Pectus Excavatum (Pecho Hundido)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El pectus excavatum es una condición en la que el esternón (el hueso del centro del pecho) y algunas costillas crecen hacia adentro, formando una depresión o hundimiento en el pecho. Es una deformidad de la pared torácica que está presente desde el nacimiento o que se nota más durante la adolescencia. A veces se le llama 'pecho de zapatero' o 'pecho hundido'.
Datos clave
- Es una deformidad en el pecho que hace que el esternón se vea hundido.
- Puede ser leve o profundo, y a veces afecta la respiración o el corazón.
- No es una enfermedad que se contagie ni un problema mental.
- Muchas personas con pectus excavatum no tienen síntomas y llevan una vida normal.
- El tratamiento depende de la gravedad y de los síntomas, no solo de la apariencia.
El pectus excavatum es la deformidad congénita del pecho más frecuente. Aproximadamente 1 de cada 400 a 1 de cada 1000 personas nace con esta condición. Es más común en niños que en niñas.
Afecta principalmente a niños y adolescentes, y suele notarse más durante el estirón de la pubertad. También puede verse en bebés y en adultos. Es más frecuente en varones que en mujeres, y en ocasiones se presenta en varios miembros de la misma familia.
Síntomas
- Dolor de pecho intenso y repentino, especialmente si se acompaña de sudoración o náuseas.
- Dificultad grave para respirar que no mejora con el reposo.
- Desmayo o pérdida de conocimiento.
- Latidos muy rápidos o irregularidad grave del corazón que no cede.
- ⚠Falta de aire que aparece con esfuerzos cada vez más pequeños o que empeora con el tiempo.
- ⚠Palpitaciones que ocurren con frecuencia o que se acompañan de mareo.
- ⚠Dolor en el pecho al hacer ejercicio que antes no ocurría.
- ⚠Infecciones respiratorias repetidas o tos persistente con fiebre.
Síntomas comunes
- Hundimiento en el centro del pecho que puede variar de leve a profundo
- Dolor o molestia en el pecho, especialmente después de hacer ejercicio
- Sensación de falta de aire o cansancio al hacer actividad física
- Palpitaciones (sentir que el corazón late fuerte o rápido)
- Postura encorvada o hombros hacia adelante para disimular el hundimiento
- En casos más pronunciados, el hundimiento puede presionar el corazón o los pulmones
Síntomas en niños
- En los bebés, el hundimiento puede ser leve y no causar molestias.
- En los niños pequeños, puede notarse más el pecho hundido, especialmente al respirar profundamente.
- Durante la adolescencia, el hundimiento suele hacerse más visible y pueden aparecer síntomas como cansancio o falta de aire al hacer deporte.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el pectus excavatum puede empeorar la sensación de falta de aire, especialmente si ya existen problemas de corazón o pulmones.
- Puede causar dolor en el pecho o la espalda debido a la postura compensatoria.
- La flexibilidad de la caja torácica disminuye con la edad, lo que puede hacer que los síntomas se sientan más notorios.
Causas
Causas principales
- Se cree que el pectus excavatum se debe a un crecimiento excesivo del cartílago que une las costillas con el esternón, lo que empuja el esternón hacia adentro.
- Puede estar presente desde el nacimiento (congénito), pero su causa exacta no se conoce por completo.
- En algunos casos, hay antecedentes familiares de pectus excavatum u otras deformidades del pecho.
Factores de riesgo
- Tener un padre, madre o hermano con pectus excavatum.
- Ser de sexo masculino (los varones tienen mayor probabilidad).
- Padecer ciertas enfermedades del tejido conectivo, como el síndrome de Marfan o el síndrome de Ehlers-Danlos.
- Tener ciertas afecciones musculares o del desarrollo que afectan la pared torácica.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas que el hundimiento en el pecho aumenta de tamaño rápidamente.
- Si empiezas a tener dificultad para respirar, dolor de pecho o palpitaciones frecuentes.
- Si te cansas mucho más de lo normal al hacer esfuerzos cotidianos.
Programe una cita de rutina si:
- Si el hundimiento es visible desde el nacimiento o la infancia y nunca lo has consultado.
- Si quieres saber si el hundimiento puede afectar la función del corazón o de los pulmones.
- Si tienes molestias estéticas que te afectan emocionalmente o en tu vida social.
Diagnóstico
El médico generalmente puede diagnosticar el pectus excavatum con un examen físico. Observará la forma del pecho, palpará el esternón y las costillas, y escuchará el corazón y los pulmones. También puede pedir una fotografía para medir el hundimiento o hacer que te inclines hacia adelante para ver mejor la deformidad.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax: sirve para ver la forma de los huesos y calcular la profundidad del hundimiento.
- Tomografía computarizada (TC): da una imagen más detallada y mide el índice de Haller, que ayuda a decidir si el hundimiento es significativo.
- Electrocardiograma (ECG): para comprobar si el corazón late de manera normal.
- Ecocardiograma: una ecografía del corazón para ver si el hundimiento lo está presionando o afectando su funcionamiento.
- Pruebas de función pulmonar: para evaluar si la capacidad respiratoria está reducida.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele comenzar con una conversación sobre tus síntomas y tus antecedentes familiares. Luego te harán un examen físico y, si es necesario, pruebas de imagen. Es normal que te deriven a un especialista (por ejemplo, un cirujano torácico o un cardiólogo) si el hundimiento es moderado o profundo. No debes preocuparte si te piden varias pruebas: sirven para entender tu caso con precisión y tomar la mejor decisión.
Tratamiento
El tratamiento del pectus excavatum depende de la gravedad de la deformidad, de los síntomas que cause y de tu edad. No todas las personas necesitan tratamiento. En casos leves, basta con hacer ejercicio y seguimiento. En casos moderados o graves, pueden plantearse opciones como la campana de vacío, la fisioterapia o, si es necesario, una intervención quirúrgica. La decisión debe tomarse en conjunto con tu médico especialista.
Autocuidado en el hogar
- Realizar ejercicios de respiración profunda y estiramientos para mantener la flexibilidad del pecho.
- Practicar deporte con regularidad para fortalecer los músculos del pecho, la espalda y el abdomen, siempre que tu médico lo permita.
- Mantener una postura erguida: algunos ejercicios de corrección postural pueden ayudar a disimular el hundimiento.
- Usar, solo si el médico lo recomienda, la campana de vacío, que es un dispositivo que se coloca sobre el pecho para elevarlo progresivamente con presión.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos no farmacológicos pueden incluir la fisioterapia para mejorar la postura y la respiración, y el uso de la campana de vacío en algunos casos. La decisión de usarla debe tomarla un especialista, ya que no sirve para todas las personas. No se usan medicamentos para corregir la deformidad; los medicamentos solo se emplean para aliviar el dolor o tratar complicaciones, siempre bajo prescripción médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se valora cuando el pectus excavatum es profundo y produce síntomas como falta de aire, dolor o problemas cardíacos o pulmonares. También se considera si la deformidad causa un impacto psicológico o emocional importante. Las cirugías más conocidas son la técnica de Nuss (se introduce una barra que levanta el esternón) y la técnica de Ravitch (se remodelan las costillas y el esternón). La decisión quirúrgica es individual y debe tomarse con el cirujano torácico.
Vivir con esta afección
La mayoría de las personas con pectus excavatum vive con normalidad. Si la deformidad es leve, simplemente requieres revisiones periódicas. Si el hundimiento es notable, puedes aprender a mejorar tu postura y hacer ejercicios específicos para fortalecer los músculos que rodean el pecho. Es importante que no te escondas ni te avergüences: es una característica física más, y hablar con tu médico puede ayudarte a resolver dudas.
Consejos de estilo de vida
- Si fumas, considera dejarlo, porque el tabaco daña los pulmones y puede empeorar la respiración.
- Evita el sedentarismo: una vida activa ayuda a mantener los músculos y la capacidad pulmonar.
- Usa ropa cómoda que no apriete el pecho, si el hundimiento te produce alguna molestia.
- Encuentra una actividad física que disfrutes; muchos deportes son perfectamente posibles.
- Si el hundimiento te afecta emocionalmente, busca apoyo en familiares, amigos o profesionales de la salud mental.
Dieta y ejercicio
No existe una dieta especial para el pectus excavatum, pero una alimentación equilibrada ayuda a mantener una buena salud general y a controlar el peso. El ejercicio es muy recomendable, especialmente nadar, hacer yoga, pilates o entrenamiento de fuerza suave, ya que fortalecen el pecho, la espalda y el abdomen. Antes de empezar una rutina intensa, consulta con tu médico, sobre todo si tienes síntomas al hacer esfuerzo.
Salud mental y bienestar emocional
En algunos casos, especialmente en adolescentes, la apariencia del pecho puede causar vergüenza, ansiedad o baja autoestima. Es normal sentirse preocupado por la imagen corporal. Hablar con un profesional de salud mental o con un grupo de apoyo puede ser muy útil. Recuerda que tu valor no depende de la forma de tu pecho.
Prevención
No se puede prevenir el pectus excavatum porque suele ser una característica del desarrollo que está presente desde el nacimiento o aparece durante el crecimiento. Lo que sí se puede hacer es detectarlo y valorarlo a tiempo para evitar complicaciones.
Programas de detección
No existe un programa de cribado general para el pectus excavatum. Sin embargo, los médicos pueden detectarlo en una revisión pediátrica o en un examen físico rutinario. Si hay antecedentes familiares, es razonable comentarlo con el pediatra o el médico de familia.
Complicaciones
Si no se trata
- En casos profundos, la presión sobre el corazón puede dificultar su llenado y reducir la eficiencia con que bombea sangre.
- Puede haber reducción de la capacidad pulmonar, lo que produce falta de aire con el ejercicio.
- Las infecciones respiratorias pueden ser más frecuentes o más difíciles de superar.
- El dolor de pecho o espalda crónico puede aparecer por la postura compensatoria.
- En el plano emocional, la imagen corporal puede generar ansiedad o depresión en algunos pacientes.
Pronóstico a largo plazo
La gran noticia es que la mayoría de las personas con pectus excavatum puede llevar una vida plena y activa. Con el seguimiento adecuado, y cuando hace falta tratamiento, los resultados suelen ser muy buenos. La cirugía, en casos seleccionados, mejora tanto la función como la apariencia. Cada persona es un mundo, y el pronóstico depende de la gravedad y de cómo se aborde. Con el apoyo del equipo médico y de los seres queridos, se puede manejar muy bien.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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