Enfermedad de las arterias coronarias
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad de las arterias coronarias es una afección en la que las arterias que llevan sangre y oxígeno al corazón se estrechan o se endurecen por la acumulación de placa (grasa y colesterol). Esto reduce la cantidad de sangre que llega al corazón y puede causar dolor en el pecho o un infarto.
Datos clave
- La causa más común es la acumulación de placa (grasa y colesterol) dentro de las arterias del corazón.
- No siempre da síntomas. A veces el primer signo es un infarto.
- Se puede prevenir y controlar con cambios de estilo de vida y atención médica.
- Dejar de fumar y controlar la presión arterial son pasos muy importantes.
Sí, es una de las enfermedades del corazón más frecuentes en el mundo. Muchas personas la tienen sin saberlo.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en adultos mayores, en personas con presión alta, colesterol alto, diabetes, en fumadores, en personas con obesidad y en quienes tienen antecedentes familiares de enfermedad del corazón.
Síntomas
- Dolor intenso o presión en el pecho que dura más de unos minutos o que va y viene.
- Dolor en el pecho acompañado de dolor en el brazo, la mandíbula, el cuello o la espalda.
- Falta de aire intensa, sudor frío, náuseas o sensación de desmayo.
- Si cree que está teniendo un infarto, llame a emergencias de inmediato: 112 en España y 911 en muchos países de Latinoamérica.
- ⚠Dolor o molestia en el pecho que aparece con menos esfuerzo del habitual, es más fuerte o dura más que antes.
- ⚠Síntomas nuevos de falta de aire o cansancio que no mejoran.
- ⚠Palpitaciones, mareos o debilidad que aparecen por primera vez o empeoran.
Síntomas comunes
- Dolor, presión u opresión en el pecho (angina), que suele aparecer con el esfuerzo o el estrés y mejora con el descanso.
- Falta de aire al hacer esfuerzo o incluso estando en reposo.
- Dolor que se extiende al brazo izquierdo, el cuello, la mandíbula, el hombro o la espalda.
- Cansancio o fatiga sin causa clara.
- Sudoración fría, náuseas o mareo.
Síntomas en niños
- Es muy poco frecuente en niños. Puede presentarse en casos de diabetes tipo 1, obesidad grave o enfermedades hereditarias del colesterol.
- Los síntomas en niños pueden incluir cansancio al hacer ejercicio, falta de aire o dolor de pecho.
- Si un niño tiene dolor de pecho, siempre debe ser evaluado por un médico, aunque la mayoría de las veces no es por enfermedad coronaria.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores los síntomas pueden ser menos típicos, como confusión, cansancio extremo, falta de aire o sensación de debilidad.
- Pueden no notar dolor fuerte en el pecho, sino molestias vagas o indigestión.
- También pueden presentar desmayos o caídas sin causa aparente.
Causas
Causas principales
- Endurecimiento y estrechamiento de las arterias del corazón debido a la acumulación de placa (grasa y colesterol), un proceso llamado aterosclerosis.
- Inflamación en las paredes de las arterias que favorece la formación de placa.
- Formación de coágulos de sangre sobre la placa, lo que puede obstruir la arteria por completo y causar un infarto.
Factores de riesgo
- Presión arterial alta.
- Colesterol alto.
- Tabaquismo o exposición al humo de tabaco.
- Diabetes.
- Obesidad o sobrepeso.
- Falta de actividad física.
- Alimentación rica en grasas saturadas, azúcar y sal.
- Edad avanzada.
- Antecedentes familiares de enfermedad del corazón.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor, presión u opresión en el pecho que aparece con el esfuerzo y desaparece con el descanso.
- Si la falta de aire o el cansancio le impiden hacer actividades que antes hacía con normalidad.
- Si tiene mareos, palpitaciones o desmayos sin causa clara.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene factores de riesgo como presión alta, colesterol alto, diabetes o sobrepeso, aunque no tenga síntomas.
- Si tiene antecedentes familiares de enfermedad del corazón y quiere saber su riesgo.
- Si necesita ayuda para dejar de fumar, mejorar su alimentación o empezar a hacer ejercicio con seguridad.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, antecedentes familiares, hábitos de vida y le hará una exploración física. Después podrá solicitar pruebas para ver cómo está el flujo de sangre al corazón.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para medir el colesterol, el azúcar y otros marcadores.
- Electrocardiograma (ECG o EKG): registra la actividad eléctrica del corazón y puede mostrar signos de falta de riego.
- Prueba de esfuerzo o ergometría: observa el corazón mientras camina o pedalea.
- Ecocardiograma: usa ondas de sonido para ver la estructura y el movimiento del corazón.
- Angiografía coronaria o tomografía computarizada: permiten ver si las arterias están estrechadas u obstruidas.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico no suele hacerse en una sola consulta. Es normal que le pidan más de una prueba y que el médico interprete los resultados con calma. Antes de cada prueba le explicarán en qué consiste y cómo prepararse.
Tratamiento
El tratamiento se centra en reducir los síntomas, frenar el avance de la enfermedad y prevenir infartos. Se basa en cambios de estilo de vida y, si es necesario, medicamentos o procedimientos para restaurar el flujo sanguíneo.
Autocuidado en el hogar
- Deje de fumar y evite el humo de tabaco.
- Practique actividad física moderada, como caminar a buen paso, al menos 30 minutos la mayoría de los días, siempre que su médico lo apruebe.
- Lleve una alimentación saludable baja en grasas saturadas, azúcar y sal.
- Controle el estrés con técnicas de relajación, respiración profunda o actividades que le gusten.
- Tome los medicamentos que le recete su médico, exactamente como le indique.
- Acuda a sus citas de seguimiento y mida su presión si se lo indican.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para controlar la presión arterial, reducir el colesterol, prevenir coágulos de sangre o aliviar el dolor de pecho. Estos medicamentos no tienen que llevar nombres específicos aquí; lo importante es que se tomen con receta y bajo supervisión médica. No se automedique ni deje de tomar un medicamento sin consultar a su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando una arteria está muy obstruida o no se controla solo con medicamentos, el médico puede recomendar procedimientos como la angioplastia con colocación de un stent (una pequeña malla que mantiene abierta la arteria) o una cirugía de bypass / derivación. Estos procedimientos ayudan a que la sangre vuelva a fluir, pero no curan la enfermedad: después sigue siendo necesario cuidar el estilo de vida y tomar los medicamentos indicados.
Vivir con esta afección
Con un tratamiento adecuado y seguimiento médico, la mayoría de las personas con enfermedad coronaria puede trabajar, viajar, hacer ejercicio moderado y disfrutar de la familia. Es clave conocer los síntomas de alerta y saber cuándo llamar a emergencias.
Consejos de estilo de vida
- No fumar y evitar el humo ajeno.
- Mantener un peso saludable.
- Hacer ejercicio aeróbico moderado (caminar, nadar, montar en bicicleta) según la recomendación de su médico.
- Dormir entre 7 y 9 horas y descansar bien.
- Reducir el alcohol: lo más seguro es no beber o hacerlo de forma muy limitada.
- Controlar la presión, el colesterol y la glucosa con revisiones periódicas.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta con abundante fruta, verdura, legumbres, cereales integrales, frutos secos y pescado. Limite las grasas saturadas (como las carnes rojas grasas y la mantequilla), los fritos, el azúcar y la sal. Haga ejercicio de intensidad moderada que le haga respirar más rápido, pero sin agotarse; por ejemplo, caminar, nadar o ir en bicicleta. Antes de empezar un programa de ejercicio, consulte con su médico.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad, miedo o tristeza después del diagnóstico. Estas emociones pueden afectar al corazón si no se gestionan. Hable con su médico o con un profesional de salud mental si se siente desbordado. El apoyo emocional es parte del tratamiento.
Prevención
En muchos casos se puede prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad coronaria llevando una vida saludable: no fumar, hacer ejercicio con regularidad, comer bien y controlar la presión, el colesterol y la diabetes. Aunque haya factores genéticos, adoptar estos hábitos siempre ayuda.
Vacunas
No existe una vacuna contra la aterosclerosis, pero las vacunas contra la gripe y la neumonía (neumococo) pueden prevenir infecciones que debilitan el corazón. Consulte a su médico o centro de salud cuál es el calendario de vacunación recomendado.
Programas de detección
Si tiene factores de riesgo, pídale a su médico controles periódicos de presión arterial, colesterol y glucosa. En personas sin antecedentes, es útil empezar a revisarse después de los 40 años, o antes según el riesgo.
Complicaciones
Si no se trata
- Infarto de miocardio (ataque al corazón).
- Insuficiencia cardíaca, cuando el corazón no bombea con fuerza suficiente.
- Arritmias (latidos irregulares que pueden ser peligrosos).
- Paro cardíaco súbito.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es más esperanzador cuando se detecta a tiempo y se trata de forma constante. Muchas personas con enfermedad coronaria viven muchos años con calidad de vida, viajan, trabajan y disfrutan de sus seres queridos. El tratamiento moderno permite controlar la enfermedad, aunque no desaparece del todo. Con cambios de hábitos y el apoyo médico, el futuro se ve mucho mejor.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.