Linfangioleiomiomatosis (LAM): Lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La linfangioleiomiomatosis, conocida como LAM, es una enfermedad rara en la que unas células anormales crecen dentro de los pulmones y forman pequeños agujeros (quistes) en el tejido pulmonar. Esto puede hacer que los pulmones no funcionen bien y que cueste respirar. No es un tipo de cáncer, pero es una enfermedad crónica y progresiva.
Datos clave
- Afecta sobre todo a mujeres en edad fértil, generalmente entre los 20 y los 40 años.
- No es un cáncer, pero puede causar daño pulmonar con el tiempo.
- Existen tratamientos que ayudan a frenar su avance y mejorar la calidad de vida.
No, es una enfermedad muy poco frecuente. Se estima que hay alrededor de 3 a 7 casos por cada millón de personas en el mundo.
Afecta casi exclusivamente a mujeres, sobre todo en edad fértil. Es extremadamente rara en hombres. También puede aparecer en personas con esclerosis tuberosa, una condición genética.
Síntomas
- Dolor repentino y fuerte en el pecho con dificultad para respirar
- Expectoración (tos) con sangre en cantidad abundante
- Falta de aire intensa que no mejora y te impide hablar o moverte
- ⚠Fiebre con tos y aumento de la dificultad para respirar
- ⚠Dolor en el pecho que no desaparece en reposo
- ⚠Sangre en el esputo en pequeña cantidad
- ⚠Inflamación de una pierna con dolor, que puede indicar un coágulo
Síntomas comunes
- Falta de aire al hacer esfuerzo o incluso al descansar
- Tos seca que no se quita
- Dolor en el pecho
- Cansancio o debilidad
- Hinchazón en el abdomen o en las piernas por acumulación de líquido
- Neumotórax, es decir, colapso de un pulmón por aire que se escapa
Síntomas en niños
- Es muy rara en la infancia. Cuando aparece, suele estar relacionada con esclerosis tuberosa.
- Los síntomas respiratorios en niños pueden parecerse a los de los adultos, como tos o dificultad para respirar, pero son poco habituales.
Síntomas en adultos mayores
- En mujeres mayores, la enfermedad puede avanzar más lentamente.
- Los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades pulmonares frecuentes en la edad avanzada, como la EPOC.
Causas
Causas principales
- La causa exacta no se conoce por completo.
- Se debe a un crecimiento anormal de unas células llamadas células LAM, que forman quistes en los pulmones y afectan a los vasos linfáticos (que transportan líquido de los tejidos).
- En algunos casos, está relacionada con cambios en los genes TSC1 o TSC2.
Factores de riesgo
- Ser mujer
- Tener entre 20 y 40 años
- Tener esclerosis tuberosa
- Antecedentes de neumotórax (pulmón colapsado)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dificultad para respirar de aparición súbita, dolor agudo en el pecho o tos con sangre, busca atención médica de emergencia de inmediato.
- Si presentas fiebre alta o empeoramiento rápido de los síntomas.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas falta de aire al hacer esfuerzos que no tenías antes, tos persistente o cansancio sin causa clara, pide cita con tu médico de cabecera.
Diagnóstico
El médico comienza con una historia clínica detallada, una exploración física y pruebas de imagen. Para confirmar la LAM se utiliza una tomografía computarizada (TAC) del tórax, que muestra los quistes característicos. En algunos casos, puede ser necesaria una biopsia pulmonar.
Pruebas que se pueden realizar
- Tomografía computarizada (TAC) de tórax
- Pruebas de función pulmonar (espirometría)
- Análisis de sangre
- Ecografía abdominal para revisar los riñones y el abdomen
- Biopsia pulmonar, solo si las demás pruebas no son concluyentes
Qué esperar en su cita
El diagnóstico puede llevar tiempo porque la LAM es una enfermedad rara. Deberás acudir a un neumólogo, que es el especialista en pulmón, para que coordine las pruebas. La mayoría de las pruebas son sencillas y no causan molestias importantes. Llevar tus dudas por escrito a la consulta te ayudará a entender mejor tu situación.
Tratamiento
Hoy no existe una cura definitiva para la LAM, pero sí hay tratamientos que ayudan a frenar la pérdida de función pulmonar, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida. El plan de tratamiento se adapta a cada persona según la etapa de la enfermedad y sus necesidades.
Autocuidado en el hogar
- No fumes y evita el humo del tabaco y los ambientes con humo o polución.
- Sigue al pie de la letra las indicaciones de tu médico y acude a las revisiones.
- Ponle las vacunas recomendadas, como la de la gripe y la neumonía, para evitar infecciones respiratorias.
- Cuida tu alimentación y mantén un peso saludable.
- Aprende técnicas de respiración y relajación que te ayuden en los momentos de mayor esfuerzo.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que pueden ayudar a estabilizar la enfermedad y reducir los síntomas. Algunos se usan para abrir las vías respiratorias (broncodilatadores). También se pueden usar medicamentos hormonales en ciertos casos, pero siempre bajo estricta supervisión médica. Nunca tomes un medicamento sin que tu médico lo haya recetado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En situaciones concretas, puede ser necesaria una intervención para drenar el aire de un neumotórax o para pegar la pleura y evitar que se repita. En etapas muy avanzadas, un trasplante de pulmón puede ser una opción a valorar con el equipo médico.
Vivir con esta afección
Vivir con LAM requiere prestar atención a tu cuerpo y establecer un buen seguimiento con tu neumólogo. Llevar un registro de tus síntomas, cuidar tu energía y planificar actividades sin exigirte de más te ayudará a mantener tu autonomía y bienestar.
Consejos de estilo de vida
- Evita el tabaco, el vapeo y la exposición a sustancias químicas que irriten los pulmones.
- Realiza actividad física moderada, como caminar o nadar, siempre con el visto bueno de tu médico.
- Descansa lo suficiente y escucha a tu cuerpo: si un día estás más cansada, reduce el ritmo sin sentirte culpable.
- Protege tu salud mental: pide ayuda si la ansiedad o la tristeza aparecen con frecuencia.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas saludables y suficiente agua ayuda a mantener la fuerza y el sistema inmunitario. El ejercicio suave y regular, siempre aprobado por tu médico, mejora la capacidad pulmonar y el estado de ánimo. Comienza poco a poco y aumenta la intensidad gradualmente.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico como la LAM puede generar miedo, ansiedad o tristeza. Es importante hablar con tu equipo de salud y, si lo necesitas, con un psicólogo o psiquiatra. Apóyate en tu familia y amigos. Recuerda que pedir ayuda es valentía, no debilidad. Si sientes una crisis emocional intensa o pensamientos de hacerte daño, llama de inmediato a los servicios de emergencia (en España, el 112) o a una línea de crisis de tu país.
Prevención
La LAM no se puede prevenir, porque se debe a cambios genéticos que no están bajo nuestro control. Sin embargo, se pueden prevenir complicaciones con un diagnóstico temprano, un tratamiento adecuado y hábitos saludables, como no fumar y vacunarse.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y la neumonía son especialmente importantes para evitar infecciones respiratorias que puedan empeorar la LAM. Pregunta a tu médico qué vacunas te corresponden.
Programas de detección
Si tienes esclerosis tuberosa o antecedentes familiares de LAM, tu médico puede recomendar revisiones periódicas con pruebas de imagen para detectar quistes pulmonares o tumores renales de forma temprana.
Complicaciones
Si no se trata
- Neumotórax recurrentes, es decir, colapso del pulmón que se repite
- Insuficiencia respiratoria, cuando los pulmones no pueden aportar suficiente oxígeno
- Hipertensión pulmonar, presión alta en las arterias del pulmón
- Angiomiolipomas renales, tumores no cancerosos en el riñón que pueden sangrar
Pronóstico a largo plazo
Aunque la LAM es una enfermedad seria, los tratamientos actuales permiten que muchas mujeres vivan durante décadas con buena calidad de vida. Un diagnóstico temprano, el seguimiento cercano y los avances en la investigación ofrecen hoy más esperanza que nunca. Con el apoyo adecuado, es posible adaptarse a la enfermedad y seguir disfrutando de la vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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