Impétigo: qué es, síntomas y tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El impétigo es una infección de la piel muy contagiosa. Provoca llagas rojas o ampollas que al romperse forman una costra de color miel. Es causado por bacterias que entran por una herida, un rasguño o una picadura de insecto.
Datos clave
- Es la infección de la piel más frecuente en niños pequeños.
- Se transmite fácilmente por contacto directo con la piel o con objetos como toallas y ropa.
- Se trata con antibióticos recetados por un médico y suele curarse sin dejar cicatrices.
- Con un tratamiento adecuado, deja de ser contagiosa a las 24 a 48 horas.
Sí, es una afección muy común, especialmente en climas cálidos y húmedos. Afecta a millones de personas en todo el mundo cada año.
Afecta principalmente a niños de 2 a 5 años, aunque también puede aparecer en adultos, personas mayores y personas con el sistema inmunitario debilitado.
Síntomas
- Fiebre alta (temperatura de 38 °C o más).
- La piel alrededor de las llagas se pone muy roja, caliente o dolorosa.
- Dolor intenso que empeora.
- Escalofríos o sensación de estar muy enfermo.
- Confusión o somnolencia extrema.
- ⚠Las llagas se extienden rápidamente por el cuerpo.
- ⚠Aparecen ampollas grandes o dolorosas.
- ⚠Las llagas no mejoran después de 2 o 3 días de tratamiento.
- ⚠La persona tiene una enfermedad crónica o un sistema inmunitario debilitado.
Síntomas comunes
- Llagas rojas que supuran líquido y forman costras amarillentas o de color miel.
- Ampollas pequeñas que pueden ser dolorosas.
- Picazón y molestia en la zona afectada.
- Las llagas aparecen con frecuencia alrededor de la nariz y la boca, pero también en brazos, piernas y otras partes del cuerpo.
Síntomas en niños
- Suelen aparecer llagas en la cara, especialmente alrededor de la boca y la nariz.
- En los bebés, a veces se presenta como una erupción en la zona del pañal.
- Los niños pueden rascarse las llagas y propagar la infección a otras partes del cuerpo.
Síntomas en adultos mayores
- Las llagas pueden tardar más en sanar debido a que la piel es más frágil.
- Existe mayor riesgo de complicaciones si la infección se propaga a capas más profundas de la piel.
- Las personas mayores que viven en residencias o conviven con otras personas tienen mayor riesgo de brotes.
Causas
Causas principales
- Bacterias llamadas Staphylococcus aureus (estafilococo) o Streptococcus pyogenes (estreptococo).
- Estas bacterias entran a través de cortes, rasguños, heridas, picaduras de insecto o piel irritada por eccema.
Factores de riesgo
- Clima cálido y húmedo.
- Mala higiene de manos o baño poco frecuente.
- Vivir en espacios concurridos o compartir toallas, ropa o juguetes.
- Tener heridas cutáneas, eccema, hongos en la piel o quemaduras.
- Tener un sistema inmunitario debilitado por edad, enfermedad o medicamentos.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si las llagas se extienden con rapidez o aparecen en muchas zonas del cuerpo.
- Si hay signos de infección grave: fiebre, escalofríos, dolor intenso o enrojecimiento que avanza.
- Si la persona es muy pequeña (bebé), está embarazada, es mayor o tiene una enfermedad crónica.
Programe una cita de rutina si:
- Si aparecen llagas o ampollas que no sanan en unos pocos días.
- Si se desea confirmar el diagnóstico y recibir tratamiento adecuado.
- Si el impétigo se repite con frecuencia.
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar el impétigo simplemente observando la piel y preguntando por los síntomas y su historia clínica. Es una exploración rápida y sin dolor.
Pruebas que se pueden realizar
- Por lo general no se necesitan pruebas.
- En casos dudosos o que no mejoran con el tratamiento, el médico puede tomar una muestra del líquido de la ampolla con un hisopo de algodón para analizarla (cultivo).
- Si hay infecciones repetidas o muy graves, el médico puede pedir análisis de sangre u orina para descartar complicaciones.
Qué esperar en su cita
La visita al médico suele ser breve. Le examinarán la piel y le explicarán cómo cuidar las llagas y cómo tomar el tratamiento. Si necesita antibióticos, se los recetarán. En general, con el tratamiento la infección mejora en pocos días.
Tratamiento
El tratamiento del impétigo consiste en eliminar la infección bacteriana con antibióticos, mantener la zona limpia y evitar que se propague. El médico decidirá el mejor tipo de antibiótico según la gravedad y la extensión de las llagas.
Autocuidado en el hogar
- Lave las llagas suavemente con agua tibia y jabón neutro dos o tres veces al día, y retire las costras con cuidado.
- Seque la zona dando toquecitos, sin frotar.
- Cúbrala con una gasa o una curita para evitar que la infección se propague a otras personas.
- Lávese las manos con agua y jabón antes y después de tocar las llagas.
- Mantenga las uñas cortas para reducir el rascado y el daño en la piel.
- Use toallas, ropa de cama, ropa y utensilios personales propios, y lávelos con agua caliente.
- Siga las indicaciones del médico aunque las llagas empiecen a mejorar.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar un antibiótico en crema o ungüento para aplicar sobre las llagas, o un antibiótico por vía oral en pastillas o jarabe si la infección es extensa o no mejora con la crema. Es importante completar todo el tratamiento, incluso si la piel se ve mejor. No comparta medicamentos ni use antibióticos sin receta médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No suele necesitarse cirugía. El impétigo afecta solo la capa superficial de la piel.
Vivir con esta afección
Mientras tenga llagas activas, el impétigo es contagioso. Procure quedarse en casa y evitar el contacto directo con otras personas, especialmente con niños pequeños o personas con heridas. Lave muy bien sus manos y limpie las superficies que toca con frecuencia, como picaportes y grifos.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una buena higiene diaria: ducharse o bañarse con agua y jabón.
- Cambie y lave las sábanas, toallas y ropa con agua caliente.
- No comparta toallas, peines, ropa o elementos deportivos.
- Cubra las llagas con una venda o gasa limpia.
- Evite nadar en piscinas o en el mar hasta que el médico confirme que ya no es contagioso.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para el impétigo, pero comer alimentos variados y nutritivos ayuda a que el sistema inmunitario funcione bien. Puede realizar su actividad normal si se siente bien, siempre que cubra las llagas y evite el contacto físico con otras personas.
Salud mental y bienestar emocional
El impétigo puede causar vergüenza o incomodidad, especialmente en niños en edad escolar. Es importante recordar que es una infección frecuente y temporal. Puede hablar con su médico o con sus seres queridos sobre cómo se siente. Si nota signos de ansiedad o estado de ánimo bajo, no dude en consultar a un profesional de salud mental.
Prevención
Sí, se puede prevenir en gran medida con una buena higiene. Lávese las manos con frecuencia, limpie las heridas y cortes con agua y jabón y cúbralos con una curita, y no comparta artículos personales. Si usted o alguien de su casa tiene impétigo, tome las medidas para evitar que se contagien los demás.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra el impétigo.
Programas de detección
No se necesita ninguna prueba de detección sistemática. La prevención se basa en la higiene y en tratar las heridas rápidamente.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse a zonas más profundas de la piel (celulitis) y causar fiebre y malestar.
- En raras ocasiones, la bacteria puede provocar daño en los riñones (glomerulonefritis).
- Pueden aparecer cicatrices o cambios de color en la piel a largo plazo.
- En casos muy graves, la infección puede llegar a la sangre (sepsis).
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico del impétigo es muy bueno. Con el tratamiento médico adecuado y una buena higiene, la mayoría de las personas se recuperan por completo en 1 a 2 semanas. Las posibles complicaciones son poco frecuentes y se pueden evitar acudiendo al médico a tiempo.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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