Anemia en recién nacidos
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La anemia es una afección en la que la sangre no tiene suficientes glóbulos rojos o hemoglobina para llevar oxígeno por todo el cuerpo. En los recién nacidos, esto hace que el bebé pueda verse pálido, sentirse cansado y tener menos energía para crecer y desarrollarse.
Datos clave
- Los glóbulos rojos son las células de la sangre que llevan el oxígeno a todo el cuerpo.
- Muchos recién nacidos tienen anemia leve que desaparece sola.
- La anemia en recién nacidos puede tratarse y la mayoría de los bebés mejoran por completo.
Es bastante común. Muchos recién nacidos, especialmente los prematuros o los que nacen con bajo peso, presentan algo de anemia en sus primeros meses de vida.
Afecta a recién nacidos, en especial a los que nacen antes de tiempo, tienen bajo peso al nacer, presentan incompatibilidad de Rh o de grupo sanguíneo con su madre, o si la madre tuvo anemia durante el embarazo.
Síntomas
- Dificultad para respirar o respiración muy rápida
- Palidez extrema o labios muy blancos
- Convulsiones o movimientos anormales
- El bebé no responde, está muy dormido y no se despierta
- ⚠El bebé no quiere comer o come mucho menos de lo habitual
- ⚠Está mucho más somnoliento de lo normal o le cuesta despertarse
- ⚠La palidez empeora o se nota acentuada
- ⚠Llanto débil continuo o quejidos
Síntomas comunes
- Piel pálida o más blanca de lo normal
- Cansancio o letargo, el bebé duerme más y parece sin energía
- Succión débil o poco interés al comer
- Llanto más débil de lo habitual
- Respiración rápida o frecuencia cardíaca más alta de lo normal
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto excesivo
- Dificultad para aumentar de peso
- Poca actividad o menos ganas de moverse
Causas
Causas principales
- Disminución normal de glóbulos rojos que ocurre en las primeras semanas de vida
- Incompatibilidad de Rh o de grupo sanguíneo entre la madre y el bebé
- Pérdida de sangre durante el parto o por problemas en la placenta
- Infecciones que afectan la producción de glóbulos rojos
- Enfermedades hereditarias como la talasemia o la anemia falciforme
- Prematuridad, porque el cuerpo del bebé aún no está maduro para fabricar suficientes glóbulos rojos
Factores de riesgo
- Nacer antes de las 37 semanas de gestación
- Bajo peso al nacer
- Madre con anemia o diabetes durante el embarazo
- Incompatibilidad de Rh en embarazos anteriores
- Sangrado interno o hematomas durante el parto
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el bebé come mucho menos de lo habitual o no quiere comer
- Si está mucho más dormido de lo normal y le cuesta despertar
- Si la palidez de la piel o de los labios es cada vez más notoria
Programe una cita de rutina si:
- En las revisiones programadas del bebé, comente cualquier signo de palidez o cansancio
- Si nota que el bebé está menos activo o tiene poco apetito durante más de un día
Diagnóstico
El médico examina al bebé, observa su color, su actividad y su forma de comer. Si sospecha anemia, pedirá análisis de sangre para confirmarlo.
Pruebas que se pueden realizar
- Hemograma completo, que mide la cantidad de glóbulos rojos y de hemoglobina
- Conteo de reticulocitos, para ver si el cuerpo está fabricando glóbulos rojos nuevos
- Prueba de Coombs, para detectar incompatibilidad de Rh u otros grupos sanguíneos
- Nivel de bilirrubina, para evaluar si hay ictericia
- En algunos casos, pruebas para detectar anemias hereditarias o infecciones
Qué esperar en su cita
La muestra de sangre se toma del talón o de una vena del bebé. Es un procedimiento rápido, con molestias mínimas. Los resultados pueden estar en horas o días, y el médico le explicará con claridad qué significan y qué pasos seguir.
Tratamiento
No todos los recién nacidos con anemia necesitan tratamiento. En los casos leves, el pediatra solo vigila al bebé y repite los análisis de sangre. En los casos moderados o graves, el tratamiento depende de la causa de la anemia.
Autocuidado en el hogar
- Siga exactamente las indicaciones del pediatra
- Ofrezca alimentación frecuente; la leche materna o la fórmula le aportan al bebé los nutrientes que necesita para producir glóbulos rojos
- Lleve un registro de cuánto come, cuántas veces moja el pañal y cómo se comporta el bebé
- Mantenga las visitas de control y los análisis que el médico le indique
Tratamientos médicos
Según la causa y la gravedad, el médico puede indicar suplementos de hierro (siempre bajo supervisión médica), medicamentos para estimular la producción de glóbulos rojos o una transfusión de sangre si la anemia es grave. Si hay ictericia por la destrucción de glóbulos rojos, se puede usar fototerapia, que es un tratamiento con luz. En enfermedades hereditarias, el manejo lo hará un especialista a largo plazo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En la anemia habitual del recién nacido no se requiere cirugía. Solo en complicaciones poco frecuentes, como sangrados internos, podría ser necesaria una intervención, pero esto es muy raro.
Vivir con esta afección
La mayoría de los bebés con anemia leve se manejan en casa con revisiones frecuentes. Es normal preocuparse, pero tener un buen seguimiento y comunicación con el pediatra le ayudará a cuidar mejor a su bebé.
Consejos de estilo de vida
- Acuda a todas las revisiones pediátricas programadas
- Respete los horarios de alimentación y haga pausas si el bebé se cansa al comer
- Mantenga al bebé abrigado y cómodo, pero evite el exceso de ropa
- No le dé ningún remedio ni suplemento sin indicación del médico
Dieta y ejercicio
La leche materna o la fórmula es el único alimento recomendado para un recién nacido. No se deben ofrecer otros alimentos ni líquidos sin autorización del pediatra. El "ejercicio" del bebé es el tiempo que pasa despierto moviendo brazos y piernas; debe animarle a moverse cuando esté despierto y activo.
Salud mental y bienestar emocional
Cuidar a un bebé con anemia puede generar miedo, ansiedad o fatiga en los padres. Es normal sentirse así. Hable con su pareja, familia o amigos y no dude en pedir apoyo emocional al personal de salud si lo necesita.
Prevención
No todos los casos se pueden prevenir, pero un buen cuidado durante el embarazo ayuda mucho. Tratar la anemia de la madre, controlar la incompatibilidad de Rh y prevenir infecciones reducen el riesgo de anemia en el recién nacido.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra la anemia, pero las vacunas habituales protegen al bebé de infecciones que pueden empeorar la anemia.
Programas de detección
Durante el embarazo se realizan análisis de sangre a la madre para conocer su grupo sanguíneo y su Rh. Tras el nacimiento, el cribado neonatal puede detectar enfermedades que causan anemia antes de que aparezcan síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Retraso en el crecimiento y en el desarrollo
- Problemas para alimentarse y para ganar peso
- Cansancio extremo que limita la actividad del bebé
- En casos graves, el corazón trabaja de más para enviar oxígeno y pueden aparecer problemas cardíacos
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno, en especial cuando la anemia se detecta a tiempo. La gran mayoría de los recién nacidos con anemia leve se recuperan sin tratamiento. Aquellos con anemia moderada o grave responden bien a los tratamientos actuales y la mayoría alcanza un desarrollo normal y una vida saludable.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.