Neuritis Vestibular: Causas, Síntomas y Recuperación
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La neuritis vestibular es una inflamación del nervio que conecta el oído interno con el cerebro, el nervio que nos ayuda a mantener el equilibrio. Esto provoca un vértigo repentino y muy intenso, es decir, una sensación de que todo da vueltas, junto con mareo y dificultad para mantenerse de pie. No afecta la audición y no es una enfermedad del cerebro ni del oído en sí, sino del nervio del equilibrio.
Datos clave
- El vértigo aparece de forma súbita y puede ser muy intenso durante los primeros días.
- La neuritis vestibular no es contagiosa ni pone en peligro la vida.
- A diferencia de otras afecciones, no suele causar pérdida de audición ni pitidos en el oído.
- La recuperación es frecuente y la mayoría de las personas mejoran por completo con el tiempo.
Es una de las causas más comunes de vértigo intenso. Muchas personas acuden a urgencias con estos síntomas, y la neuritis vestibular es uno de los diagnósticos más frecuentes entre quienes sufren mareos agudos.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más habitual en adultos de entre 30 y 60 años. Afecta por igual a hombres y mujeres, y suele presentarse después de una infección viral, como un resfriado o una gripe.
Síntomas
- Llame a emergencias (112 en España, u otro número local) si el vértigo aparece junto con pérdida de fuerza en la cara, brazo o pierna, especialmente de un solo lado.
- Dificultad para hablar o entender lo que otros dicen.
- Dolor de cabeza intenso y repentino, distinto a los habituales.
- Pérdida de visión o visión doble.
- Desmayo o pérdida del conocimiento.
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho.
- ⚠Vértigo muy intenso que no mejora después de unas horas o que empeora.
- ⚠Fiebre alta acompañada de rigidez en el cuello o dolor de cabeza.
- ⚠Pérdida de audición repentina en uno o ambos oídos.
- ⚠Vómitos persistentes que impiden beber líquidos y podrían causar deshidratación.
- ⚠Si ha sufrido una caída y se ha golpeado la cabeza.
- ⚠Debilidad o entumecimiento en un brazo o pierna que no desaparece.
Síntomas comunes
- Vértigo súbito: sensación de que usted o todo lo que le rodea da vueltas sin control.
- Náuseas y vómitos, que a veces impiden comer o beber.
- Desequilibrio y sensación de inestabilidad al estar de pie o caminar.
- Movimientos rápidos e involuntarios de los ojos (nistagmo).
- Malestar general, sudoración o palidez.
- Sensación de mareo que empeora al mover la cabeza o al cambiar de posición.
Síntomas en niños
- En niños, el vértigo puede manifestarse como llanto, irritabilidad o miedo.
- Pueden agarrarse con fuerza a los padres o a objetos para no caerse.
- A veces presentan palidez, sudoración y vómitos sin saber explicar que sienten mareo.
- Es posible que el niño no quiera abrir los ojos o que pida estar quieto y tumbado.
Síntomas en adultos mayores
- El vértigo puede ser menos intenso, pero el desequilibrio y el riesgo de caídas son mayores.
- Puede haber dificultad para levantarse de la cama o de una silla.
- Es común que se confunda con un mareo normal de la edad, por lo que conviene consultar.
- En personas mayores, la recuperación puede ser más lenta y requiere ejercicios de equilibrio.
Causas
Causas principales
- Inflamación del nervio vestibular, el encargado de enviar al cerebro las señales de equilibrio del oído interno.
- Infecciones virales, como las que causan resfriados, gripe o infecciones respiratorias, que pueden afectar al nervio.
- Se cree que el virus activa una respuesta inflamatoria que daña temporalmente el nervio.
- No está causada por bacterias y no se transmite de una persona a otra.
- El estrés físico o emocional puede favorecer la aparición o intensificar los síntomas.
Factores de riesgo
- Haber tenido una infección viral reciente en las vías respiratorias o digestivas.
- Tener entre 30 y 60 años.
- Sufrir migrañas o jaquecas, ya que pueden aumentar la sensibilidad al vértigo.
- Estrés, cansancio o falta de sueño.
- Tener antecedentes de alergias o enfermedades que afecten al sistema inmunitario.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el vértigo es tan fuerte que no puede mantenerse en pie o le impide realizar sus actividades básicas.
- Si tiene fiebre, pérdida de audición o dolor de oído intenso.
- Si los vómitos le impiden beber líquidos durante más de 12 horas.
- Si nota cualquier signo de alarma como debilidad en el cuerpo, dificultad para hablar o dolor de cabeza intenso.
Programe una cita de rutina si:
- Si el vértigo dura más de unos días o se repite con frecuencia.
- Si después de la primera semana todavía tiene sensación de inestabilidad al caminar.
- Si nota que el desequilibrio no mejora o le impide volver a su vida normal.
- Si tiene dudas sobre si los síntomas son compatibles con la neuritis vestibular o con otra causa.
Diagnóstico
El médico diagnostica la neuritis vestibular principalmente con una entrevista detallada y una exploración física. Preguntará cuándo empezó el vértigo, si va acompañado de náuseas o pérdida de audición, y si ha tenido infecciones recientes. Observará sus ojos, su equilibrio y su forma de caminar. No suele ser necesario hacer pruebas complejas.
Pruebas que se pueden realizar
- Exploración de los movimientos de los ojos, para detectar el nistagmo.
- Pruebas de equilibrio, como estar de pie con los pies juntos y los ojos cerrados (prueba de Romberg).
- Maniobra de Dix-Hallpike, que consiste en girar la cabeza mientras está tumbado, para descartar otro tipo de vértigo.
- Audiometría o prueba de audición si existe sospecha de pérdida de audición.
- En algunos casos, resonancia magnética o TAC si hay síntomas que alertan de un problema más serio.
Qué esperar en su cita
La consulta con el médico suele durar unos 20 o 30 minutos. Le pedirán que se siente, se tumbe y camine por la consulta. Es posible que le coloquen la cabeza en diferentes posiciones para comprobar cómo responde su equilibrio. No duele, solo puede producir una sensación pasajera de mareo. Si el médico lo considera necesario, le derivará a un especialista en oído, nariz y garganta (otorrino) o a un neurólogo.
Tratamiento
El tratamiento se centra en aliviar el vértigo y las náuseas durante la fase aguda y, después, en ayudar al cerebro a compensar la pérdida de equilibrio. En los primeros días, el médico puede recetar medicamentos para el mareo y las náuseas. Una vez que pasa la crisis, la rehabilitación vestibular (ejercicios guiados de equilibrio) es la parte más importante para recuperarse por completo.
Autocuidado en el hogar
- Descanse en la cama o en un lugar tranquilo hasta que el vértigo agudo ceda, evitando movimientos bruscos de cabeza.
- Evite luces brillantes, pantallas, televisión y lectura durante los días de crisis, ya que pueden intensificar el mareo.
- Beba líquidos en pequeñas cantidades y con frecuencia para evitar la deshidratación.
- Levántese lentamente y apoye las manos en una superficie sólida antes de caminar.
- No conduzca un vehículo ni maneje maquinaria mientras sienta vértigo o inestabilidad.
- Cuando empiece a encontrarse mejor, realice ejercicios de equilibrio de forma progresiva, preferiblemente con indicación de un profesional.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos antivertiginosos o antieméticos (para controlar las náuseas y los vómitos) para usar solo durante los primeros 2 o 3 días, porque su uso prolongado puede retrasar la recuperación del equilibrio. En algunos casos, se emplean antivirales o medicamentos antiinflamatorios como los corticoides, siempre bajo prescripción y supervisión médica. No debe tomar ningún medicamento por su cuenta sin consultarlo antes con un profesional de la salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria en la neuritis vestibular. Solo en casos excepcionales, cuando los síntomas son persistentes, muy incapacitantes y no mejoran con rehabilitación, podría plantearse una intervención sobre el nervio o el oído interno. Es una opción poco frecuente y siempre se valora de forma individual.
Vivir con esta afección
Los primeros días pueden ser agotadores por el vértigo intenso. Poco a poco, los episodios se vuelven menos fuertes y más cortos. Es normal sentirse inseguro al caminar durante varias semanas. Planifique su día para evitar movimientos rápidos, use luces de noche en el pasillo y pida ayuda para subir escaleras o cargar objetos pesados. A medida que mejore, intente aumentar poco a poco su actividad sin forzar demasiado.
Consejos de estilo de vida
- Duerma las horas suficientes y trate de mantener un horario regular para que el sistema nervioso se recupere.
- Evite el alcohol y el exceso de cafeína, que pueden empeorar la sensación de mareo.
- Si fuma, considere dejarlo: el tabaco puede afectar a la circulación del oído interno.
- Haga pausas frecuentes si trabaja con pantallas o lectura prolongada.
- Practique técnicas de relajación como respirar despacio o meditar para reducir el estrés.
- Introduzca actividades suaves, como caminar o estiramientos, cuando el vértigo agudo haya pasado.
Dieta y ejercicio
Durante las náuseas, coma comidas ligeras, blandas y en pequeñas cantidades, como arroz, galletas saladas, plátano o caldo. Beba agua a sorbos. Evite alimentos muy salados, muy dulces o con mucha grasa. En cuanto se sienta mejor, realice ejercicio suave, preferiblemente supervisado por un fisioterapeuta: caminar, giros de cabeza o mantener el equilibrio sobre una sola pierna son ejemplos. La constancia en estos ejercicios es la clave para que el cerebro vuelva a adaptarse.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con vértigo intenso puede generar ansiedad, miedo a que vuelva la crisis, frustración o tristeza. Es normal sentirse desanimado, sobre todo si los síntomas duran más de lo esperado. Hable con su médico o con un profesional de salud mental si nota que la angustia le impide hacer su vida normal. Apoyarse en la familia y en amigos también ayuda a sobrellevar la situación.
Prevención
No existe una forma segura de prevenir la neuritis vestibular, porque suele aparecer después de una infección viral común que no se puede evitar. Sin embargo, llevar un estilo de vida saludable, descansar lo suficiente, controlar el estrés y mantener al día las vacunas recomendadas puede reducir la probabilidad de sufrir infecciones que a veces la desencadenan.
Vacunas
Mantener al día las vacunas recomendadas en su país o comunidad, como la vacuna de la gripe, puede ayudar a prevenir algunas infecciones virales respiratorias. Pregunte a su médico o centro de salud qué vacunas le corresponden según su edad y estado de salud.
Programas de detección
No existen pruebas de cribado o detección precoz para la neuritis vestibular en personas sin síntomas. Si usted sufre episodios de vértigo repetidos, su médico puede valorar la causa y recomendarle un programa de ejercicios de equilibrio para prevenir futuras crisis o reducir su intensidad.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas y lesiones, como fracturas, debido al desequilibrio y la dificultad para caminar.
- Deshidratación y alteraciones electrolíticas por los vómitos persistentes si no se puede beber.
- Ansiedad, miedo a salir de casa o agorafobia en personas que sufren episodios repetidos.
- Cansancio crónico y dificultad para retomar el trabajo o las actividades diarias si no se realiza rehabilitación.
Pronóstico a largo plazo
La evolución de la neuritis vestibular es muy favorable. La mayoría de las personas se recuperan completamente en unas semanas. En algunos casos, la sensación de inestabilidad puede durar varios meses, pero con ejercicios de rehabilitación el cerebro aprende a compensar la información que pierde el nervio afectado. Aunque los primeros días sean difíciles, con paciencia y el apoyo adecuado, la gran mayoría vuelve a hacer una vida normal sin limitaciones.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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