Durante los primeros días en altitud, evite el ejercicio intenso. Es mejor caminar despacio y descansar. En cuanto a la comida, mantenga una dieta ligera, rica en hidratos de carbono (como pan, pasta o arroz), y beba líquidos con frecuencia. No coma en exceso.
Salud mental y bienestar emocional
El mal de altura puede causar ansiedad o preocupación, sobre todo si no se sabe qué está pasando. Es útil recordar que la mayoría de los casos son leves y que bajar de altura suele aliviar los síntomas. Si el dolor de cabeza o el malestar afectan mucho su estado de ánimo, hable con alguien de su grupo o con un profesional sanitario.
Prevención
Sí, en gran parte se puede prevenir con una subida gradual y respetando la aclimatación. Es la mejor estrategia. También se recomienda dormir a una altitud menor que la máxima alcanzada durante el día.
Vacunas
No existe ninguna vacuna contra el mal de altura. La prevención se basa en la adaptación gradual y en conocer los síntomas.
Programas de detección
No se realiza una prueba de detección de rutina. Pero si tiene enfermedades previas, es conveniente consultar con un médico antes de viajar a gran altitud.
Complicaciones
Si no se trata
- Puede desarrollarse edema pulmonar de gran altitud (líquido en los pulmones), que es muy grave.
- Puede desarrollarse edema cerebral de gran altitud (inflamación del cerebro), que puede poner en riesgo la vida.
- El mal de altura grave puede causar confusión, pérdida del equilibrio y coma si no se desciende a tiempo.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que, con un descenso a tiempo y, si es necesario, atención médica, casi todas las personas se recuperan por completo. El mal de altura leve no suele dejar secuelas. Lo importante es tomárselo en serio y planificar bien las subidas.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.