Colapso pulmonar (neumotórax): qué es y cómo se trata
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El neumotórax, también llamado colapso pulmonar, ocurre cuando el aire se escapa del pulmón hacia el espacio que hay entre el pulmón y la pared del pecho. Esa fuga de aire presiona el pulmón y le impide expandirse por completo, por lo que puede causar dolor y dificultad para respirar.
Datos clave
- No siempre es una emergencia; algunos neumotórax pequeños se curan solos con reposo.
- El síntoma más típico es un dolor agudo en un lado del pecho que empeora al respirar o toser.
- En casos graves, el pulmón puede comprimirse y necesitar tratamiento inmediato para retirar el aire.
No es extremadamente frecuente, pero sí lo suficiente: se estima que lo presenta alrededor de 1 de cada 10.000 a 20.000 personas cada año. Es más habitual en hombres jóvenes y altos.
Puede aparecer a cualquier edad, pero es más común en hombres jóvenes, especialmente en personas altas y delgadas. También es más frecuente en fumadores y en quienes tienen enfermedades pulmonares crónicas, como la EPOC o el asma.
Síntomas
- Dificultad para respirar severa o que empeora rápidamente.
- Dolor intenso y constante en el pecho.
- Labios, lengua o uñas de color azulado.
- Mareo, aturdimiento o desmayo.
- Latidos del corazón muy acelerados o irregulares.
- ⚠El dolor en el pecho o la falta de aire van a más.
- ⚠El dolor no mejora con el reposo.
- ⚠Nota que el pecho se hincha o hace ruidos extraños al respirar.
Síntomas comunes
- Dolor súbito y agudo en un lado del pecho.
- Falta de aire o sensación de no poder llenar bien los pulmones.
- Molestia que empeora al respirar profundamente, toser o moverse.
- Tos seca.
- Sensación de opresión en el pecho.
- A veces el dolor se extiende al hombro o a la espalda.
Síntomas en niños
- Respiración rápida o dificultosa.
- Aleteo de las fosas nasales al respirar.
- El niño se queja de dolor en el pecho o en el abdomen.
- Piel pálida o azulada en labios y uñas.
- Llanto débil o problemas para alimentarse.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia inusual.
- Falta de aire al hacer esfuerzos que antes toleraba.
- Dolor en el pecho poco claro o mal localizado.
- Debilidad o sensación de malestar general.
Causas
Causas principales
- Aire que se escapa de pequeñas burbujas (blebs) que se rompen en la superficie del pulmón.
- Lesión directa en el tórax, como un golpe fuerte o una herida punzante.
- Procedimientos médicos o quirúrgicos que afectan al tórax o al pulmón.
- Enfermedades pulmonares como EPOC, asma, fibrosis quística o tuberculosis.
Factores de riesgo
- Fumar tabaco (aumenta bastante el riesgo).
- Ser hombre joven y alto.
- Padecer enfermedades pulmonares crónicas.
- Antecedentes personales o familiares de neumotórax.
- Cambios bruscos de presión, como bucear o volar en aviones sin presurizar.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor de pecho de aparición repentina o dificultad para respirar, busque atención médica el mismo día.
- Si los síntomas son graves o empeoran rápidamente, llame a los servicios de emergencia.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido un neumotórax y quiere hablar sobre cómo prevenir recaídas, pida cita con su médico.
Diagnóstico
El médico preguntará por sus síntomas y le auscultará el tórax con un fonendoscopio. La prueba principal es una radiografía de tórax, que muestra si hay aire alrededor del pulmón.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax.
- Ecografía torácica (a veces se usa en urgencias).
- Tomografía computarizada (TAC) si se necesita más detalle.
- Medición del oxígeno en sangre con un sensor en el dedo (pulsioximetría).
Qué esperar en su cita
La exploración es sencilla y no suele requerir preparación. Durante la radiografía solo deberá quedarse quieto unos segundos. En algunos casos, el médico también puede pedir un análisis de sangre para medir el oxígeno.
Tratamiento
El tratamiento depende del tamaño del neumotórax y de los síntomas. Un neumotórax pequeño puede reabsorberse solo, mientras que uno grande o sintomático necesita retirar el aire o cerrar la fuga.
Autocuidado en el hogar
- Siga las indicaciones de su médico sobre reposo y medicación.
- Evite esfuerzos físicos intensos, levantar pesos y deportes de contacto durante las semanas que le indique el médico.
- Use el cinturón de seguridad en el coche y evite caídas que puedan golpear el pecho.
- No fume y evite el humo del tabaco.
- Cuando tosa, sujete suavemente la zona del pecho con una almohada o la mano para reducir molestias.
- Acuda a las revisiones programadas para comprobar la reabsorción del aire.
Tratamientos médicos
En el hospital, el objetivo es evacuar el aire que comprime el pulmón. Esto puede hacerse con una aguja conectada a una válvula o, más frecuentemente, con un tubo torácico (drenaje) que se introduce entre las costillas y se conecta a un sistema de aspiración. Si el neumotórax se repite o no se cierra, puede recurrirse a un procedimiento llamado pleurodesis, que pega el pulmón a la pared del tórax, o a una cirugía para cortar las burbujas y sellar la fuga. Su médico decidirá la mejor opción según su caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se plantea cuando el neumotórax es grande, recidivante o no se resuelve con el drenaje. También se valora en personas que van a seguir en actividades de riesgo, como el buceo o el vuelo.
Vivir con esta afección
La recuperación suele llevar de varias semanas a unos meses. Durante las primeras semanas es normal notar cansancio y alguna molestia intermitente. Vaya introduciendo la actividad física de forma gradual y siempre con el visto bueno de su médico.
Consejos de estilo de vida
- Deje de fumar o busque ayuda para lograrlo.
- Evite cambios de presión bruscos, como bucear, volar en aviones sin presurizar o ascender en montaña, hasta que el médico se lo permita.
- No realice deportes de contacto ni ejercicios de fuerza intensos sin autorización.
- Mantenga un peso saludable.
- Cuide su postura al descansar para facilitar la respiración.
Dieta y ejercicio
No hace falta una dieta especial; siga una alimentación equilibrada. En cuanto al ejercicio, empiece caminando y aumente la intensidad de forma progresiva. Evite actividades que requieran esfuerzos bruscos o contener la respiración, como el levantamiento de pesas.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir un colapso pulmonar puede generar ansiedad, especialmente si reaparece. Es normal sentirse preocupado por las recaídas. Hable con su médico o con un profesional de salud mental si esa angustia le impide hacer una vida normal.
Prevención
En muchos casos no se puede prevenir, sobre todo cuando aparece sin causa clara. Lo más eficaz es no fumar, evitar lesiones en el pecho y seguir las recomendaciones médicas si ha tenido un neumotórax, para reducir el riesgo de recaídas.
Vacunas
Las vacunas frente a la gripe y a la neumonía pueden ayudar a prevenir infecciones respiratorias que empeoren enfermedades pulmonares, aunque no previenen directamente el neumotórax.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para personas sanas. Si tiene síntomas o un riesgo elevado, su médico decidirá si necesita pruebas de control.
Complicaciones
Si no se trata
- Colapso completo del pulmón.
- Compresión del corazón y los grandes vasos (neumotórax a tensión), que puede poner en peligro la vida.
- Infección dentro de la cavidad torácica (empiema).
- Sangrado en el espacio alrededor del pulmón (hemotórax).
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las personas se recupera por completo, aunque el neumotórax puede reaparecer en algunos casos. Con el tratamiento adecuado, el descanso y un estilo de vida saludable, casi todas las personas regresan a sus actividades habituales sin problemas importantes.
Encontrar apoyo
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.