Varices esofágicas: lo que necesita saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las varices esofágicas son venas agrandadas e hinchadas en la parte inferior del esófago (el tubo que conecta la boca con el estómago). Se forman cuando el flujo de sangre hacia el hígado está bloqueado, lo que aumenta la presión en esas venas. Son una complicación seria de la enfermedad hepática, pero existen tratamientos eficaces.
Datos clave
- La causa más común es la cirrosis (cicatrización del hígado), que eleva la presión en la vena porta.
- Las varices esofágicas no suelen causar síntomas hasta que sangran.
- El sangrado es una emergencia médica, pero puede prevenirse y tratarse.
- El objetivo del tratamiento es evitar el sangrado y controlar la presión en la vena porta.
No es una afección muy frecuente. Aparece principalmente en personas con enfermedad hepática avanzada (cirrosis).
Afecta sobre todo a adultos con cirrosis. Las personas con presión portal alta (hipertensión portal) tienen mayor riesgo. Puede aparecer en niños con ciertas enfermedades hepáticas congénitas.
Síntomas
- Vómitos con sangre (roja o parecida a café molido).
- Heces negras, alquitranadas o con sangre.
- Mareo intenso, desmayo o aturdimiento súbito.
- Dolor abdominal muy fuerte que no se alivia.
- Dificultad para respirar o respiración rápida.
- ⚠Fatiga excesiva o palidez de la piel sin causa clara.
- ⚠Orina oscura, ictericia (piel o ojos amarillos).
- ⚠Aumento rápido del abdomen (hinchazón).
- ⚠Cualquier signo de empeoramiento de la enfermedad hepática.
Síntomas comunes
- La mayoría de las personas no nota ningún síntoma hasta que las varices sangran.
- Puede aparecer fatiga, debilidad o hinchazón abdominal si la enfermedad hepática está avanzada.
- Cuando hay sangrado, el síntoma más típico es vomitar sangre o tener heces muy oscuras y pegajosas.
Síntomas en niños
- En niños con enfermedad hepática, los síntomas pueden incluir vómitos con sangre o heces negras.
- También puede haber hinchazón abdominal, color amarillento de la piel (ictericia) o retraso en el crecimiento.
Síntomas en adultos mayores
- Los adultos mayores pueden presentar mareos, confusión o debilidad como primeros signos de pérdida de sangre.
- Si ya tienen otras enfermedades, pueden tardar más en notar los síntomas. La caída de la tensión arterial puede ser un aviso.
Causas
Causas principales
- Presión alta en la vena porta, que lleva sangre desde el intestino al hígado.
- Cirrosis hepática (cicatrización avanzada del hígado) por consumo de alcohol, hepatitis crónica o hígado graso.
- Trombosis de la vena porta (un coágulo en esta vena).
- Enfermedades hepáticas congénitas (presentes desde el nacimiento).
Factores de riesgo
- Consumo excesivo de alcohol.
- Hepatitis B o C crónica.
- Enfermedad del hígado graso no alcohólica.
- Antecedentes familiares de enfermedad hepática.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene vómitos con sangre o heces negras, llame inmediatamente al servicio de emergencias (en España, 112). Es una emergencia que pone en peligro la vida.
- Si tiene mareo intenso, confusión o se desmaya, busque ayuda urgente.
Programe una cita de rutina si:
- Si le han diagnosticado cirrosis u otra enfermedad hepática, pregunte a su médico si necesita una endoscopia para detectar varices.
- Si nota fatiga, pérdida de peso sin causa, hinchazón abdominal o ictericia, concierte una cita.
Diagnóstico
El médico suele pedir análisis de sangre y pruebas de imagen, y después una endoscopia digestiva alta para ver directamente las venas del esófago.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para evaluar la función del hígado.
- Ecografía abdominal para ver el flujo sanguíneo y la estructura del hígado.
- Endoscopia digestiva alta: un tubo delgado con una cámara que se inserta por la boca para observar el esófago y el estómago.
Qué esperar en su cita
La endoscopia se realiza con sedación, por lo que no suele ser dolorosa. Durante la misma prueba, el médico puede tratar las varices si es necesario, por ejemplo colocando pequeñas gomas para cerrarlas.
Tratamiento
El objetivo principal es evitar que las varices sangren y controlar la presión en la vena porta. El tratamiento depende del tamaño de las varices, del riesgo de sangrado y de la causa de fondo.
Autocuidado en el hogar
- No beba alcohol, ya que daña el hígado y aumenta la presión en las venas.
- No tome medicamentos antiinflamatorios (como ibuprofeno) ni otros fármacos sin consultar a su médico.
- Mantenga una dieta equilibrada con poca sal y evite el sobrepeso.
Tratamientos médicos
Los tratamientos incluyen medicamentos para reducir la presión en la vena porta, procedimientos endoscópicos como la ligadura con bandas elásticas (el médico coloca gomas en las varices para que se cierren), y técnicas de radiología intervencionista como un shunt porto-sistémico, que desvía la sangre y baja la presión. El médico le explicará la mejor opción para su caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En situaciones de sangrado muy grave que no se controla con otros métodos, se puede considerar una cirugía o un trasplante de hígado en casos avanzados de enfermedad hepática.
Vivir con esta afección
Vivir con varices esofágicas significa acudir a todas las citas de seguimiento y realizarse las endoscopias periódicas que su médico le indique. Llevar un registro de sus síntomas y cambios físicos puede ayudarle a usted y a su equipo médico.
Consejos de estilo de vida
- Elimine el alcohol por completo.
- Evite fumar, ya que empeora la salud del hígado.
- Pregunte a su médico sobre las vacunas contra la hepatitis A y B.
- Mantenga un peso saludable y duerma lo suficiente.
Dieta y ejercicio
Siga una dieta variada y baja en sal, con frutas, verduras y proteínas de buena calidad. Haga ejercicio suave (como caminar) si su médico lo permite. Si tiene retención de líquidos, la dieta baja en sal es especialmente importante.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse ansioso, triste o abrumado al convivir con una enfermedad hepática. Hable con su médico sobre sus emociones. Pedir ayuda psicológica no es una señal de debilidad, es un paso valiente.
Prevención
La mejor manera de prevenir las varices esofágicas es cuidar la salud del hígado: limitar el alcohol, mantener un peso saludable, vacunarse contra la hepatitis y recibir tratamiento si tiene hepatitis crónica. Si ya tiene cirrosis, el seguimiento regular ayuda a detectar y tratar las varices antes de que sangren.
Vacunas
Las vacunas contra la hepatitis A y la hepatitis B pueden prevenir algunas de las causas de la cirrosis y, por tanto, reducir el riesgo de varices esofágicas.
Programas de detección
En personas con cirrosis, se recomienda hacer una endoscopia digestiva para detectar varices, incluso antes de que provoquen síntomas. La frecuencia del seguimiento depende del riesgo individual.
Complicaciones
Si no se trata
- Sangrado grave y repentino en el esófago, que puede poner en peligro la vida.
- Anemia por pérdida prolongada de sangre.
- Infecciones como peritonitis bacteriana.
- Insuficiencia hepática o empeoramiento de la cirrosis.
Pronóstico a largo plazo
Con diagnóstico y tratamiento adecuados, muchas personas logran evitar el sangrado y viven durante años con buena calidad de vida. Si se actúa a tiempo cuando aparece el sangrado, las posibilidades de recuperación son altas. Cada caso es diferente, por eso es importante hablar de su pronóstico con su médico.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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