Cervicitis: inflamación del cuello uterino
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La cervicitis es la inflamación del cuello del útero, es decir, la parte inferior del útero que se abre hacia la vagina. Esta inflamación puede causar molestias, flujo anormal o sangrado, aunque muchas veces no produce síntomas.
Datos clave
- La cervicitis es una inflamación, no es cáncer ni significa que tendrás cáncer.
- Puede estar causada por infecciones, alergias o irritaciones.
- Es importante tratarla a tiempo para evitar complicaciones como la enfermedad inflamatoria pélvica.
Es una afección bastante común, especialmente en mujeres en edad reproductiva.
Afecta principalmente a mujeres y personas con cuello uterino, con mayor frecuencia entre los 15 y los 45 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.
Síntomas
- Sangrado vaginal muy abundante que empapa más de una compresa por hora
- Dolor abdominal intenso o repentino
- Fiebre alta con escalofríos y malestar general
- Desmayo o sensación de mareo intenso
- ⚠Dolor pélvico que no cede
- ⚠Flujo vaginal con pus o muy mal olor
- ⚠Sangrado entre menstruaciones que persiste
- ⚠Molestias al orinar que empeoran
Síntomas comunes
- Flujo vaginal anormal (amarillento, grisáceo o con mal olor)
- Sangrado leve después de las relaciones sexuales o entre menstruaciones
- Dolor o molestia durante las relaciones sexuales
- Necesidad de orinar con más frecuencia o dolor al orinar
- Dolor en la parte baja del abdomen o pelvis
Síntomas en niños
- Es poco frecuente en niñas. Si aparece, suele estar relacionada con infecciones o irritaciones locales. Ante cualquier síntoma, es importante que la evalúe un médico.
Síntomas en adultos mayores
- En mujeres mayores, la cervicitis puede aparecer por la sequedad y el adelgazamiento de los tejidos tras la menopausia, lo que se conoce como atrofia vaginal.
Causas
Causas principales
- Infecciones de transmisión sexual (como clamidia, gonorrea, herpes o tricomoniasis)
- Irritación por productos químicos (espermicidas, duchas vaginales, jabones perfumados)
- Alergia al látex de los condones o a productos de higiene
- Cambios hormonales, como los que ocurren tras la menopausia
Factores de riesgo
- Tener relaciones sexuales sin protección
- Tener múltiples parejas sexuales
- Antecedentes de infecciones de transmisión sexual
- Uso frecuente de duchas vaginales o productos irritantes
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presentas sangrado anormal o flujo con mal olor
- Si tienes dolor pélvico o al tener relaciones sexuales
- Si crees que has estado expuesta a una infección de transmisión sexual
Programe una cita de rutina si:
- Acude a revisiones ginecológicas periódicas, aunque no tengas síntomas.
- Si estás embarazada o planeas estarlo, es importante descartar infecciones.
Diagnóstico
El médico o la médica te hará preguntas sobre síntomas y antecedentes, y realizará una exploración ginecológica para observar el cuello uterino. También puede tomar muestras con un hisopo (bastoncito) para analizar el flujo y detectar infecciones.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen pélvico (exploración interna)
- Toma de muestras con hisopo para cultivo y análisis (pruebas de clamidia, gonorrea, etc.)
- Prueba de Papanicolau (citología) para revisar las células del cuello uterino
- En algunos casos, ecografía pélvica si hay dolor o sospecha de complicaciones
Qué esperar en su cita
La exploración es rápida, aunque puede ser un poco molesta. Las muestras se analizan en un laboratorio; los resultados pueden tardar unos días. No necesitas hacer nada especial para prepararte, aunque es recomendable no usar duchas vaginales ni tener relaciones sexuales 24 horas antes.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es una infección bacteriana, se usan antibióticos. Si es un virus, como el herpes, el médico puede recetar medicamentos antivirales. En casos de irritación, basta con evitar el producto que la causa. Siempre debes seguir las indicaciones de tu profesional de salud, incluso si los síntomas desaparecen antes.
Autocuidado en el hogar
- Evita las relaciones sexuales hasta que tu médico te diga que estás curada
- No uses duchas vaginales ni productos irritantes (jabones perfumados, desodorantes íntimos)
- Mantén una higiene íntima suave, con agua solamente y secando bien la zona
- Usa compresas en lugar de tampones si tienes sangrado
Tratamientos médicos
Tu médico puede recetarte antibióticos para infecciones bacterianas como clamidia o gonorrea, o medicamentos antivirales para infecciones como el herpes. Es fundamental completar todo el tratamiento, incluso si te sientes mejor. En algunos casos, la pareja también debe recibir tratamiento para evitar reinfecciones.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para la cervicitis. Si existe una complicación como un absceso o lesiones precancerosas, el médico indicará el procedimiento adecuado.
Vivir con esta afección
Mientras dure el tratamiento, cuida tu higiene íntima y sigue las recomendaciones médicas. Avisa a tu pareja si tienes una infección de transmisión sexual para que también reciba atención.
Consejos de estilo de vida
- Usa condón en todas las relaciones sexuales para prevenir infecciones
- Evita productos perfumados en la zona íntima
- Realiza revisiones ginecológicas periódicas
Dieta y ejercicio
Llevar una alimentación equilibrada y hacer ejercicio de forma regular ayuda a mantener un sistema inmunitario fuerte, lo que puede favorecer la recuperación y prevenir infecciones.
Salud mental y bienestar emocional
Tener una infección o molestias íntimas puede generar ansiedad o vergüenza. Es normal sentirte así. Habla con tu médico o con alguien de confianza; la cervicitis es una afección frecuente y tratable.
Prevención
En muchos casos, sí. El uso correcto del preservativo reduce mucho el riesgo de infecciones de transmisión sexual, la causa más frecuente de cervicitis.
Vacunas
Existen vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B, que pueden prevenir infecciones relacionadas con el cáncer de cuello uterino y otras enfermedades. Pregunta a tu centro de salud si te corresponde alguna.
Programas de detección
Las revisiones ginecológicas periódicas, incluidas las pruebas de Papanicolau y las pruebas de infecciones de transmisión sexual cuando corresponda, ayudan a detectar y tratar precozmente cualquier problema.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse al útero, las trompas o los ovarios, causando enfermedad inflamatoria pélvica
- Puede producir dolor pélvico crónico
- Puede aumentar el riesgo de embarazo ectópico (embarazo fuera del útero)
- En algunos casos, puede afectar la fertilidad
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con cervicitis se recuperan por completo sin consecuencias a largo plazo. Es importante hacer el tratamiento completo y acudir a las revisiones de control para asegurar una buena evolución.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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