Sangre en la orina (hematuria)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La hematuria es la presencia de sangre en la orina. Puede verse a simple vista (orina roja o marrón) o solo verse al microscopio (hematuria microscópica). A veces es inofensiva, pero también puede ser señal de algún problema que necesita atención médica.
Datos clave
- La sangre en la orina puede ser visible o invisible a simple vista.
- No siempre significa una enfermedad grave, pero siempre debe ser evaluada por un profesional de salud.
- Las causas más frecuentes son infecciones, piedras en el riñón o ejercicio intenso.
Es una consulta frecuente en atención primaria. La hematuria microscópica se encuentra con frecuencia en análisis de orina de rutina.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en adultos mayores, personas con infecciones urinarias repetidas o con antecedentes de cálculos renales.
Síntomas
- Sangre en la orina junto con fiebre muy alta, escalofríos y dolor intenso en la espalda o el costado.
- Incapacidad para orinar (retención de orina) y sensación de vejiga llena.
- Sangrado abundante con coágulos grandes y mareo, desvanecimiento o respiración rápida.
- ⚠Presencia de sangre visible en la orina sin dolor, sobre todo si persiste más de un día.
- ⚠Sangre en la orina después de un golpe o lesión en la zona lumbar o abdominal.
- ⚠Sangre en la orina acompañada de molestias al orinar o dolor pélvico.
Síntomas comunes
- Orina de color rosado, rojo o marrón oscuro.
- Sangre visible al orinar o coágulos en la orina.
- En la hematuria microscópica no hay cambios de color, solo se detecta con un análisis de orina.
Síntomas en niños
- Fiebre o dolor al orinar, que pueden acompañar a una infección.
- Dolor abdominal o en la espalda.
- Llantos o molestias al orinar en bebés o niños pequeños.
Síntomas en adultos mayores
- La sangre en la orina puede ser el primer signo de irritación de la vejiga o de la próstata en varones.
- A menudo no se siente dolor, por lo que es importante acudir al médico aunque no moleste.
- También puede aparecer junto con ganas frecuentes de orinar o sensación de vaciado incompleto.
Causas
Causas principales
- Infecciones de las vías urinarias, como cistitis o pielonefritis.
- Cálculos renales o vesicales (piedras).
- Ejercicio físico intenso, como correr largas distancias.
- Enfermedades del riñón, como la glomerulonefritis.
- Algunos medicamentos, por ejemplo ciertos anticoagulantes (siempre consulte con su médico).
- Traumatismos o golpes en la zona de los riñones o la vejiga.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayores de 50 años).
- Antecedentes familiares de enfermedad renal o cálculos.
- Infecciones urinarias frecuentes.
- Consumo de tabaco o exposición a sustancias químicas.
- Ejercicio extenuante sin descanso adecuado.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si ve sangre en la orina por primera vez.
- Si la sangre aparece varias veces o no desaparece.
- Si la orina con sangre se acompaña de dolor o fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Si le han detectado sangre en un análisis de rutina, acuda a su médico de cabecera para repetir el examen y que le expliquen los pasos a seguir.
- Si tiene factores de riesgo, como tabaquismo o edad avanzada, y aparece sangre aunque sea una sola vez.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, su historial médico y le hará una exploración física. Para confirmar la hematuria y buscar su causa, se realiza un análisis de orina y otras pruebas según el caso.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina (tira reactiva y sedimento de orina).
- Cultivo de orina para detectar infecciones.
- Análisis de sangre para valorar la función renal.
- Ecografía abdominal o pélvica.
- Tomografía computarizada (TC) o cistoscopia en algunos casos.
Qué esperar en su cita
Las pruebas se realizan por pasos. Primero se confirma la presencia de sangre y se buscan signos de infección o cristales. Si no hay una causa clara, se pueden pedir exámenes de imagen o una cistoscopia, que es una exploración de la vejiga con un tubo fino y flexible. Es un proceso que puede requerir varias citas, pero ayuda a llegar a un diagnóstico preciso.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la hematuria. No existe un tratamiento específico para la sangre en sí; lo que se trata es el problema que la origina. En muchos casos, la hematuria desaparece sola o no requiere más que control y seguimiento.
Autocuidado en el hogar
- Beba suficiente agua, a menos que su médico le indique lo contrario, para ayudar a eliminar bacterias o pequeñas piedras.
- Evite el ejercicio extenuante hasta que el médico valore su caso.
- No tome antiinflamatorios u otros medicamentos por su cuenta; consulte antes a un profesional sanitario.
- Anote cuándo aparece la sangre y con qué otros síntomas, para informar al médico.
Tratamientos médicos
Si la hematuria se debe a una infección, se utilizan antibióticos pautados por el médico. En caso de cálculos, se pueden indicar analgésicos y, si son grandes, algún procedimiento para fragmentarlos o extraerlos, como la litotricia. Si se trata de una enfermedad renal, el especialista puede recomendar medicamentos para controlar la presión arterial o reducir la inflamación. Siempre es su médico quien decide el tratamiento más adecuado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria, pero en algunos casos, como cálculos grandes que no salen solos o tumores en la vejiga o el riñón, puede recomendarse un procedimiento quirúrgico o endoscópico. Su médico le explicará las opciones según su situación concreta.
Vivir con esta afección
Si tiene hematuria, lo más importante es seguir las indicaciones de su médico y acudir a las revisiones que le hayan programado. Lleve un control de cuándo aparece la sangre y si hay otros síntomas, para comentarlo en la siguiente cita.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una buena hidratación.
- Evite fumar y el consumo excesivo de alcohol.
- No aguante las ganas de orinar durante mucho tiempo.
- Acuda al baño antes y después de las relaciones sexuales si tiene infecciones urinarias frecuentes.
Dieta y ejercicio
Puede llevar una alimentación equilibrada y hacer ejercicio regular moderado. Si el ejercicio intenso fue la causa de la sangre en la orina, pruebe a reducir la intensidad, hidratarse bien y descansar lo suficiente. Si las molestias continúan, hable con su médico.
Salud mental y bienestar emocional
Ver sangre en la orina puede ser preocupante y generar ansiedad. Es normal sentirse intranquilo mientras se realizan las pruebas. Hable con su médico o con una persona de confianza sobre sus miedos. Recuerde que muchos casos de hematuria tienen una causa leve y se resuelven bien.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque algunas causas, como las enfermedades renales, no se pueden evitar. Sin embargo, beber agua suficiente, orinar con regularidad y evitar el tabaco pueden reducir el riesgo de infecciones y cálculos urinarios.
Complicaciones
Si no se trata
- Una infección no tratada puede subir a los riñones y causar daño renal.
- Los cálculos pueden obstruir el flujo de orina y provocar dolor intenso o insuficiencia renal.
- Si la causa es un tumor, la demora en el diagnóstico puede permitir que la enfermedad avance.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico de la hematuria es, en general, bueno. La mayoría de las causas son transitorias o tratables. Incluso cuando existe un problema más serio, detectarlo a tiempo aumenta mucho las probabilidades de éxito del tratamiento. No pierda la calma y siga el proceso diagnóstico con su médico.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.