Enfermedad venosa: qué es y cómo cuidar tus piernas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad venosa es un problema de las venas, los vasos que devuelven la sangre al corazón. Ocurre cuando las válvulas internas de las venas se debilitan y la sangre se acumula en las piernas, en lugar de subir bien hacia el corazón.
Datos clave
- Las venas tienen válvulas que ayudan a que la sangre suba; cuando estas fallan, la sangre se acumula.
- Es una afección muy frecuente y puede mejorar con cuidados diarios y tratamiento médico.
- Los síntomas típicos son pesadez, hinchazón y dolor en las piernas, especialmente al final del día.
- Existen tratamientos sencillos y eficaces que ayudan a evitar que avance.
Es una de las afecciones más comunes: se calcula que entre el 25% y el 40% de las personas adultas tienen algún grado de enfermedad venosa.
Es más frecuente en mujeres, en personas mayores y en quienes pasan muchas horas de pie o sentadas. También influye la herencia y el embarazo.
Síntomas
- Inflamación repentina y dolorosa de una pierna, con calor o enrojecimiento
- Dolor intenso en la pierna que no se quita y que aparece de repente
- Falta de aire o dolor en el pecho de aparición súbita
- ⚠Herida abierta en la pierna que no cicatriza
- ⚠Hinchazón muy marcada de una sola pierna
- ⚠Sangrado de una vena varicosa
Síntomas comunes
- Pesadez o cansancio en las piernas
- Hinchazón de piernas y tobillos, sobre todo al final del día
- Dolor o sensación de piernas cargadas
- Venas varicosas, que son venas dilatadas y retorcidas visibles en la piel
- Picor o ardor en la piel de las piernas
- Calambres nocturnos
Síntomas en niños
- Es rara en niños; si se nota hinchazón, venas muy marcadas o dolor, debe evaluarlo el pediatra.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la piel de las piernas puede oscurecerse, ponerse seca o endurecerse, y pueden aparecer heridas de difícil cicatrización.
Causas
Causas principales
- Debilidad de las paredes de las venas
- Daño en las válvulas venosas, que impiden que la sangre suba correctamente
- Factores hereditarios que hacen a las venas más frágiles
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Embarazo
- Obesidad
- Permanecer mucho tiempo de pie o sentado
- Falta de ejercicio
- Tabaquismo
- Antecedentes familiares de varices o enfermedad venosa
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor o hinchazón repentina en una pierna
- Herida que no cura o supura
- Sangrado de una vena varicosa
Programe una cita de rutina si:
- Aparición de varices o pesadez frecuente
- Hinchazón que aumenta al final del día
- Picor o cambio de color de la piel
Diagnóstico
El médico o la médica revisa tus piernas y te pregunta por los síntomas. Suele hacer una ecografía doppler, una prueba indolora con ultrasonido que muestra cómo circula la sangre por las venas.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de las piernas
- Ecografía doppler venosa
- En algunas ocasiones, análisis de sangre u otras pruebas de imagen
Qué esperar en su cita
No necesitas preparación especial. La consulta es tranquila; el profesional puede pedirte que te pongas de pie para ver cómo funcionan las venas y luego te explicará los resultados y los pasos a seguir.
Tratamiento
El tratamiento depende del grado del problema. El objetivo es aliviar los síntomas, evitar que la enfermedad avance y mantener las piernas sanas. Se suelen combinar medidas caseras, medias de compresión y, en ciertos casos, procedimientos médicos.
Autocuidado en el hogar
- Elevar las piernas unos 20 minutos varias veces al día
- Moverse con frecuencia y evitar estar mucho tiempo de pie o sentado
- Usar medias de compresión si el médico lo recomienda
- Hacer caminatas y ejercicio suave a diario
Tratamientos médicos
El médico puede indicar medias de compresión graduada, que ayudan a que la sangre no se acumule. En algunos casos se usan tratamientos como espuma, láser, radiofrecuencia o escleroterapia para cerrar las venas dañadas. Estos tratamientos los realiza un profesional de salud y no se debe automedicar ni aplicarse cremas sin indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos avanzados, se puede plantear una cirugía para extraer o cerrar las venas más afectadas. El equipo médico explicará las opciones y te ayudará a decidir cuál es la más adecuada para tu situación.
Vivir con esta afección
Vivir con enfermedad venosa es llevar una rutina cuidada: moverte, elevar las piernas al descansar y usar calzado cómodo. Con estos hábitos, la mayoría de las personas se sienten mucho mejor.
Consejos de estilo de vida
- Caminar a diario
- Mantener un peso saludable
- Evitar la ropa muy ajustada en la cintura o las piernas
- Protegerse del calor excesivo, porque el calor dilata las venas
Dieta y ejercicio
Llevar una dieta rica en fibra y baja en sal ayuda a evitar el estreñimiento y la retención de líquidos. El mejor ejercicio para las piernas es caminar, nadar o montar en bicicleta, porque activan la circulación sin golpear las articulaciones.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor y el aspecto de las piernas pueden generar malestar, vergüenza o preocupación. Es normal sentirse así. Hablar con tu médico y buscar el apoyo de personas cercanas ayuda a sobrellevarlo y a seguir los cuidados con mejor ánimo.
Prevención
No siempre se puede prevenir del todo, pero sí se puede retrasar y reducir mucho con movimiento diario, mantener un peso saludable, elevar las piernas y evitar estar mucho tiempo inmóvil.
Vacunas
No existe vacuna contra la enfermedad venosa, pero las vacunas habituales no influyen en su aparición.
Programas de detección
No hay una prueba de cribado rutinaria para toda la población. Si tienes antecedentes familiares o síntomas, tu médico puede hacer una valoración inicial sencilla.
Complicaciones
Si no se trata
- Formación de coágulos en las venas
- Cambios en la piel como oscurecimiento o endurecimiento
- Úlceras o heridas abiertas en la pierna que tardan en curar
- Sangrado de venas varicosas
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un buen cuidado, la mayoría de las personas pueden mantener una vida activa y sin dolor. Los tratamientos actuales son seguros y ayudan a prevenir complicaciones graves.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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