Anhidrosis (falta de sudor)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La anhidrosis es la falta de sudoración o la disminución de la capacidad de sudar. El sudor es la forma que tiene el cuerpo de enfriarse cuando hace calor o durante el ejercicio. Cuando una persona no suda, no puede regular bien su temperatura y corre más riesgo de sobrecalentarse.
Datos clave
- El cuerpo usa el sudor para bajar su temperatura, especialmente con calor o al hacer ejercicio.
- La anhidrosis puede afectar solo a una zona del cuerpo o a todo el cuerpo.
- Una persona que no suda debe tomar medidas para evitar el golpe de calor, como hidratarse y buscar lugares frescos.
No es una afección común. Se considera poco frecuente en la población general.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en adultos mayores, en personas con daños en la piel o los nervios, y en quienes tienen ciertas enfermedades como diabetes o problemas de tiroides.
Síntomas
- Llame de inmediato a los servicios de emergencia de su país (112 en España) si aparece convulsiones, pérdida del conocimiento o temperatura corporal muy alta (más de 39 °C).
- Confusión intensa, incapacidad para responder correctamente o desmayo.
- Piel caliente, seca y sin sudor en todo el cuerpo, con pulso acelerado y respiración rápida.
- Náuseas y vómitos que no cesan, junto con debilidad extrema.
- ⚠Mareos o sensación de desmayo después de estar en un lugar cálido.
- ⚠Dolor de cabeza fuerte y persistente.
- ⚠Debilidad muscular o calambres que no mejoran con el descanso.
- ⚠Orina oscura o poca orina, que puede indicar deshidratación.
Síntomas comunes
- Poca o ninguna sudoración en el cuerpo o en una zona concreta.
- Sensación de calor excesivo incluso en ambientes templados.
- Enrojecimiento o rubor en la piel.
- Mareos o debilidad al estar en ambientes cálidos.
- Calambres musculares, especialmente después de hacer ejercicio o con calor.
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto sin causa aparente, sobre todo con calor.
- Piel seca y caliente al tacto, en lugar de sudada y fresca.
- Cansancio o falta de energía durante juegos o actividades.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación cuando están en lugares calurosos.
- Piel muy seca y agrietada, con mayor riesgo de picor.
- Mayor riesgo de desmayos o caídas por el sobrecalentamiento.
Causas
Causas principales
- Daño en los nervios que controlan las glándulas sudoríparas, por ejemplo por diabetes o lesiones.
- Enfermedades de la piel que bloquean los poros, como psoriasis o esclerodermia.
- Trastornos genéticos hereditarios que afectan al desarrollo de las glándulas sudoríparas.
- Ciertos medicamentos que disminuyen la sudoración (solo un profesional de la salud puede identificarlos).
- Deshidratación severa.
Factores de riesgo
- Ser una persona adulta mayor.
- Tener diabetes, enfermedad de Parkinson o alteraciones de la tiroides.
- Haber sufrido quemaduras o lesiones que hayan dañado la piel.
- Tomar medicamentos que actúan sobre los nervios o la piel.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene mareos, desmayos o síntomas de sobrecalentamiento, busque atención médica el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota que suda muy poco o nada de forma habitual, o le preocupa no sudar durante el ejercicio, pida una cita con su médico de cabecera.
Diagnóstico
El médico preguntará sobre su historia clínica, los medicamentos que toma y si tiene otras enfermedades. Después hará un examen físico, observará la piel y le tocará para valorar su textura y humedad.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de sudoración térmica o test de termorregulación: se aplica calor y se observa la respuesta del sudor.
- Biopsia de piel: se toma una pequeña muestra de piel para estudiar las glándulas sudoríparas.
- Electromiografía: mide la actividad de los nervios que controlan el sudor.
- Análisis de sangre para descartar enfermedades tiroideas u otras causas.
Qué esperar en su cita
La evaluación suele comenzar en una consulta de medicina general. Si hace falta, el médico puede derivar a un especialista en dermatología o neurología. Es posible que deba repetir algunas pruebas en otro día.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa subyacente. No hay una manera de 'reparar' el sudor de forma directa, pero se puede tratar la enfermedad que lo provoca y, sobre todo, aprender a evitar el sobrecalentamiento.
Autocuidado en el hogar
- Evite exponerse al calor extremo y use ventiladores o aire acondicionado.
- Tome sorbos de agua fresca durante el día, incluso si no siente sed.
- Use ropa ligera y transpirable, preferiblemente de algodón.
- Cuando haga ejercicio, hágalo en espacios frescos y con descansos frecuentes.
- Use paños húmedos y fríos sobre la piel para ayudar a bajar la temperatura corporal.
Tratamientos médicos
En función de la causa, el médico puede recomendar ajustar algún medicamento que esté interfiriendo con la sudoración, tratar la enfermedad de base (por ejemplo, mejorar el control de la diabetes) o usar tratamientos tópicos en la piel. También puede indicar medidas para prevenir el golpe de calor. Solo un profesional de la salud puede decidir qué tratamiento es adecuado en su caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es muy poco frecuente para tratar la anhidrosis. Solo se considera cuando el daño nervioso es muy concreto y existe una opción quirúrgica que pueda corregirlo. En la mayoría de los casos no es necesaria.
Vivir con esta afección
La principal precaución es mantenerse fresco. Lleve una botella de agua con usted, evite el sol en las horas centrales y, si siente calor, búsquese una zona sombreada o con aire acondicionado. Es útil avisar a familiares o amigos de que usted no suda y que debe tener cuidado con el calor.
Consejos de estilo de vida
- Evite saunas, baños turcos y ejercicio muy intenso en lugares calurosos.
- Prefiera actividades de intensidad moderada en las primeras horas de la mañana o al anochecer.
- Use sombreros o sombrillas para protegerse del sol.
- Dúchese con agua tibia, no demasiado caliente.
Dieta y ejercicio
La hidratación es fundamental: beba agua sin esperar a tener sed. En cuanto al ejercicio, es mejor hacer actividad suave o moderada en lugares ventilados. Si hace ejercicio intenso, redúzcalo o combínelo con descansos frecuentes. Consulte con su médico qué nivel de actividad es seguro para usted.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con anhidrosis puede generar ansiedad o miedo a estar en situaciones con calor. Es normal sentirse así. Comente sus preocupaciones con su médico de cabecera y, si lo necesita, busque apoyo psicológico. Muchas personas aprenden a adaptarse y llevar una vida plena.
Prevención
No siempre se puede prevenir, especialmente si tiene un origen genético. Pero en algunos casos se puede reducir el riesgo: manténgase hidratado, evite la exposición prolongada al calor y proteja su piel de quemaduras. Tratar adecuadamente enfermedades como la diabetes puede ayudar a prevenir el daño nervioso que causa la anhidrosis.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir la anhidrosis.
Programas de detección
No hay una prueba de cribado general para la anhidrosis. Se diagnostica cuando aparecen los síntomas o cuando una persona nota que no suda.
Complicaciones
Si no se trata
- Golpe de calor, que es una emergencia médica.
- Deshidratación y desequilibrio de electrolitos (sales esenciales para el cuerpo).
- Daños en músculos o riñones a causa del calor extremo.
Pronóstico a largo plazo
Con las precauciones adecuadas, la mayoría de las personas con anhidrosis pueden llevar una vida plena y activa. Es una condición con la que se puede convivir si se presta atención al cuerpo, se evita el sobrecalentamiento y se recibe atención médica periódica. El pronóstico es positivo, sobre todo porque muchas causas subyacentes se pueden tratar o controlar.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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