Arritmia: cuando el corazón pierde el ritmo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una arritmia es un problema con la frecuencia o el ritmo de los latidos del corazón. El corazón puede latir demasiado rápido, demasiado lento o de forma irregular. En reposo, el corazón de un adulto suele latir entre 60 y 100 veces por minuto, pero muchas variaciones son normales.
Datos clave
- La mayoría de las arritmias son inofensivas, pero algunas pueden ser graves.
- Existen tratamientos eficaces que ayudan a controlar los síntomas.
- Llevar un estilo de vida saludable reduce el riesgo de complicaciones.
- No todas las palpitaciones significan que haya una enfermedad del corazón.
Sí, es muy común. Casi todas las personas sienten alguna vez palpitaciones o un latido extra, aunque no todas tienen una arritmia que requiera tratamiento.
Puede afectar a personas de todas las edades, incluso a niños. Es más frecuente en adultos mayores, en personas con hipertensión, diabetes, enfermedad de las arterias del corazón o problemas de tiroides, y en quienes tienen antecedentes familiares.
Síntomas
- Dolor de pecho intenso que dura más de unos minutos.
- Desmayo o pérdida de conocimiento.
- Falta de aire grave que no se alivia al descansar.
- Pulso muy rápido o muy lento acompañado de mareo intenso o debilidad.
- ⚠Palpitaciones que aparecen con frecuencia o que duran mucho tiempo.
- ⚠Mareo o aturdimiento que no desaparece.
- ⚠Sensación de que el corazón se detiene o hace pausas largas.
- ⚠Hinchazón en las piernas junto con falta de aire.
Síntomas comunes
- Palpitaciones: sentir que el corazón salta, late demasiado rápido o se detiene un instante.
- Sensación de tener el corazón acelerado o descompasado.
- Mareo, aturdimiento o sensación de debilidad.
- Falta de aire, especialmente con esfuerzos.
- Dolor u opresión en el pecho.
- Cansancio o fatiga sin causa clara.
Síntomas en niños
- En los niños, una arritmia puede manifestarse como cansancio inusual, palidez, sudoración, falta de apetito o la sensación de que el corazón va muy rápido.
- Algunos niños no tienen síntomas y la arritmia se descubre en una revisión médica.
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores, los síntomas pueden ser menos típicos: confusión, caídas inexplicables, mareo, desmayo o falta de aire al hacer tareas cotidianas.
- También puede notarse hinchazón en los tobillos o las piernas.
Causas
Causas principales
- Alteraciones en las señales eléctricas que controlan el latido del corazón.
- Daño al músculo del corazón, por ejemplo después de un infarto.
- Presión arterial alta, que hace trabajar más al corazón.
- Enfermedad de las arterias coronarias (estrechamiento por placas de colesterol).
- Problemas de tiroides, como hipertiroidismo o hipotiroidismo.
- Estrés, ansiedad o emociones muy intensas.
- Consumo excesivo de alcohol, cafeína o algunas drogas estimulantes.
Factores de riesgo
- Edad avanzada.
- Antecedentes familiares de arritmias o muerte súbita.
- Hipertensión arterial.
- Diabetes.
- Obesidad.
- Fumar tabaco.
- Consumo de alcohol o cafeína en exceso.
- Apnea del sueño (pausas al respirar mientras se duerme).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene palpitaciones frecuentes, duraderas o que empeoran.
- Si las palpitaciones se acompañan de dolor en el pecho, mareo, falta de aire o desmayo.
- Si se desmaya o casi se desmaya sin causa clara.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene factores de riesgo como hipertensión, diabetes o antecedentes familiares, aunque no tenga síntomas.
- Si siente palpitaciones ocasionales y le preocupan, pida una cita para comentarlas.
Diagnóstico
Para diagnosticar una arritmia, el profesional sanitario le hará preguntas sobre sus síntomas, le tomará el pulso, le auscultará el corazón y revisará su historia médica y familiar. Es posible que pida pruebas para registrar la actividad del corazón.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG o EKG): mide la actividad eléctrica del corazón en reposo.
- Holter: una pequeña máquina que registra el ritmo cardíaco durante 24 a 48 horas mientras hace su vida normal.
- Monitor de eventos: se lleva durante varias semanas y se activa cuando aparecen síntomas.
- Prueba de esfuerzo: se registra el corazón mientras camina o corre en una cinta.
- Ecocardiograma: una ecografía que muestra las estructuras y el movimiento del corazón.
Qué esperar en su cita
La mayoría de estas pruebas son indoloras y no requieren preparación especial. El médico le explicará los resultados, y si se confirma una arritmia, elaborará con usted un plan de tratamiento adaptado a su caso.
Tratamiento
El tratamiento depende del tipo de arritmia, de la frecuencia de los síntomas y de la causa. Muchas arritmias no necesitan tratamiento; en otros casos se utilizan medicamentos, procedimientos o cambios en el estilo de vida para controlar el ritmo y prevenir complicaciones.
Autocuidado en el hogar
- Evite el exceso de cafeína y bebidas energéticas.
- Limite el consumo de alcohol.
- No fume ni consuma tabaco en ninguna forma.
- Duerma las horas suficientes y mantenga un horario regular.
- Controle el estrés con técnicas de respiración, meditación o paseos tranquilos.
- Registre cuándo aparecen las palpitaciones y qué las desencadena.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que ayudan a controlar la frecuencia o el ritmo del corazón, y otros que reducen el riesgo de coágulos. Nunca debe tomar un medicamento sin que se lo recete un profesional sanitario. En algunos casos se realizan procedimientos como la cardioversión (una descarga eléctrica controlada) o la ablación (una técnica para destruir la zona del corazón que origina la arritmia). Algunas personas necesitan un marcapasos o un desfibrilador implantable.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos concretos, cuando la arritmia es grave o no responde a otros tratamientos, puede ser necesaria una cirugía cardíaca, como la colocación de un marcapasos o un desfibrilador. El equipo médico le explicará si esta opción es adecuada para usted.
Vivir con esta afección
Vivir con una arritmia implica llevar un control de los síntomas, acudir a las citas de seguimiento y seguir las indicaciones de su equipo de salud. Con los ajustes adecuados, la mayoría de las personas pueden realizar una vida normal y activa.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un peso saludable.
- Haga ejercicio moderado con la aprobación de su médico.
- Evite el alcohol y el tabaco.
- Aprenda técnicas de relajación para manejar la ansiedad.
- Anote las palpitaciones en un diario para compartirlo con su médico.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta equilibrada con abundantes frutas, verduras, cereales integrales y poca sal. El ejercicio regular, como caminar, nadar o montar en bicicleta, suele ser beneficioso, pero consulte antes con su profesional sanitario para saber qué intensidad es segura para usted.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad, miedo o tristeza después de un diagnóstico de arritmia. No lo oculte: hable con su médico o con un profesional de salud mental si esas emociones le afectan en el día a día.
Prevención
No todas las arritmias pueden prevenirse, especialmente las debidas a la edad o a la genética. Sin embargo, puede reducir el riesgo controlando la presión arterial, la diabetes, el colesterol, llevando una vida activa, evitando el tabaco y moderando el alcohol.
Vacunas
No existe una vacuna específica contra las arritmias, pero vacunarse contra la gripe y otras infecciones respiratorias ayuda a prevenir complicaciones que pueden afectar al corazón.
Programas de detección
No hay una prueba de cribado general para toda la población. Si tiene factores de riesgo o síntomas, su médico puede indicarle un electrocardiograma u otras pruebas para detectar problemas de ritmo cardíaco de forma precoz.
Complicaciones
Si no se trata
- La arritmia puede empeorar la capacidad del corazón para bombear sangre, lo que causa insuficiencia cardíaca.
- Aumenta el riesgo de que se formen coágulos en el corazón, que pueden viajar al cerebro y provocar un accidente cerebrovascular.
- En los casos más graves, puede causar un paro cardíaco o la muerte súbita.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las arritmias pueden controlarse muy bien con la atención médica adecuada. Con un buen seguimiento, los tratamientos disponibles y cambios saludables en el estilo de vida, muchas personas conviven con una arritmia durante años y llevan una vida plena, activa y con buena calidad de vida.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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