Infección por E. coli: síntomas, prevención y tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La infección por E. coli es una enfermedad intestinal causada por un tipo de bacteria llamada Escherichia coli. La mayoría de estas bacterias son inofensivas y viven en el intestino, pero algunas cepas producen toxinas que provocan diarrea, calambres y otros síntomas. Si presenta síntomas graves, llame de inmediato al número de emergencias de su país (112 en España).
Datos clave
- La principal vía de contagio es consumir alimentos o agua contaminados con heces de animales o personas.
- La mayoría de las infecciones son leves y mejoran solas en pocos días, sin tratamiento médico específico.
- En niños pequeños y adultos mayores, la infección puede causar una complicación grave llamada síndrome urémico hemolítico, que afecta los riñones.
Es una de las infecciones intestinales bacterianas más frecuentes en el mundo, sobre todo en los meses de calor.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero los niños menores de 5 años, los adultos mayores y las personas con defensas bajas tienen mayor riesgo de presentar complicaciones.
Síntomas
- Llame de inmediato al número de emergencias de su país (112 en España) si tiene uno o más de estos síntomas:
- Diarrea con mucha sangre
- Incapacidad para beber o retener líquidos
- Signos graves de deshidratación (mareos, confusión, pulso rápido, orina muy escasa u oscura)
- Dolor abdominal intenso y constante
- Vómitos con sangre
- Fiebre muy alta (por encima de 39 °C)
- ⚠Diarrea que dura más de 3 días
- ⚠Fiebre persistente
- ⚠Síntomas que no mejoran con los cuidados en casa
- ⚠Debilidad o mareo leve
Síntomas comunes
- Diarrea acuosa o con sangre
- Calambres abdominales o dolor de estómago
- Náuseas y vómitos
- Fiebre baja
- Falta de apetito
- Cansancio o malestar general
Síntomas en niños
- Diarrea frecuente o con sangre
- Vómitos
- Fiebre
- Llanto sin lágrimas o pañal seco (señales de deshidratación)
- Irritabilidad o somnolencia
Síntomas en adultos mayores
- Deshidratación más rápida que en adultos jóvenes
- Mareos o debilidad
- Confusión o desorientación
- Orinar menos de lo habitual
Causas
Causas principales
- Comer carne molida cruda o poco cocida (especialmente de res)
- Consumir leche o jugos sin pasteurizar
- Comer frutas o verduras crudas lavadas con agua contaminada
- Beber agua de pozos, arroyos o piscinas contaminadas
- Tener contacto cercano con animales de granja o con sus heces
- No lavarse las manos después de ir al baño o de tocar animales
Factores de riesgo
- Niños menores de 5 años
- Adultos mayores de 65 años
- Personas con sistemas inmunitarios debilitados, como quienes reciben quimioterapia o viven con VIH
- Viajar a zonas con agua no potable o saneamiento deficiente
- Trabajar o residir en granjas, guarderías o residencias de cuidado
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Diarrea con sangre o con moco
- Dolor abdominal intenso o que no cede
- Fiebre alta
- Signos de deshidratación: boca seca, poca orina, mareos
- Síntomas que no mejoran después de 3 días
Programe una cita de rutina si:
- Diarrea que aparece después de un viaje a un país con agua no potable
- Diarrea en una persona con enfermedad crónica o en embarazadas
- Si tiene dudas sobre cómo evitar contagiar a convivientes
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, los alimentos que ha consumido recientemente y si ha estado en contacto con personas enfermas. Para confirmar la infección, puede solicitar un análisis de una muestra de heces.
Pruebas que se pueden realizar
- Muestra de heces para cultivo o análisis de laboratorio
- Análisis de sangre si hay signos de deshidratación o complicaciones
Qué esperar en su cita
El personal sanitario le dará un recipiente estéril para recoger un poco de heces en casa y llevarlo al laboratorio. Los resultados suelen tardar entre 24 y 72 horas. Mientras tanto, le indicarán cómo cuidarse para evitar la deshidratación.
Tratamiento
El tratamiento principal consiste en descansar y reponer los líquidos y minerales que el cuerpo pierde con la diarrea y los vómitos. En la mayoría de los casos no se necesitan antibióticos; de hecho, en ciertos tipos de E. coli los antibióticos pueden empeorar los síntomas. El médico decidirá el enfoque según la gravedad y el tipo de bacteria.
Autocuidado en el hogar
- Beber líquidos con frecuencia: agua, caldos o suero de rehidratación oral de farmacia.
- Tomar pequeños sorbos para tolerarlos mejor si hay vómitos.
- Descansar y limitar la actividad física.
- Lavarse las manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de cocinar.
- Evitar los medicamentos para cortar la diarrea sin autorización médica, porque pueden empeorar la infección.
Tratamientos médicos
En casos graves, puede ser necesaria la hospitalización para administrar líquidos por vía intravenosa. Los antibióticos se utilizan únicamente cuando un médico los prescribe, según el tipo de E. coli y el estado del paciente. Nunca se deben tomar antibióticos sin receta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No suele ser necesaria ninguna cirugía para tratar esta infección.
Vivir con esta afección
Mientras tenga síntomas, quédese en casa de la guardería, la escuela o el trabajo para evitar contagiar a otras personas. Si es posible, use un baño separado y limpie con desinfectante las superficies que toca.
Consejos de estilo de vida
- Lávese las manos con agua y jabón con frecuencia, sobre todo antes de tocar alimentos.
- No prepare comida para otras personas hasta que la diarrea haya desaparecido por completo.
- Lave bien las frutas y verduras, y cocine la carne molida hasta que no tenga partes rosadas.
Dieta y ejercicio
Durante la fase aguda, lo más importante es hidratarse. Cuando vuelva el apetito, elija alimentos suaves como arroz, plátano maduro, puré de papa o pan tostado. Evite los lácteos, las comidas grasosas y los picantes hasta que el intestino se recupere. El ejercicio intenso debe esperar hasta sentirse con energía.
Salud mental y bienestar emocional
Estar enfermo con diarrea y molestias abdominales puede ser agotador y estresante, especialmente si interfiere con el trabajo o los estudios. Es normal sentirse frustrado o ansioso. Recuerde que la mayoría de las personas se recuperan por completo y que puede pedir apoyo a su médico si lo necesita.
Prevención
Sí, se puede prevenir en gran medida con buenas prácticas de higiene y seguridad alimentaria: lavarse las manos, cocinar bien la carne, consumir lácteos pasteurizados y beber agua segura reducen mucho el riesgo de contagio.
Vacunas
No existe una vacuna disponible para el público general contra la infección intestinal por E. coli.
Programas de detección
No se realiza una prueba de detección de rutina en personas sin síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación severa, que puede requerir hospitalización y líquidos intravenosos.
- Síndrome urémico hemolítico, una complicación que puede dañar los riñones y necesitar diálisis temporal.
- En casos raros, convulsiones o confusión por afectación neurológica.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento y el apoyo médico adecuados, la mayoría de las personas se recuperan completamente en 1 a 2 semanas, sin secuelas. Incluso cuando aparece el síndrome urémico hemolítico, con atención oportuna la mayoría de los pacientes mejora. La clave es acudir al médico ante síntomas graves y mantenerse bien hidratado.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.