Desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El ligamento cruzado anterior (LCA) es una banda de tejido resistente que está dentro de la rodilla. Une el fémur (hueso del muslo) con la tibia (hueso de la espinilla) y ayuda a que la rodilla no se deslice hacia adelante. Un desgarro del LCA significa que esta banda se ha roto, de forma parcial o total.
Datos clave
- El desgarro del LCA es una de las lesiones de rodilla más frecuentes.
- Suele ocurrir al girar o aterrizar mal, no siempre por un golpe directo.
- Con rehabilitación, muchas personas evitan la cirugía y se recuperan bien.
Sí, es una de las lesiones de rodilla más habituales, sobre todo en deportes como el fútbol, el baloncesto, el esquí o el rugby.
Puede afectar a cualquier persona activa, aunque es más frecuente en deportistas jóvenes. En algunos deportes, las mujeres tienen un riesgo algo mayor que los hombres.
Síntomas
- Si la rodilla se ve deformada o fuera de su lugar, llame a los servicios de emergencia (en España 112).
- Si el pie o la pierna están fríos, pálidos o azulados, llame a emergencias.
- Si no puede caminar ni mover la pierna y el dolor es insoportable, llame a emergencias.
- ⚠Dolor muy intenso con hinchazón que aumenta en pocas horas.
- ⚠La rodilla se bloquea y no puede estirarla ni doblarla.
- ⚠La rodilla cede repetidamente al caminar.
Síntomas comunes
- Un chasquido o 'pop' en la rodilla en el momento de la lesión.
- Dolor intenso en la rodilla.
- Hinchazón rápida, en las primeras 2 horas.
- Sensación de que la rodilla 'se va' o no sostiene.
- Dificultad para mover la rodilla o caminar con normalidad.
Síntomas en niños
- Dolor y cojera al caminar.
- Hinchazón en la rodilla.
- El niño evita apoyar el peso sobre esa pierna.
Síntomas en adultos mayores
- Rigidez y dolor al caminar.
- Menos hinchazón que en los jóvenes.
- Sensación de que la rodilla cede o no está firme.
Causas
Causas principales
- Un giro brusco de la rodilla con el pie apoyado en el suelo.
- Aterrizar mal después de un salto.
- Detenerse de golpe o cambiar de dirección rápidamente.
- Un golpe directo en la parte lateral de la rodilla.
Factores de riesgo
- Practicar deportes como fútbol, baloncesto, esquí o rugby.
- Tener poca fuerza en los músculos de las piernas.
- Aterrizar o girar con una técnica incorrecta.
- Haber tenido una lesión previa del LCA.
- Ser mujer, en algunos deportes, por diferencias en la fuerza y la mecánica.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la rodilla se hincha mucho en las primeras horas y el dolor es intenso.
- Si no puede apoyar la pierna en el suelo.
- Si sospecha que se rompió un ligamento o un hueso.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dolor o inestabilidad en la rodilla que no mejora en unos días.
- Si la rodilla cede o se siente floja al hacer actividades cotidianas.
- Si quiere volver a hacer deporte y le preocupa su rodilla.
Diagnóstico
El médico le preguntará cómo ocurrió la lesión, le examinará la rodilla y realizará movimientos especiales para comprobar la estabilidad. También puede pedir pruebas para descartar fracturas o daños en otros tejidos.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía: para ver si hay fracturas.
- Resonancia magnética: para observar el ligamento y otros tejidos blandos.
- En algunos casos, ecografía o artroscopia diagnóstica.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele comenzar en la consulta y puede requerir una cita con un especialista en ortopedia. La exploración no es dolorosa, aunque quizás sienta alguna molestia. Con las pruebas tendrá un cuadro claro de la lesión.
Tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad del desgarro, de su edad y de su nivel de actividad. Puede incluir fisioterapia, rehabilitación y, en algunos casos, cirugía para reconstruir el ligamento. Su médico le explicará la mejor opción.
Autocuidado en el hogar
- Aplique hielo en la rodilla durante 15-20 minutos, varias veces al día, envuelto en un paño.
- Eleve la pierna para reducir la hinchazón.
- Use muletas si le duele al caminar y su médico se lo recomienda.
- Descanse la rodilla y evite actividades que le causen dolor.
Tratamientos médicos
La fisioterapia (rehabilitación) es el pilar del tratamiento. Un fisioterapeuta le enseñará ejercicios para recuperar fuerza, equilibrio y movimiento. También puede usarse una rodillera o soporte. Para el dolor, su médico o farmacéutico le pueden recomendar opciones seguras. En muchos casos, la cirugía no es imprescindible.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía (reconstrucción del LCA) suele plantearse en deportistas jóvenes o en personas que quieren volver a hacer deportes con giros y saltos. Consiste en sustituir el ligamento roto con un injerto de tendón. No toda lesión necesita cirugía; es una decisión compartida con su médico.
Vivir con esta afección
La recuperación lleva tiempo, desde varios meses hasta un año si hay cirugía. Es importante seguir las indicaciones de su fisioterapeuta y ser constante con los ejercicios. Pida ayuda a familiares o amigos para las tareas que requieran agacharse o levantar peso.
Consejos de estilo de vida
- Adapte su casa para evitar caídas, como instalar barras de apoyo en el baño o usar sillas altas.
- Evite movimientos bruscos de la rodilla hasta que su médico lo autorice.
- Use calzado antideslizante y, si es necesario, una rodillera de apoyo.
Dieta y ejercicio
Lleve una alimentación equilibrada y rica en proteínas y calcio para favorecer la recuperación. El ejercicio moderado, como nadar o usar la bicicleta estática, puede ayudar, pero siempre con el visto bueno de su fisioterapeuta.
Salud mental y bienestar emocional
Una lesión que impide hacer deporte o caminar con normalidad puede ser frustrante. Es normal sentirse triste o ansioso. Hable con personas de confianza. Si nota que la tristeza o la ansiedad le superan, considere hablar con un profesional de la salud mental.
Prevención
No siempre se puede evitar, pero se reduce el riesgo con ejercicios de fortalecimiento de piernas y de la zona media (core), así como con técnicas adecuadas para aterrizar, girar y detenerse.
Complicaciones
Si no se trata
- Inestabilidad crónica: la rodilla cede o se siente floja con facilidad.
- Daño en los meniscos u otros ligamentos de la rodilla.
- Mayor riesgo de artrosis (desgaste de la articulación) a largo plazo.
Pronóstico a largo plazo
Aunque una lesión del LCA es seria, la mayoría de las personas consiguen una recuperación satisfactoria con el tratamiento adecuado. El tiempo de recuperación varía, pero con paciencia y esfuerzo puede volver a sus actividades habituales. No pierda la esperanza.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.