Infertilidad: qué es y cómo buscar apoyo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La infertilidad es la dificultad para lograr un embarazo después de un año de tener relaciones sexuales sin protección (o seis meses si la mujer tiene más de 35 años). No es una enfermedad en sí, sino un problema de salud reproductiva que puede tener muchas causas.
Datos clave
- No es una enfermedad, sino un problema reproductivo con distintos orígenes.
- Afecta aproximadamente a 1 de cada 6 parejas en el mundo.
- Existen tratamientos eficaces que pueden ayudar en la mayoría de los casos.
Sí, es muy común. Millones de personas buscan ayuda para lograr un embarazo en algún momento de su vida.
Afecta tanto a hombres como a mujeres por igual, y puede deberse a factores en uno o en ambos miembros de la pareja.
Síntomas
- Dolor pélvico intenso y repentino.
- Desmayo o mareo acompañado de sangrado vaginal.
- Sangrado vaginal abundante que empapa una compresa en menos de una hora.
- ⚠Dolor o sangrado anormal que aparece de repente.
- ⚠Fiebre con dolor pélvico.
- ⚠Malestar general intenso.
Síntomas comunes
- El síntoma principal es no lograr el embarazo tras un año de intentar.
- Ciclos menstruales irregulares o ausencia de menstruación.
- Dolor pélvico o durante las relaciones sexuales.
- Alteraciones en la eyaculación o el deseo sexual.
Síntomas en niños
- Este tema no suele aplicarse a niños; la infertilidad se evalúa en personas en edad reproductiva.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores o cerca de la menopausia, la fertilidad natural disminuye, pero el diagnóstico de infertilidad se considera en etapas reproductivas más tempranas.
Causas
Causas principales
- Alteraciones en la ovulación.
- Obstrucción o daño en las trompas de Falopio.
- Endometriosis (tejido similar al útero fuera de él).
- Baja cantidad, movilidad o forma anormal de los espermatozoides.
- Trastornos hormonales.
- Problemas en el útero, como miomas o malformaciones.
Factores de riesgo
- Edad avanzada, sobre todo en la mujer mayor de 35 años.
- Tabaquismo y consumo de alcohol.
- Obesidad o bajo peso.
- Estrés intenso o prolongado.
- Exposición a sustancias químicas o radiación.
- Antecedentes de infecciones de transmisión sexual o cirugías pélvicas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor pélvico severo, sangrado inusual o fiebre, busca atención médica el mismo día.
Programe una cita de rutina si:
- Si llevas más de un año intentando el embarazo sin éxito (o más de seis meses si tienes más de 35 años), pide una cita con tu médico.
Diagnóstico
El médico realizará una historia clínica, preguntará por antecedentes, hábitos y tiempo de intento de embarazo, y solicitará pruebas a ambos miembros de la pareja.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir hormonas.
- Ecografía pélvica para observar el útero y los ovarios.
- Histerosalpingografía (radiografía del útero y trompas de Falopio).
- Análisis de semen para evaluar la calidad y cantidad de espermatozoides.
- Evaluación de la reserva ovárica en la mujer.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son en su mayoría sencillas e indoloras. El médico explicará los resultados y, si es necesario, te derivará a un especialista en fertilidad para planificar los siguientes pasos.
Tratamiento
Existen muchos tratamientos y técnicas de reproducción asistida que pueden ayudar dependiendo de la causa. El plan se decide siempre de forma personalizada con un especialista.
Autocuidado en el hogar
- Mantener relaciones sexuales frecuentes y sin protección durante los días fértiles si se busca embarazo.
- Evitar el tabaco y el alcohol.
- Reducir el estrés con técnicas de relajación o pausas activas.
- Dormir las horas suficientes.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos pueden incluir medicamentos para estimular la ovulación, procedimientos como la inseminación artificial o la fecundación in vitro. Todos deben ser realizados bajo supervisión médica especializada.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos se utiliza cirugía para corregir obstrucciones, endometriosis, miomas o varicocele. El médico valorará si esta opción es necesaria según la causa.
Vivir con esta afección
Vivir con infertilidad puede ser agotador a nivel físico y emocional. Mantener una buena comunicación con tu pareja y buscar espacios de apoyo es fundamental.
Consejos de estilo de vida
- Hacer ejercicio de forma regular, sin excesos.
- Cuidar el peso corporal.
- Buscar actividades placenteras que reduzcan el estrés.
- No automedicarse ni usar tratamientos sin indicación médica.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas saludables y grasas buenas, junto con ejercicio moderado, contribuye a la salud general y puede favorecer un mejor equilibrio hormonal.
Salud mental y bienestar emocional
La infertilidad puede generar tristeza, ansiedad, culpa o frustración. Si estas emociones interfieren en tu vida diaria, hablar con un profesional de la salud mental puede ser de gran ayuda.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero llevar un estilo de vida saludable, controlar enfermedades crónicas y evitar infecciones de transmisión sexual reduce algunos riesgos asociados con la infertilidad.
Vacunas
Tener el calendario de vacunación al día, como la vacuna contra la rubéola, puede prevenir infecciones que durante el embarazo afectan al bebé o la fertilidad.
Programas de detección
Las revisiones ginecológicas periódicas y el seguimiento con un médico de familia pueden ayudar a detectar factores que dificulten la concepción.
Complicaciones
Si no se trata
- Puede prolongarse el sufrimiento emocional sin un diagnóstico ni apoyo.
- Puede quedar sin tratar la causa subyacente, como una alteración hormonal o un problema anatómico.
- En la mujer, la edad avanzada reduce de forma natural las probabilidades de embarazo.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que muchos casos se resuelven con ayuda médica. Incluso cuando el embarazo no es posible, hay alternativas como la adopción o la gestación subrogada en algunos países. Mantén la esperanza y busca siempre apoyo profesional.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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