Inflamación de la vesícula biliar (colecistitis)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La vesícula biliar es un pequeño órgano con forma de pera que se encuentra debajo del hígado. Su función es almacenar la bilis, un líquido que ayuda a digerir las grasas. La colecistitis es la inflamación de la vesícula biliar. Esto suele ocurrir cuando un cálculo biliar bloquea el conducto que saca la bilis, lo que hace que la bilis se acumule y provoque irritación, hinchazón y a veces infección.
Datos clave
- La causa más frecuente de la colecistitis es la presencia de cálculos biliares que obstruyen el conducto de la vesícula.
- Puede ser aguda (aparece de repente) o crónica (inflamación repetida que dura mucho tiempo).
- El síntoma más común es un dolor fuerte en la parte superior derecha del abdomen, que a veces se extiende a la espalda o al hombro derecho.
- El tratamiento suele incluir reposo, alivio del dolor y, en muchos casos, cirugía para extirpar la vesícula.
Es una afección bastante común. Los cálculos biliares afectan a un porcentaje importante de la población y la colecistitis es una de las complicaciones más frecuentes de esos cálculos.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en adultos mayores de 40 años. Las mujeres tienen mayor riesgo que los hombres. También es más común en personas con obesidad, personas que pierden peso rápidamente, mujeres embarazadas y personas con antecedentes familiares de cálculos biliares.
Síntomas
- Dolor abdominal tan intenso que no puede estar quieto o tiene que doblarse.
- Fiebre alta con escalofríos y temblores.
- Color amarillento en la piel o en los ojos (ictericia).
- Vómitos que no se pueden controlar o vómitos con sangre.
- Abdomen muy rígido o hinchado y doloroso al tacto.
- Desmayo o sensación de estar muy enfermo.
- ⚠Dolor abdominal que no cede y que está acompañado de náuseas o vómitos.
- ⚠Fiebre de menos de 38 °C con dolor abdominal.
- ⚠Dolor que aparece después de las comidas y se repite con frecuencia.
- ⚠Cambios en el color de la orina (más oscura) o de las heces (más claras).
Síntomas comunes
- Dolor intenso en la parte superior derecha o en el centro del abdomen.
- Dolor que se extiende a la espalda o al hombro derecho.
- Náuseas y vómitos.
- Fiebre y escalofríos.
- Hinchazón abdominal y sensibilidad al tocar el abdomen.
- El dolor puede empeorar después de comer, especialmente con comidas grasosas.
Síntomas en niños
- En los niños, los síntomas pueden ser menos específicos, como dolor abdominal generalizado, malestar, náuseas y vómitos.
- A veces los niños no pueden señalar exactamente dónde les duele.
- La fiebre puede estar presente, pero los niños pequeños pueden no tener fiebre a pesar de una inflamación importante.
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores, los síntomas pueden ser más leves y menos típicos, como confusión o desorientación, fatiga y falta de apetito.
- Pueden no tener fiebre o dolor abdominal fuerte, lo que retrasa la consulta médica.
- La presencia de dolor abdominal en una persona mayor siempre debe ser evaluada con atención.
Causas
Causas principales
- Cálculos biliares que obstruyen el conducto de la vesícula, lo que es la causa más común.
- Infección bacteriana en la vesícula.
- Disminución del riego sanguíneo de la vesícula en personas muy enfermas o después de una cirugía mayor.
- Inflamación de la vesícula sin presencia de cálculos, llamada colecistitis alitiásica, que puede ocurrir en pacientes hospitalizados.
- Tumores del páncreas o del hígado que bloquean el drenaje de la bilis (poco frecuente).
Factores de riesgo
- Tener cálculos biliares (colelitiasis).
- Ser mujer, especialmente si ha estado embarazada o ha tomado terapias hormonales.
- Tener más de 40 años.
- Tener obesidad o sobrepeso.
- Perder peso de forma muy rápida.
- Tener diabetes.
- Llevar una dieta alta en grasas y baja en fibra.
- Tener antecedentes familiares de cálculos biliares.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor abdominal es fuerte, no cede o empeora.
- Si tiene fiebre, escalofríos o vómitos junto con el dolor abdominal.
- Si nota color amarillento en la piel o los ojos.
- Si tiene síntomas que le impiden hacer sus actividades normales.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene molestias abdominales repetidas después de las comidas, especialmente si son comidas grasas.
- Si ha tenido episodios previos de cólicos biliares (dolor pasajero en la parte superior derecha del abdomen).
- Si tiene factores de riesgo y desea saber cómo prevenir la formación de cálculos biliares.
Diagnóstico
Para diagnosticar la colecistitis, el médico hará preguntas sobre sus síntomas y le explorará el abdomen. Es posible que pida pruebas para confirmar la inflamación y descartar otras causas del dolor. Es importante acudir a la consulta con ayunas si es posible, porque algunas pruebas digestivas requieren estómago vacío.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para buscar signos de infección, inflamación o alteración de la función del hígado.
- Ecografía abdominal: es la prueba más común; usa ondas de sonido para ver la vesícula, los cálculos y el grosor de su pared.
- Gammagrafía hepatobiliar: una prueba con un marcador radiactivo que muestra si la vesícula se vacía correctamente.
- Tomografía computarizada (TC): puede usarse para ver con más detalle el abdomen si la ecografía no es concluyente.
- Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM): permite observar los conductos biliares y detectar obstrucciones.
Qué esperar en su cita
Durante la evaluación, el médico le preguntará cuándo comenzó el dolor, qué lo empeora y si tiene otros síntomas. La prueba más común es una ecografía, que es indolora y no tiene radiación. Si le hacen análisis de sangre, solo requiere una extracción sencilla. En algunos casos será necesario quedarse en observación en el hospital, especialmente si hay fiebre o dolor intenso.
Tratamiento
El tratamiento de la colecistitis depende de la gravedad y de la causa. Si hay infección grave o complicaciones, el ingreso en el hospital suele ser necesario para administrar líquidos por vía intravenosa, controlar el dolor y preparar una posible cirugía. En los casos leves, el médico puede recomendar reposo, ayuno temporal y analgésicos de venta libre, pero siempre bajo su indicación.
Autocuidado en el hogar
- Siga las indicaciones de su médico sobre el reposo y la dieta. Es posible que durante las primeras horas o días se recomiende no comer para que la vesícula descanse.
- Evite las comidas grasosas, fritas o muy abundantes, ya que pueden provocar dolor.
- Beba líquidos claros como agua o caldo, si el médico lo permite.
- No tome remedios para el dolor sin consultar antes, porque algunos pueden empeorar la inflamación o enmascarar los síntomas.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos para la colecistitis pueden incluir antibióticos para tratar la infección, medicamentos para aliviar el dolor y antiinflamatorios. Estos medicamentos deben ser siempre recetados por un médico y administrados según sus indicaciones. En el hospital, pueden colocarse un tubo de drenaje para evacuar el líquido acumulado en la vesícula si hay un absceso. El tratamiento definitivo, en muchos casos, es quirúrgico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía para extirpar la vesícula (colecistectomía) es el tratamiento más común para la colecistitis, especialmente si hay cálculos. A menudo se realiza mediante cirugía laparoscópica, que es menos invasiva y permite una recuperación más rápida. Su médico evaluará el mejor momento para la operación, dependiendo de su estado general y de la gravedad de la inflamación.
Vivir con esta afección
Después de un episodio de colecistitis, es normal sentirse preocupado por la salud digestiva. La mayoría de las personas pueden llevar una vida normal. Si se ha extirpado la vesícula, el cuerpo se adapta y la bilis va directamente del hígado al intestino; algunas personas notan cambios en la digestión, especialmente con comidas muy grasas, pero suelen ser leves y temporales.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un peso saludable, evitando las dietas muy restrictivas o el ayuno prolongado.
- Haga ejercicio regularmente: caminar, nadar o bailar son buenas opciones.
- Evite los cambios bruscos de peso, ya que pueden favorecer la formación de cálculos.
- Controle otras afecciones como la diabetes o el colesterol alto, con la ayuda de su médico.
- Tome los medicamentos que le hayan recetado para otras enfermedades, pero consulte siempre si alguno puede afectar la vesícula.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta variada y equilibrada: abundante en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, y baja en grasas saturadas. Evite las frituras, la comida rápida y los postres muy dulces o grasosos. El ejercicio moderado durante al menos 30 minutos al día ayuda a mantener un buen peso y a mejorar la digestión. Después de la cirugía, se recomienda empezar con comidas ligeras y aumentar la fibra poco a poco.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con dolor abdominal crónico o haber pasado por un episodio de colecistitis puede generar ansiedad o preocupación. Es normal sentirse así. Hable con su médico o con un profesional de la salud mental si siente que el malestar afecta su ánimo o su vida diaria. Recuerde que la mayoría de las personas se recuperan bien con el tratamiento adecuado.
Prevención
No siempre se puede prevenir la colecistitis, porque los cálculos biliares pueden formarse por varias causas. Sin embargo, es posible reducir el riesgo llevando una dieta saludable baja en grasas, manteniendo un peso corporal adecuado, haciendo ejercicio con regularidad y evitando el ayuno prolongado.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir la colecistitis. Las vacunas recomendadas son las habituales de cada edad, y sirven para prevenir infecciones que pueden afectar a la vesícula, como la gripe o la neumonía, en personas con otras enfermedades.
Programas de detección
No se recomienda una prueba de cribado específica para los cálculos biliares en personas sanas. Si tiene factores de riesgo o antecedentes familiares, hable con su médico. Él le dirá si necesita algún control, como una ecografía, especialmente si empieza con molestias.
Complicaciones
Si no se trata
- Perforación de la vesícula: se produce un desgarro en la pared de la vesícula, lo que puede causar una infección grave en el abdomen (peritonitis).
- Gangrena de la vesícula: el tejido de la vesícula muere por falta de riego sanguíneo.
- Absceso alrededor de la vesícula: una acumulación de pus que necesita drenaje.
- Fístula: una conexión anómala entre la vesícula y otros órganos como el intestino.
- Infección generalizada (sepsis): una infección que se extiende a la sangre y es potencialmente mortal.
- Pancreatitis: inflamación del páncreas causada por un pequeño cálculo que bloquea el conducto común.
Pronóstico a largo plazo
La colecistitis, cuando se trata a tiempo, no suele dejar secuelas. La mayoría de las personas mejoran por completo y vuelven a sus actividades normales. La cirugía laparoscópica es una técnica segura y habitual, y la recuperación suele ser rápida. Aunque pueda ser una experiencia molesta, hay muchas opciones de tratamiento y el pronóstico es muy bueno con atención médica adecuada.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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