Cálculos renales (piedras en el riñón)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los cálculos renales, también conocidos como piedras en el riñón, son masas duras que se forman en los riñones cuando ciertas sustancias de la orina se concentran y se endurecen. Pueden ser muy pequeñas como granos de arena o más grandes como una canica.
Datos clave
- Son muy comunes y muchas veces se expulsan solos con agua suficiente.
- El dolor puede ser muy intenso, pero se puede tratar y prevenir.
- Una vez que has tenido cálculos, es más probable que vuelvan a aparecer, pero se pueden evitar con hábitos saludables.
Sí, es un problema de salud muy común. En España y América Latina afecta a millones de personas cada año.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en adultos de entre 30 y 50 años. Los hombres tienen un poco más de riesgo que las mujeres, aunque en las últimas décadas la diferencia se ha reducido.
Síntomas
- Dolor tan fuerte que no puedes quedarte quieto o te impide hacer cualquier cosa.
- Fiebre con escalofríos y dolor en la zona de los riñones.
- No poder orinar nada o tener vómitos que impiden beber líquidos.
- ⚠Ver sangre clara en la orina, aunque no tengas dolor intenso.
- ⚠Dolor que dura más de dos horas o empeora con el tiempo.
- ⚠Signos de deshidratación como mareos, boca seca o mucha debilidad.
Síntomas comunes
- Dolor intenso en un lado de la espalda o del abdomen, que puede aparecer y desaparecer.
- Dolor o ardor al orinar.
- Necesidad de orinar con más frecuencia o de repente.
- Orina de color rosado, rojo o marrón, por presencia de sangre.
- Náuseas o vómitos junto con el dolor.
Síntomas en niños
- Dolor de tripa que el niño puede expresar como malestar general.
- Orina con sangre, que a veces se nota al cambiar el pañal.
- Molestia o llanto al orinar.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor menos definido, a veces en la parte baja de la espalda.
- Confusión o malestar general sin una causa clara.
- Fiebre o escalofríos, que pueden indicar una infección.
Causas
Causas principales
- No beber suficiente agua, lo que hace que la orina esté muy concentrada.
- Tomar demasiada sal o demasiadas proteínas animales en la dieta.
- Tener ciertos trastornos que aumentan los niveles de calcio, oxalato o ácido úrico en la orina.
Factores de riesgo
- Haber tenido cálculos renales antes, o tener familiares cercanos que los hayan tenido.
- Tener obesidad o sobrepeso.
- Padecer enfermedades como diabetes, presión alta, problemas digestivos o infecciones urinarias repetidas.
- Tomar algunos medicamentos que pueden favorecer la formación de piedras (consulta a tu médico).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor es intenso y no te deja hacer vida normal, busca atención médica el mismo día.
- Si tienes fiebre, escalofríos o vómitos, acude a urgencias.
Programe una cita de rutina si:
- Si has notado sangre en la orina o molestias al orinar, pide cita con tu médico de cabecera.
- Si has tenido un cálculo renal y quieres saber cómo prevenir que vuelva.
Diagnóstico
El médico te hará preguntas sobre tus síntomas, te revisará el abdomen y la espalda, y te pedirá alguna prueba para confirmar si hay un cálculo renal.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina: busca sangre, cristales o signos de infección.
- Análisis de sangre: valora el funcionamiento de los riñones y los niveles de calcio, ácido úrico y otras sustancias.
- Pruebas de imagen: como una ecografía o un TAC, para ver el tamaño y la ubicación de la piedra.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son sencillas y no duelen. La ecografía es la más cómoda, porque no usa radiación. El TAC da una imagen más detallada y se usa cuando es necesario. El médico te explicará los resultados y las opciones siguientes.
Tratamiento
El tratamiento depende de lo que te cuente el médico: el tamaño de la piedra, dónde está y si produce complicaciones. Muchas piedras pequeñas salen solas con reposo, abundante líquido y control del dolor. Otras necesitan tratamiento médico o un procedimiento.
Autocuidado en el hogar
- Bebe mucha agua a lo largo del día, salvo que tu médico te diga otra cosa.
- Descansa y adopta posiciones que te resulten más cómodas cuando tengas dolor.
- Aplica calor suave en la zona del dolor, si te alivia.
- Pregunta a tu médico o farmacéutico qué puedes hacer para aliviar el dolor de forma segura.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que ayudan a relajar el conducto por donde sale la orina y facilitan que la piedra se expulse. También hay analgésicos y medicamentos para las náuseas que el médico puede recomendarte. Nunca te automediques.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si la piedra es muy grande, no sale sola o está bloqueando la orina, puede ser necesario un procedimiento. Algunas opciones son ondas de choque para romper la piedra, o una cirugía mínimamente invasiva para extraerla. Tu médico te explicará cuál es la mejor para tu caso.
Vivir con esta afección
Mientras esperas a que la piedra se expulse, intenta mantener tu rutina, pero descansa cuando tengas dolor. Lleva un vaso de agua contigo y ve al baño con frecuencia. Escucha a tu cuerpo.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable.
- Reduce la sal en las comidas y evita los alimentos muy procesados.
- No aguantes las ganas de orinar.
- Evita los refrescos azucarados y las bebidas con cola en exceso.
Dieta y ejercicio
Una alimentación variada, con frutas, verduras y cereales integrales, y con moderación de la carne roja y los embutidos, ayuda a prevenir nuevas piedras. El ejercicio suave y regular también es bueno, pero durante un episodio agudo de dolor consulta antes con tu médico.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor intenso o repetido de los cálculos renales puede generar ansiedad o bajón emocional. Es normal sentirse así. Habla con tu médico sobre cómo te sientes y no te aísles.
Prevención
En la mayoría de los casos, sí. Beber entre 2 y 3 litros de agua al día (para que la orina sea clara y abundante) es la medida más efectiva. Además, seguir una dieta equilibrada y controlar las enfermedades asociadas reduce mucho el riesgo.
Complicaciones
Si no se trata
- La piedra puede bloquear el paso de la orina y causar daño en el riñón.
- Puede aumentar el riesgo de infecciones urinarias graves, como la pielonefritis.
- En casos avanzados, puede perder función renal de manera parcial o total.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas se recuperan por completo, sobre todo si se diagnostican a tiempo. Con el tratamiento adecuado y buenos hábitos, puedes superar el problema y prevenir futuros episodios. No estás solo: hay muchos recursos y profesionales dispuestos a ayudarte.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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