Fibrilación auricular (FA): información para pacientes
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La fibrilación auricular (FA) es un problema del ritmo cardíaco en el que las cavidades superiores del corazón (aurículas) laten de forma rápida y desordenada. Esto hace que el corazón no bombee sangre tan bien como debería, lo que puede causar palpitaciones, fatiga y aumentar el riesgo de coágulos y accidentes cerebrovasculares.
Datos clave
- La FA es la arritmia (latido irregular) sostenida más común en el mundo.
- Con la FA, el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ictus) aumenta notablemente.
- Aunque es una afección seria, se puede tratar y muchas personas llevan una vida activa y plena.
Es la arritmia sostenida más frecuente en la práctica clínica. Se estima que afecta entre el 2% y el 4% de la población adulta, y su frecuencia aumenta con la edad.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en adultos mayores y en quienes tienen hipertensión, enfermedades del corazón, obesidad, diabetes o apnea del sueño. También es algo más frecuente en hombres, aunque las mujeres con FA tienen mayor riesgo de complicaciones.
Síntomas
- Dolor intenso en el pecho que no cede, con sensación de opresión o presión.
- Dificultad severa para respirar o sensación de asfixia.
- Desmayo o pérdida de conocimiento.
- Signos de accidente cerebrovascular (ictus): debilidad o entumecimiento en la cara, brazo o pierna (especialmente en un lado), confusión repentina, dificultad para hablar o entender, pérdida de visión en un ojo, dolor de cabeza intenso sin causa conocida.
- Pulso muy rápido (más de 150 latidos por minuto) acompañado de mareos o dolor en el pecho.
- ⚠Palpitaciones que duran más de unos minutos y afectan tu vida diaria.
- ⚠Falta de aire leve o mareos frecuentes.
- ⚠Fatiga inusual que te impide hacer actividades normales.
- ⚠Dolor en el pecho que aparece con el esfuerzo y desaparece al descansar.
Síntomas comunes
- Palpitaciones o sensación de que el corazón late rápido, aletea o salta latidos.
- Fatiga o cansancio sin causa aparente.
- Falta de aire, especialmente al hacer esfuerzos.
- Mareos o aturdimiento.
- Dolor o molestia en el pecho.
Síntomas en niños
- En los niños, la FA es poco frecuente y suele asociarse a cardiopatías congénitas (defectos del corazón desde el nacimiento) o a cirugías cardíacas previas. Los síntomas pueden incluir irritabilidad, cansancio al jugar, falta de apetito o palidez.
Síntomas en adultos mayores
- En los adultos mayores, la FA puede presentarse sin síntomas claros o solo como cansancio generalizado, dificultad para respirar y confusión. A veces se descubre al revisar el pulso o en un electrocardiograma de rutina.
Causas
Causas principales
- Cambios en el tejido de las aurículas debido a enfermedades del corazón, como hipertensión, enfermedad de las arterias coronarias o insuficiencia cardíaca.
- Alteraciones en el sistema eléctrico del corazón que hacen que las señales se vuelvan caóticas.
- Afecciones no cardíacas: tiroides hiperactiva, infecciones, embolia de pulmón o enfermedad pulmonar.
- Consumo excesivo de alcohol (especialmente 'en atracón'), cafeína en exceso o drogas estimulantes.
- Estrés o falta de sueño, que pueden desencadenar episodios.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 65 años).
- Presión arterial alta (hipertensión).
- Obesidad y sobrepeso.
- Diabetes de tipo 2.
- Apnea obstructiva del sueño (pausas en la respiración al dormir).
- Enfermedad de las válvulas del corazón o antecedente de infarto.
- Consumo de alcohol o tabaco.
- Antecedentes familiares de FA.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas palpitaciones fuertes, dolor en el pecho, falta de aire o mareos que no desaparecen, busca atención médica el mismo día.
- Si ya te han diagnosticado FA y tienes síntomas nuevos como dolor en el pecho, confusión o debilidad en un lado del cuerpo, llama a emergencias de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes más de 65 años y presentas fatiga inexplicable, falta de aire al hacer esfuerzos o episodios de palpitaciones, pide una cita con tu médico de cabecera.
- Si llevas un diagnóstico de FA, es importante que acudas a tus controles programados para revisar el ritmo cardíaco y ajustar el tratamiento.
Diagnóstico
El médico primero te preguntará por tus síntomas, historial médico y factores de riesgo. Escuchará el corazón, te tomará el pulso y la presión arterial. Si sospecha una arritmia, pedirá pruebas para confirmarla.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón y detecta ritmos irregulares.
- Monitor Holter: un dispositivo portátil que llevas durante 24 a 48 horas para registrar el ritmo cardíaco en tu vida cotidiana.
- Ecocardiograma: una ecografía del corazón para ver sus estructuras y función.
- Análisis de sangre: para descartar problemas tiroideos, electrolitos o anemia.
- Prueba de esfuerzo: caminadora o bicicleta para ver cómo responde el corazón al ejercicio.
Qué esperar en su cita
En la consulta, el médico puede detectar un pulso irregular y derivarte a un cardiólogo (especialista del corazón) para estudios más detallados. Si los síntomas son intermitentes, es posible que necesites usar el monitor Holter durante más tiempo. El diagnóstico se confirma principalmente con el electrocardiograma.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento en la fibrilación auricular es controlar el ritmo o la frecuencia cardíaca (según cada caso), prevenir la formación de coágulos y reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. El plan dependerá de tu edad, síntomas, otras enfermedades y tus preferencias.
Autocuidado en el hogar
- Llevar un estilo de vida saludable: mantener un peso adecuado, hacer actividad física regular y comer una dieta equilibrada.
- Evitar o limitar el alcohol y la cafeína, así como el tabaco.
- Aprender a manejar el estrés con técnicas de relajación, respiración profunda o meditación.
- Descansar lo suficiente y dormir de 7 a 9 horas cada noche.
- Revisarte el pulso con regularidad y llevar un registro de los episodios para compartir con tu médico.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos para controlar la frecuencia cardíaca (hacer que el corazón lata más lento) y medicamentos antiarrítmicos para intentar restaurar el ritmo normal. Además, se suelen recetar anticoagulantes (diluyentes de la sangre) para prevenir coágulos y reducir el riesgo de ictus. En algunos casos, el médico puede recomendar un procedimiento llamado cardioversión, que consiste en aplicar una descarga eléctrica controlada para devolver el corazón a un ritmo normal. El tratamiento siempre se ajusta individualmente y requiere supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si los medicamentos no controlan los síntomas, puede considerarse una ablación por catéter (un procedimiento que destruye pequeñas áreas de tejido cardíaco causantes del ritmo anormal) o una cirugía de laberinto (maze) en casos seleccionados. Estas intervenciones no son para todo el mundo; el especialista evaluará los riesgos y beneficios.
Vivir con esta afección
Vivir con FA implica aprender a conocer tu cuerpo y detectar cuándo el ritmo está acelerado. Muchas personas llevan una vida normal con controles periódicos y hábitos saludables. Es importante tomar la medicación prescrita y acudir a las citas de seguimiento, aunque te sientas bien.
Consejos de estilo de vida
- Practica ejercicio moderado de forma regular, como caminar, nadar o andar en bicicleta, siempre con el visto bueno de tu médico.
- Mantén un peso corporal saludable. Perder entre un 5% y un 10% del peso puede reducir los episodios en personas con obesidad.
- Evita el consumo de alcohol, especialmente en grandes cantidades, y limita la cafeína.
- Deja de fumar, ya que el tabaco daña los vasos y empeora el corazón.
- Controla la presión arterial y el azúcar en sangre si tienes hipertensión o diabetes.
Dieta y ejercicio
Una dieta tipo mediterránea (rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva) es beneficiosa para la salud cardiovascular. Reduce la sal si tienes hipertensión. En cuanto al ejercicio, la actividad aeróbica moderada (al menos 150 minutos a la semana) es segura para la mayoría de las personas con FA controlada, pero escucha a tu cuerpo y descansa si notas síntomas.
Salud mental y bienestar emocional
El diagnóstico de una arritmia puede generar ansiedad, preocupación por el futuro y miedo a un ictus. Es normal sentirse así al principio. Hablar con amigos, familiares o un profesional de salud mental puede ayudar. Técnicas de mindfulness y actividades relajantes también reducen el estrés, que se sabe que puede desencadenar episodios.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque la FA puede estar relacionada con la edad y antecedentes genéticos. Sin embargo, controlar los factores de riesgo (hipertensión, obesidad, diabetes, apnea del sueño, consumo de alcohol y tabaco) reduce mucho la probabilidad de desarrollarla o de que empeore.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y el neumococo pueden ayudar a prevenir infecciones respiratorias que a veces descompensan el corazón. Consulta a tu médico sobre las vacunas recomendadas para ti.
Programas de detección
Las personas mayores de 65 años, o quienes tienen factores de riesgo, pueden detectar una FA mediante la toma del pulso en revisiones médicas o con dispositivos inteligentes (relojes) que avisan de ritmos irregulares. No se recomienda el cribado sistemático para toda la población, pero si tienes dudas, coméntalo con tu médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Accidente cerebrovascular (ictus) debido a coágulos que viajan al cerebro.
- Insuficiencia cardíaca: el corazón pierde capacidad para bombear sangre.
- Empeoramiento de otras enfermedades del corazón.
- Demencia o deterioro cognitivo, asociado a microcoágulos.
- Cansancio crónico y mala calidad de vida.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la FA requiere seguimiento y tratamiento de por vida, la mayoría de las personas con esta afección llevan una vida activa y plena. Los avances en medicamentos y procedimientos han mejorado mucho el pronóstico. El riesgo principal (ictus) se reduce considerablemente con anticoagulantes cuando están indicados. La clave es acudir a los controles, cuidar tu corazón y pedir ayuda cuando algo cambie.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Fundación Española del Corazón ↗ · España
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.