Trombosis venosa profunda (TVP)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La trombosis venosa profunda es la formación de un coágulo de sangre dentro de una vena situada en lo profundo del cuerpo, casi siempre en las piernas. Ese coágulo puede obstaculizar el paso de la sangre y, en algunos casos, desprenderse y viajar hasta los pulmones, lo cual es una urgencia. Con atención médica a tiempo, la mayoría de las personas se recupera bien.
Datos clave
- La TVP suele aparecer en las venas profundas de la pierna, aunque también puede ocurrir en el brazo.
- Un coágulo que se desprende puede llegar a los pulmones y causar una embolia pulmonar, una situación grave.
- El tratamiento oportuno reduce el riesgo de complicaciones y ayuda a disolver o controlar el coágulo.
Es una afección bastante frecuente, sobre todo en mayores de 60 años, aunque puede presentarse a cualquier edad. Se estima que cada año afecta a una de cada mil o dos mil personas, pero muchas no presentan síntomas evidentes.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en adultos mayores, en quienes están inmovilizados o encamados, en personas que han tenido cirugías o traumatismos, en mujeres embarazadas o en tratamiento hormonal, y en personas con cáncer o con enfermedades que aumentan la facilidad de la sangre para coagularse.
Síntomas
- Falta de aire repentina o dificultad para respirar
- Dolor agudo en el pecho que empeora al respirar hondo o al toser
- Tos con sangre
- Desmayo o sensación de que te vas a desmayar
- Latidos rápidos o irregulares del corazón
- ⚠Hinchazón, dolor o enrojecimiento recientes en una sola pierna o brazo
- ⚠Sospecha de que puedes tener una TVP: pide valoración el mismo día en un centro de salud o urgencias
- ⚠Dolor de pantorrilla que aparece sin una causa clara y aumenta al caminar o al doblar el pie
Síntomas comunes
- Hinchazón en una sola pierna o brazo
- Dolor, sensación de pesadez o calambre en la zona
- Piel enrojecida o de color azulado
- Piel caliente al tacto
- Venas más visibles o abultadas de lo normal
Síntomas en niños
- En niñas y niños es poco frecuente, pero puede aparecer después de un catéter venoso, una infección, un traumatismo o una enfermedad crónica.
- Los signos más comunes son hinchazón, dolor o cambio de color en un brazo o una pierna.
- Un bebé o niño pequeño puede mostrar irritabilidad, llanto sin causa clara o rechazo a mover el brazo o la pierna afectada.
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores los síntomas pueden ser menos claros o confundirse con problemas circulatorios o de las articulaciones.
- Puede haber solo una leve hinchazón, sensación de pesadez o cansancio en la pierna.
- A veces la TVP en adultos mayores se descubre después de una complicación, por lo que conviene acudir al médico ante cualquier hinchazón reciente de una sola pierna.
Causas
Causas principales
- La sangre se mueve con lentitud por las venas, por ejemplo al estar mucho tiempo sentado o encamado.
- Daño o lesión en la pared interna de una vena, como tras una cirugía, un golpe o un catéter intravenoso.
- La sangre es más espesa o tiende a coagularse de más, por factores hereditarios o enfermedades como el cáncer.
Factores de riesgo
- Inmovilidad prolongada: viajes largos, reposo en cama, yesos o falta de movimiento
- Cirugía reciente, especialmente de cadera, rodilla o abdomen
- Embarazo y hasta seis semanas después del parto
- Uso de anticonceptivos hormonales o terapia hormonal
- Obesidad o sobrepeso
- Tabaquismo
- Edad mayor de 60 años
- Antecedentes de TVP o embolia pulmonar
- Trastornos hereditarios de la coagulación
- Cáncer o tratamientos contra el cáncer
- Enfermedades inflamatorias, como la enfermedad inflamatoria intestinal
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes hinchazón, dolor y enrojecimiento en una sola pierna o brazo, acude a urgencias o a tu centro de salud el mismo día.
- Si además tienes dificultad para respirar, dolor en el pecho, tos con sangre o desmayo, llama a los servicios de emergencia de tu país de inmediato (en España, 112).
Programe una cita de rutina si:
- Consulta en una cita normal si tienes varios factores de riesgo y quieres saber cómo prevenirlos.
- Si una pierna te duele o se hincha de forma repetida sin causa clara, valóralo con tu médico de cabecera.
Diagnóstico
El médico te hará preguntas sobre tus síntomas, historial y factores de riesgo, y te explorará la pierna o el brazo afectado. Si sospecha una TVP, pedirá pruebas para confirmar o descartar el coágulo.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía Doppler: una prueba indolora con ultrasonido que muestra el flujo de sangre por las venas y puede ver el coágulo.
- Análisis de sangre, como el dímero D, que mide una sustancia que aparece cuando se forma y se rompe un coágulo.
- En casos dudosos, se puede hacer una flebografía (radiografía de las venas con contraste), un TAC o una resonancia magnética.
Qué esperar en su cita
Primero te atenderá un médico de cabecera o en urgencias. Si hay sospecha, las pruebas suelen hacerse el mismo día o en pocos días. Es posible que te pidan que camines un poco y que mantengas la pierna elevada mientras esperas los resultados. No te automediques ni hagas masajes en la zona.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es impedir que el coágulo crezca o se desprenda, reducir el riesgo de que aparezcan otros y evitar secuelas a largo plazo. El plan dependerá de la ubicación del coágulo, tu salud general y el riesgo de sangrado. Se suele comenzar el tratamiento rápidamente, a menudo con medicamentos anticoagulantes.
Autocuidado en el hogar
- Sigue al pie de la letra las indicaciones de tu médico y acude a las revisiones programadas.
- No masajees la zona afectada ni apliques calor fuerte, porque podrías desprender el coágulo.
- Eleva la pierna por encima del nivel del corazón cuando descanses, si el médico te lo aconseja.
- Usa las medias de compresión solo si te las han recetado, y póntelas según las indicaciones.
- Muévete y camina cuando el médico te dé el visto bueno; el reposo absoluto ya no se recomienda en la mayoría de los casos.
- Hidrátate bien y evita el tabaco y el alcohol en exceso.
Tratamientos médicos
El tratamiento principal de la TVP son los anticoagulantes, es decir, medicamentos que hacen que la sangre tarde más en coagularse y que evitan la formación de nuevos coágulos. No disuelven el coágulo directamente, pero permiten que el cuerpo lo vaya eliminando con el tiempo. Estos medicamentos se toman por vía oral o se inyectan bajo la piel. La dosis y la duración del tratamiento las decide el médico; por lo general dura de tres meses a varios meses, según la causa. Tómalos siempre a la misma hora y no los suspendas sin consultar. En algunos casos el médico puede indicar trombolíticos, que son fármacos que sí disuelven el coágulo rápidamente, y se usan en situaciones más graves.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para casos muy concretos. Si el coágulo es muy grande o causa problemas graves, el médico puede considerar una trombectomía (extracción del coágulo). En personas que no pueden tomar anticoagulantes, a veces se coloca un filtro en la vena cava inferior, la vena grande del abdomen, para impedir que el coágulo llegue a los pulmones. Estas son decisiones individualizadas que se toman con el especialista.
Vivir con esta afección
Durante el tratamiento es normal que tengas que llevar un control médico regular y acudir a análisis de sangre. Muchas personas pueden hacer vida normal, caminar y trabajar, aunque al principio conviene evitar esfuerzos intensos. Si usas medias de compresión, póntelas cada mañana antes de levantarte y quítatelas al dormir, salvo que el médico indique otra cosa.
Consejos de estilo de vida
- Camina a diario y evita estar mucho tiempo sentado o de pie sin moverte.
- Si viajas en coche, tren o avión, levántate y camina cada una o dos horas, y haz movimientos con los pies.
- Mantén un peso saludable, porque el exceso de peso favorece la formación de coágulos.
- No fumes: el tabaco daña las venas y aumenta el riesgo de trombosis.
- Consulta con tu médico antes de tomar anticonceptivos o terapia hormonal si has tenido TVP.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta específica que cure la TVP, pero una alimentación equilibrada ayuda a controlar el peso y la tensión arterial. Come frutas, verduras, cereales integrales y proteínas saludables. Si tomas anticoagulantes, procura mantener una cantidad constante de alimentos ricos en vitamina K (como espinacas, brócoli o coles) de un día a otro; no hace falta eliminarlos, solo ser constante. El ejercicio moderado, como caminar, nadar o andar en bicicleta, mejora la circulación y es beneficioso siempre que tu médico lo apruebe.
Salud mental y bienestar emocional
Puede que sientas ansiedad, miedo o preocupación, sobre todo si tus síntomas fueron intensos. Es normal. Hablar con tu familia, tu médico o un profesional de salud mental puede ayudarte. La mayoría de las personas se recuperan por completo y pueden retomar su vida normal.
Prevención
En muchas ocasiones, sí. La clave es no estar quieto durante mucho tiempo, moverse con regularidad, mantenerse hidratado y seguir las indicaciones médicas cuando haya un riesgo elevado, por ejemplo después de una cirugía o durante un ingreso hospitalario. En el hospital, es posible que usen medias de compresión o aparatos que estimulan la circulación de las piernas.
Vacunas
No existe una vacuna para prevenir la trombosis venosa profunda. La prevención se basa en evitar los factores de riesgo modificables, como el sedentarismo y el tabaco, y en seguir las pautas médicas cuando se presentan situaciones de riesgo.
Complicaciones
Si no se trata
- Embolia pulmonar: el coágulo viaja a los pulmones y puede obstruir el flujo sanguíneo. Es una urgencia potencialmente mortal.
- Síndrome postrombótico: daño a largo plazo en la válvula de la vena que provoca dolor, hinchazón, pesadez o úlceras en la pierna.
- Crecimiento del coágulo: puede llegar a bloquear por completo la vena y causar más dolor e hinchazón.
- Hipertensión pulmonar crónica: daño repetido en los pulmones que obliga al corazón a trabajar más.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento tempranos, la mayoría de las personas con TVP se recupera muy bien. El tratamiento anticoagulante reduce el riesgo de embolia pulmonar y de que se forme otro coágulo. Aunque algunos pueden quedar con molestias leves en la pierna, la mayoría retoma su vida habitual. Lo importante es seguir las indicaciones médicas y acudir a las revisiones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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