Quinta enfermedad (eritema infeccioso)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La quinta enfermedad es una infección viral leve y muy contagiosa. Es causada por un virus llamado parvovirus B19. Produce una erupción roja en las mejillas, que parece una bofetada, y un sarpullido fino en el cuerpo.
Datos clave
- Es una infección común en niños en edad escolar y suele ser inofensiva.
- La persona es contagiosa antes de que aparezca el sarpullido, no después.
- En mujeres embarazadas o personas con anemia crónica, puede causar complicaciones y requiere seguimiento médico.
Sí, es muy frecuente. La mayoría de las personas la tienen durante la infancia, a menudo sin síntomas importantes.
Afecta sobre todo a niños de 5 a 15 años, aunque también puede ocurrir en adultos, especialmente en personas que trabajan con niños.
Síntomas
- Dificultad para respirar o falta de aire
- Palidez extrema o color azulado en labios o uñas
- Desmayo o pérdida del conocimiento
- Convulsiones
- ⚠Si está embarazada y ha estado en contacto con alguien con quinta enfermedad, o presenta fiebre o sarpullido
- ⚠Si tiene anemia crónica (por ejemplo, enfermedad de células falciformes) o un sistema inmune debilitado y se siente muy enfermo o con fiebre alta
- ⚠Si aparecen signos de anemia grave: mucha debilidad, fatiga intensa, palpitaciones o mareo
Síntomas comunes
- Fiebre baja
- Dolor de cabeza leve
- Secreción nasal o congestión leve
- Enrojecimiento brillante de ambas mejillas (aspecto de 'mejilla abofeteada')
- Sarpullido fino de color rojo que se extiende por brazos, tronco y piernas, a veces con una textura de encaje
- Picazón leve en la zona del sarpullido
Causas
Causas principales
- La causa es la infección por el parvovirus B19.
- Se transmite de persona a persona a través de las gotitas de saliva al toser, estornudar o hablar.
- También puede transmitirse al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la boca o la nariz.
- Menos frecuente: una embarazada puede transmitirlo al bebé durante el embarazo.
Factores de riesgo
- Tener hermanos o jugar con niños en edad escolar
- Trabajar en guarderías, escuelas o centros de salud infantil
- Vivir en zonas con brotes comunitarios
- Tener una enfermedad hematológica (como talasemia o anemia de células falciformes)
- Tener el sistema inmunitario debilitado por una enfermedad o un tratamiento médico
- Estar embarazada
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Llame al número de emergencias de su país o acuda a urgencias si aparecen síntomas como dificultad para respirar, desmayo, palidez extrema o convulsiones.
- Si está embarazada y sospecha que ha estado expuesta, necesita una consulta médica con urgencia, incluso sin síntomas.
- Si tiene anemia crónica o defensas bajas y presenta fiebre alta o malestar general importante, acuda de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si aparece el sarpullido y usted no está seguro de qué es, consulte a su médico o pediatra.
- Si la fiebre dura más de tres días o el sarpullido duele o supura, pida una cita médica.
- En niños sanos, la mayoría de las veces no se necesita atención médica, pero se puede llamar por teléfono para tranquilizarse.
Diagnóstico
El médico diagnostica la quinta enfermedad examinando la erupción característica de las mejillas y escuchando los síntomas. En los casos típicos, no hacen falta pruebas adicionales.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para buscar anticuerpos contra el parvovirus B19 (se usa en embarazadas o personas con riesgo).
- Hemograma completo para controlar los glóbulos rojos si se sospecha anemia.
Qué esperar en su cita
En la consulta, el médico le preguntará sobre los síntomas, revisará la erupción y evaluará su estado general. Si hay algún factor de riesgo, puede solicitar pruebas de sangre y darle indicaciones concretas.
Tratamiento
La quinta enfermedad no tiene un tratamiento específico. El sistema inmunitario de la persona elimina el virus por sí solo. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas mientras dura la infección.
Autocuidado en el hogar
- Descansar durante los primeros días, especialmente si hay fiebre o malestar.
- Beber abundante líquido (agua, caldos o infusiones) para mantenerse hidratado.
- Aplicar una compresa fría o un paño limpio y húmedo sobre la piel para reducir el picor.
- Usar ropa holgada y de algodón para evitar rozaduras en el sarpullido.
- Pregunte a su farmacéutico o médico qué puede tomar para aliviar la fiebre o el dolor, según la edad y la situación.
Tratamientos médicos
En personas con anemia grave o complicaciones, el médico puede indicar transfusiones de sangre u otros tratamientos de apoyo. Para el dolor articular en adultos, el facultativo puede sugerir reposo o medicamentos para el dolor, siempre bajo prescripción y supervisión. No se recomienda automedicarse.
Vivir con esta afección
La persona puede volver a la escuela o al trabajo cuando aparece el sarpullido, ya que en ese momento ya no contagia. Durante los días previos, lo mejor es mantener una separación razonable y extremar la higiene.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia, sobre todo después de toser, estornudar o tocar pañuelos.
- Usar pañuelos desechables y tirarlos de inmediato.
- Taparse la boca con el interior del codo al toser o estornudar.
- No compartir vasos, cubiertos, botellas o toallas mientras haya síntomas.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta variada y equilibrada que incluya frutas y verduras. Beba suficiente agua. Puede retomar el ejercicio suave, como salir a caminar, cuando se sienta mejor. Escuche a su cuerpo: si está cansado, descanse.
Salud mental y bienestar emocional
Ver un sarpullido llamativo en la cara puede generar preocupación, especialmente en niños y adolescentes. Conviene explicarles que es temporal y que no es contagioso en esa fase. Si la persona se siente angustiada o evita situaciones sociales, hable con el pediatra o médico de familia.
Prevención
No se puede prevenir por completo, porque el virus se propaga antes de que aparezcan los síntomas. Sin embargo, una buena higiene de manos y cubrirse al toser o estornudar reducen el riesgo de contagio en la familia y en la escuela.
Vacunas
No existe una vacuna contra la quinta enfermedad.
Complicaciones
Si no se trata
- En personas sanas, no suele haber complicaciones, aunque no se haga ningún tratamiento.
- En personas con anemia hemolítica crónica, el virus puede causar una disminución brusca de los glóbulos rojos y requerir tratamiento hospitalario.
- En embarazadas, puede transmitirse al feto y causar anemia fetal en algunos casos, por lo que el seguimiento médico es importante.
Pronóstico a largo plazo
La recuperación completa es lo más habitual. En los niños, la enfermedad pasa sin dejar consecuencia. En adultos, el dolor articular puede tardar unas semanas en desaparecer, pero con el tiempo remite. Con tratamiento sintomático y seguimiento en los casos de riesgo, el pronóstico es muy favorable.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.