Enfermedad pilonidal (quiste pilonidal): qué es y cómo tratarla
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad pilonidal es una afección en la que se forma un pequeño quiste (una bolsa cerrada) o un absceso (una acumulación de pus) en la piel, generalmente en la parte inferior de la espalda, cerca del coxis. Ocurre cuando pelos se encajan en la piel y causan inflamación o infección.
Datos clave
- Se forma cerca del coxis, en el pliegue entre las nalgas.
- Es más común en hombres jóvenes y en personas que pasan mucho tiempo sentadas.
- No es contagiosa ni es un tipo de cáncer.
- En muchos casos se puede tratar con cuidados en casa y cambios de hábitos, aunque a veces requiere cirugía.
Es una afección relativamente común. Se calcula que afecta a unas 26 de cada 100,000 personas cada año, y es más frecuente en hombres jóvenes.
Afecta sobre todo a hombres jóvenes entre los 15 y 25 años, aunque cualquier persona puede desarrollarla. También es más común en personas con vello grueso, en quienes permanecen sentadas por mucho tiempo (por ejemplo, conductores u oficinistas) y en personas con obesidad.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en la zona del coxis con hinchazón grande.
- Fiebre alta (38 °C o más) acompañada de enrojecimiento que se extiende rápidamente.
- Náuseas, vómitos o sensación de malestar general grave.
- Si tienes una herida abierta que supura mucho y te sientes muy enfermo.
- ⚠Enrojecimiento, dolor o hinchazón que empeora rápidamente.
- ⚠Fiebre leve o malestar general.
- ⚠Secreción de pus con mal olor que no mejora después de unos días.
- ⚠Dolor que impide sentarte o realizar actividades normales.
Síntomas comunes
- Dolor, enrojecimiento e hinchazón en la parte baja de la espalda, cerca del coxis.
- Un bulto pequeño que parece un grano o un forúnculo.
- Supuración de pus o sangre por un pequeño orificio en la piel.
- Mal olor en la zona afectada.
- Dolor al estar sentado.
Síntomas en niños
- En niños y adolescentes, los síntomas son similares: bulto, dolor y enrojecimiento en la zona del coxis.
- A veces se descubre porque el niño o niña evita sentarse o se queja de dolor al andar o al sentarse.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la enfermedad pilonidal puede ser menos común, pero si aparece puede confundirse con otras afecciones de la piel.
- Puede haber menos dolor y solo notarse una molestia o secreción persistente en la zona del coxis.
Causas
Causas principales
- El roce y la presión constantes en la zona del coxis hacen que el vello se clave debajo de la piel.
- La entrada de vello (o fragmentos de vello) en la piel provoca una reacción inflamatoria.
- La piel irritada y húmeda (por sudor) favorece que se forme una infección.
Factores de riesgo
- Pasar muchas horas sentado, sobre todo en superficies duras.
- Tener vello corporal grueso o abundante en la zona.
- Sudoración excesiva o higiene inadecuada en la zona.
- Obesidad o sobrepeso.
- Antecedentes familiares de enfermedad pilonidal.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor intenso, fiebre o una hinchazón que crece rápidamente, acude a urgencias o pide cita urgente.
- Si notas que la zona del coxis se pone muy roja y caliente.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes un bulto pequeño que no duele mucho pero no desaparece en unos días.
- Si hay supuración o molestias que se repiten con el tiempo.
- Si notas un orificio (seno) en la piel en esa zona.
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar la enfermedad pilonidal con una exploración física de la zona afectada. Preguntará sobre los síntomas y observará si hay un bulto, enrojecimiento o un orificio en la piel.
Pruebas que se pueden realizar
- En la mayoría de los casos, no se necesitan pruebas especiales.
- Si hay signos de infección grave, el médico puede pedir un análisis de sangre o una ecografía para descartar otras complicaciones.
Qué esperar en su cita
La consulta es rápida y no dolorosa. El médico examinará la zona y, según lo que vea, te explicará las opciones de tratamiento. Es posible que te pida que te sientes o te acuestes en una camilla para revisar la zona con buena luz.
Tratamiento
El tratamiento depende de si hay una infección activa (absceso) o si es un quiste sin infectar. Para un absceso, puede ser necesario abrir y drenar la zona; para casos crónicos, a veces se plantea una cirugía. También hay opciones conservadoras con láser o depilación.
Autocuidado en el hogar
- Mantén la zona limpia y seca. Lava la zona con agua y jabón suave a diario.
- Usa ropa interior de algodón y evita ropa muy ajustada.
- Evita estar mucho rato sentado. Levántate y camina cada poco tiempo.
- Si te sientas, usa un cojín con un agujero en el centro (cojín de anillo) para aliviar la presión.
- Si tienes vello en la zona, pide consejo al médico sobre la depilación, que puede ayudar a evitar recurrencias.
- Aplica compresas tibias (no calientes) sobre la zona, si el médico te lo indica, para aliviar las molestias.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar abrir el absceso y drenar el pus, un procedimiento menor que se hace con anestesia local. En algunos casos, se puede usar un antibiótico tópico o oral si hay infección, siempre indicado por un profesional. En los últimos años también se usan técnicas de depilación con láser y otros procedimientos para reducir la recurrencia.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando la enfermedad se repite con frecuencia, causa mucho dolor o forma un trayecto (un canal debajo de la piel), puede ser necesaria una pequeña cirugía para extirpar el quiste y el tejido afectado. Esta cirugía suele tener buen resultado y se realiza con anestesia local o regional.
Vivir con esta afección
En el día a día, es importante mantener la zona del coxis limpia y seca. Intenta no pasar largos periodos sentado; levántate al menos una vez por hora. Si trabajas sentado, usa un cojín de alivio y procura moverte.
Consejos de estilo de vida
- Baja de peso si tienes sobrepeso, ya que la presión en la zona aumenta el riesgo.
- Practica una higiene regular y seca bien la zona después de ducharte.
- Considera la depilación de la zona con métodos seguros (con la aprobación de tu médico).
- Evita deportes o actividades que provoquen fricción en esa zona.
Dieta y ejercicio
Llevar una dieta equilibrada y mantener un peso saludable ayuda a reducir la presión en la zona del coxis. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, es bueno, pero evita actividades que requieran estar sentado durante horas o que produzcan mucho roce en la zona.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una afección que causa dolor o supuración puede generar vergüenza, ansiedad o incomodidad. Es normal sentirse así. Habla con tu médico o con un profesional de la salud mental si te afecta emocionalmente. La recuperación suele ser buena y el tratamiento te ayudará a sentirte mejor.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero hay hábitos que reducen el riesgo: mantener la zona limpia y seca, evitar pasar mucho tiempo sentado sin descanso, usar ropa transpirable y considerar la depilación si eres propenso.
Vacunas
No hay vacuna para la enfermedad pilonidal.
Programas de detección
No se necesita una prueba de detección de rutina para la enfermedad pilonidal.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección recurrente (abscesos que reaparecen).
- Formación de un trayecto o fístula (un canal anormal entre la piel y el tejido interno).
- Infección que se extiende a los tejidos profundos (celulitis) o, en casos raros, a la sangre (sepsis).
- Dolor crónico en la zona del coxis.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento adecuado, la mayoría de las personas se recupera por completo. A veces la enfermedad vuelve, pero existen técnicas que reducen mucho las recurrencias. No es una afección grave ni peligrosa para la vida si se atiende a tiempo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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