Malformación arteriovenosa (MAV): qué es, síntomas y tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una malformación arteriovenosa (MAV) es un conjunto anormal de vasos sanguíneos (arterias y venas) que se conectan directamente, sin pasar por los pequeños capilares que normalmente frenan el flujo de la sangre. Esto puede crear un "nudo" de vasos frágiles que pueden romperse o sangrar.
Datos clave
- Pueden aparecer en el cerebro o en otras partes del cuerpo.
- Muchas MAV no causan síntomas y se descubren por casualidad.
- El tratamiento depende del tamaño, la ubicación y el riesgo de sangrado.
No es una afección frecuente. Se estima que afecta a menos del 1% de la población.
Puede aparecer a cualquier edad, pero se diagnostica con mayor frecuencia en personas entre 20 y 40 años. También puede estar presente desde el nacimiento.
Síntomas
- Ante cualquiera de estos síntomas, llame de inmediato al servicio de emergencias (112 en España; el número varía según el país).
- Dolor de cabeza repentino y muy intenso (el peor de la vida)
- Convulsión o crisis epiléptica
- Debilidad o parálisis en un lado del cuerpo
- Dificultad para hablar o entender el lenguaje
- Pérdida de conciencia o desmayo
- Problemas súbitos de visión o visión doble
- ⚠Dolores de cabeza nuevos o que empeoran
- ⚠Hormigueo o entumecimiento que aparece y desaparece
- ⚠Zumbido en el oído que no se quita
- ⚠Cambios en la memoria o la concentración
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza que puede ser intenso o constante
- Convulsiones o crisis epilépticas (movimientos anormales o pérdida de conciencia)
- Debilidad o entumecimiento en un brazo o pierna
- Problemas de visión, como visión doble o pérdida de visión
- Dificultad para hablar o entender
- Zumbido en los oídos (a veces sincronizado con el latido del corazón)
- Mareos o pérdida de equilibrio
Síntomas en niños
- En niños, los síntomas pueden incluir retrasos en el desarrollo, dolores de cabeza recurrentes o convulsiones.
- También pueden aparecer problemas de aprendizaje o de atención.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden confundirse con los de un accidente cerebrovascular: debilidad súbita, confusión o dificultad para moverse.
- También puede haber sangrado con síntomas más graves.
Causas
Causas principales
- La causa exacta no se conoce por completo.
- Se cree que surge durante el desarrollo fetal, cuando los vasos sanguíneos no se forman correctamente.
- La mayoría de las MAV no son hereditarias, aunque en muy raras ocasiones pueden presentarse en varios miembros de una familia.
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de MAV o de enfermedades hereditarias relacionadas (aunque esto es poco frecuente).
- Ser hombre o tener ciertas condiciones genéticas (por ejemplo, telangiectasia hemorrágica hereditaria).
- La mayoría de las MAV se presentan sin ningún factor de riesgo conocido.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene síntomas nuevos o repentinos, como dolor de cabeza intenso, convulsiones o debilidad en un lado del cuerpo, busque atención médica urgente o llame a emergencias.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dolores de cabeza frecuentes, convulsiones o cualquier síntoma neurológico que le preocupe, consulte a su médico de cabecera o a un neurólogo.
Diagnóstico
El diagnóstico se realiza mediante pruebas de imagen que permiten ver los vasos sanguíneos del cerebro u otras partes del cuerpo.
Pruebas que se pueden realizar
- Tomografía computarizada (TC o TAC)
- Resonancia magnética (RM)
- Angiografía por resonancia magnética (ARM)
- Angiografía cerebral (cateterismo) para ver con detalle la MAV
Qué esperar en su cita
Si su médico sospecha una MAV, le derivará a un especialista. Las pruebas no suelen causar dolor. Durante la angiografía, se introduce un catéter por una arteria, normalmente en la ingle, hasta llegar al cerebro, bajo anestesia local. Es un procedimiento que requiere pasar unas horas en observación.
Tratamiento
No todas las MAV necesitan tratamiento. Las decisiones se toman en función del riesgo de sangrado, la edad, el tamaño y la ubicación de la MAV, así como de los síntomas. El objetivo es prevenir hemorragias y aliviar los síntomas, evitando daños en el tejido cerebral.
Autocuidado en el hogar
- Lleve un control de sus síntomas y anote cuándo aparecen.
- Si le han diagnosticado una MAV, evite actividades que aumenten mucho la presión en la cabeza, como levantar pesos extremos, y consulte con su médico sobre la práctica de deportes de contacto.
- No fume y limite el consumo de alcohol, ya que pueden afectar a la salud de los vasos sanguíneos.
Tratamientos médicos
Los tratamientos pueden incluir cirugía para extirpar la MAV, embolización (procedimiento para bloquear el flujo sanguíneo a la MAV con materiales especiales) o radiocirugía (radiación dirigida a la MAV para cerrarla). Estos procedimientos se deciden de forma individualizada por un equipo de especialistas en neurocirugía o radiología intervencionista. En algunos casos, se recetan medicamentos para controlar síntomas como las convulsiones o el dolor de cabeza, pero siempre bajo prescripción médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera cuando la MAV es accesible y el riesgo de sangrado es alto, y siempre que el riesgo de la operación sea menor que el riesgo de la MAV sin tratar.
Vivir con esta afección
Vivir con una MAV diagnosticada puede ser un reto emocional. Muchas personas llevan una vida normal. Es importante acudir a las revisiones médicas periódicas para controlar la MAV y detectar cualquier cambio a tiempo.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una rutina de sueño regular.
- Controle la tensión arterial con ayuda de su médico, si es necesario.
- Evite el tabaco y las drogas estimulantes.
- Pida consejo a su médico antes de realizar actividades físicas intensas o deportes de contacto.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, baja en sal y rica en frutas y verduras, ayuda a mantener sanos los vasos sanguíneos. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, suele ser seguro, pero consulte primero con su médico, sobre todo si su MAV está en el cerebro.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de MAV puede generar ansiedad, miedo o tristeza. Es normal tener esas emociones. Hable con su médico de cabecera si se siente abrumado, y recuerde que pedir ayuda no es señal de debilidad. Si tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda inmediatamente: llame al 112 (o al número de emergencias local) o acuda a urgencias.
Prevención
No se puede prevenir la aparición de una MAV, ya que su origen es congénito (se forma durante el desarrollo embrionario). Lo que sí se puede hacer es controlar los factores de riesgo que aumentan la presión arterial o el riesgo de sangrado, como la hipertensión, el tabaco o el consumo excesivo de alcohol.
Vacunas
No existe vacuna para prevenir las MAV. Las vacunas habituales no tienen relación con esta afección.
Programas de detección
No se recomienda un cribado general para la población. En personas con antecedentes familiares de MAV o de síndromes genéticos asociados, el médico puede valorar realizar pruebas de imagen preventivas.
Complicaciones
Si no se trata
- Hemorragia (sangrado) dentro del cerebro, que puede causar daño neurológico grave.
- Convulsiones repetidas.
- Déficits neurológicos permanentes (debilidad, problemas del habla o de la memoria).
- En casos muy raros, la MAV puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy variable. Muchas personas con una MAV nunca tienen síntomas ni complicaciones. En quienes presentan síntomas o sangrado, el tratamiento actual es muy eficaz y ofrece buenos resultados. Gracias a los avances médicos, la mayoría de las personas pueden seguir adelante con su vida y recibir el apoyo necesario.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.