Mastitis: síntomas, tratamiento y prevención
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La mastitis es una inflamación del tejido del seno (mama), que a menudo viene acompañada de una infección. Ocurre con mayor frecuencia en mujeres que están amamantando, pero también puede aparecer en otros momentos.
Datos clave
- Aparece sobre todo durante la lactancia.
- Suele comenzar como una zona roja, caliente y dolorosa en el seno.
- Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los casos se resuelven sin complicaciones.
Es bastante común, especialmente en los primeros meses de la lactancia. Se estima que entre el 10 y el 20% de las mujeres que amamantan la experimentan en algún momento.
Afecta principalmente a mujeres que amamantan, sobre todo en las primeras seis semanas después del parto, aunque puede ocurrir en cualquier momento de la lactancia. Con menos frecuencia, puede aparecer en mujeres que no están amamantando y en recién nacidos.
Síntomas
- Dificultad para respirar.
- Confusión o mareo intenso.
- Fiebre muy alta (más de 39 °C) que no baja.
- Desmayo o sensación de desmayo inminente.
- ⚠Dolor intenso en el seno que no mejora en 12 a 24 horas.
- ⚠Aparición de una zona dura o de un bulto que crece rápidamente.
- ⚠Líneas rojas que se extienden por la piel del seno.
- ⚠Secreción de pus por el pezón.
- ⚠Fiebre con malestar general.
Síntomas comunes
- Dolor o sensibilidad en un seno.
- Enrojecimiento y calor en una zona del seno.
- Hinchazón o bulto en el seno.
- Fiebre o escalofríos.
- Malestar general o sensación de cansancio.
Síntomas en niños
- En bebés, puede aparecer una hinchazón o enrojecimiento en un pecho (mama), a veces con fiebre o irritabilidad.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la mastitis es poco frecuente, pero puede presentarse como una zona inflamada, caliente y dolorosa en la mama, acompañada de fiebre o secreción por el pezón.
Causas
Causas principales
- Acumulación de leche en el seno (a menudo por un vaciamiento incompleto o muy espaciado).
- Entrada de bacterias a través de grietas o heridas en el pezón.
- Inflamación por obstrucción de un conducto de leche.
Factores de riesgo
- Amamantar con pocas pausas o con mucha tensión en una zona del seno.
- Usar sujetadores muy ajustados o ropa que presione el seno.
- Tener grietas o irritación en el pezón.
- Estrés o fatiga intensa.
- Sistema inmunitario debilitado.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre alta (más de 38,5 °C) o escalofríos.
- Si la zona del seno está cada vez más roja, caliente y dolorosa.
- Si aparece una secreción con pus o sangre por el pezón.
- Si los síntomas no mejoran después de 12 a 24 horas de cuidados en casa.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas un bulto en el seno que no desaparece después de una semana.
- Si tienes molestias recurrentes en el seno durante la lactancia.
- Si necesitas ayuda para resolver dudas sobre la técnica de amamantamiento.
Diagnóstico
El médico generalmente diagnostica la mastitis con la exploración física y las preguntas sobre los síntomas. No suele necesitar pruebas adicionales en los casos típicos.
Pruebas que se pueden realizar
- Exploración de la mama (palpar la zona afectada).
- Análisis de sangre, si hay fiebre alta o signos de infección general.
- Cultivo de la leche materna o de la secreción, si el tratamiento no mejora.
- Ecografía o mamografía, si hay dudas o un bulto que no desaparece.
Qué esperar en su cita
La consulta suele durar unos minutos. Es útil llevar anotados los síntomas, el tiempo que llevan y qué remedios caseros has probado. En la mayoría de los casos, el diagnóstico se confirma en la misma visita.
Tratamiento
El tratamiento de la mastitis busca aliviar el dolor, eliminar la inflamación y, si hay infección, combatirla. Descansar y vaciar el seno son partes fundamentales, junto con los medicamentos que el médico considere necesarios.
Autocuidado en el hogar
- Vaciar el pecho con frecuencia, empezando por el lado afectado.
- Aplicar calor húmedo sobre la zona antes de amamantar o extraer leche.
- Aplicar frío (bolsa de gel envuelta en un paño) después de amamantar para reducir la inflamación.
- Masajear suavemente la zona dura mientras amamantas o extraes leche.
- Beber mucha agua y descansar lo posible.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antibióticos si se confirma o se sospecha una infección bacteriana. También puede recomendar medicamentos para el dolor o la fiebre, siempre dentro de lo adecuado para cada persona y, en el caso de las madres lactantes, compatibles con la lactancia. No se deben tomar medicamentos sin indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, si se forma un absceso (bolsa de pus), es necesario drenarlo. Este procedimiento se hace en la consulta o en un centro sanitario, con anestesia local, y no suele requerir ingreso hospitalario.
Vivir con esta afección
Mientras dure la mastitis, prioriza el descanso y no abandones la lactancia. Vaciar el pecho con suavidad y frecuencia ayuda a la recuperación. Usa ropa cómoda, sin aros ni presiones.
Consejos de estilo de vida
- Extraer leche con frecuencia si el bebé no vacía bien el pecho.
- Evitar sujetadores apretados o con aros que presionen la zona.
- Mantener una buena higiene de manos antes de tocar el pecho.
- Intentar dormir cuando el bebé duerme.
Dieta y ejercicio
Llevar una alimentación equilibrada y beber líquidos suficientes ayuda a tu recuperación. No necesitas una dieta especial. En cuanto al ejercicio, espera a encontrarte mejor; caminar suave puede ayudarte, pero evita actividades que causen dolor en el pecho.
Salud mental y bienestar emocional
La mastitis puede hacerte sentir cansada, con dolor y frustrada, especialmente si estás amamantando. Es normal sentirse agobiada. Hablar con tu pareja, familia o un profesional de la salud puede ayudarte a sobrellevar esos sentimientos.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero hay medidas que reducen el riesgo, especialmente durante la lactancia: vaciar bien los pechos, evitar periodos largos sin amamantar y cuidar los pezones.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra la mastitis.
Programas de detección
No se necesita una prueba de cribado para la mastitis. La exploración médica local es suficiente.
Complicaciones
Si no se trata
- Formación de un absceso (acumulación de pus) en el seno.
- Infección más grave que se extiende por la piel o la sangre.
- Dolor intenso que dificulta amamantar.
- Cicatrización o cambio en la textura del tejido mamario.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con mastitis se recuperan por completo en 1 a 2 semanas. Si se forma un absceso, su drenaje suele resolver el problema. Aunque al principio pueda parecer abrumador, la mastitis es una afección muy manejable y la atención temprana evita complicaciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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