Enfermedad arterial periférica (EAP)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad arterial periférica (EAP) ocurre cuando las arterias que llevan sangre a las piernas (y a veces a los brazos) se estrechan o se bloquean, generalmente por acumulación de grasa y colesterol. Esto reduce el flujo de sangre y puede causar dolor, calambres y dificultad para caminar.
Datos clave
- Es una condición común que afecta a muchas personas mayores de 60 años.
- A menudo no causa síntomas, por lo que muchas personas no saben que la tienen.
- Se puede controlar con cambios en el estilo de vida y tratamiento médico.
Sí, es bastante común. Se estima que afecta a más de 200 millones de personas en todo el mundo, especialmente después de los 60 años.
Afecta principalmente a personas mayores con factores de riesgo como tabaquismo, diabetes, presión arterial alta o colesterol alto.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en la pierna o el pie
- Pierna o pie pálido, frío o con color azulado
- Entumecimiento o debilidad repentina en la pierna
- Hinchazón repentina con dolor intenso
- Hormigueo o falta de pulso en la pierna
- ⚠Dolor en las piernas que aparece incluso en reposo
- ⚠Herida o llaga en el pie que empeora, se enrojece o supura
- ⚠Cambio de color o temperatura en la pierna que no cede
Síntomas comunes
- Dolor o calambres en las piernas al caminar o hacer ejercicio, que mejora al descansar
- Entumecimiento u hormigueo en las piernas o pies
- Sensación de frío en la pierna o pie
- Debilidad o falta de pulso en las piernas
- Llagas o heridas en los pies que tardan en sanar
- Cambio de color en la piel de las piernas
Causas
Causas principales
- Aterosclerosis: acumulación de placa (grasa, colesterol y otras sustancias) en el interior de las arterias
- Inflamación de los vasos sanguíneos
- Coágulos de sangre que obstruyen una arteria
- Lesión o traumatismo en las arterias
Factores de riesgo
- Tabaquismo o hábito de fumar
- Diabetes
- Presión arterial alta
- Colesterol alto
- Tener más de 60 años
- Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular
- Obesidad o sobrepeso
- Falta de actividad física
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor en las piernas aparece en reposo o le despierta por la noche
- Si tiene una herida o llaga en el pie que no cicatriza después de dos semanas
- Si nota una pierna más fría, pálida o con color azulado
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dolor en las piernas al caminar que desaparece al descansar
- Si tiene factores de riesgo como diabetes, tabaquismo o presión alta
- Si siente entumecimiento u hormigueo persistente en los pies
Diagnóstico
El médico realiza una historia clínica, un examen físico y puede pedir pruebas sencillas para medir el flujo sanguíneo en las piernas.
Pruebas que se pueden realizar
- Índice tobillo-brazo (ITB): comparación de la presión arterial en el tobillo con la del brazo
- Ecografía Doppler: para ver el flujo de sangre en las arterias
- Angiografía por tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética (RM)
- Análisis de sangre para detectar colesterol, azúcar y otros factores
Qué esperar en su cita
Las pruebas son generalmente indoloras y no invasivas. El médico explicará los resultados y recomendará los siguientes pasos para cuidar su salud.
Tratamiento
El tratamiento de la EAP tiene dos objetivos: aliviar los síntomas y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Se basa en cambios de estilo de vida, control de otros problemas de salud y, en algunos casos, procedimientos para abrir las arterias bloqueadas.
Autocuidado en el hogar
- Caminar con regularidad con un programa de ejercicios supervisado
- Dejar de fumar, con ayuda profesional si es necesario
- Cuidar bien los pies: mantenerlos limpios, secos y revisarlos a diario
- Usar calzado cómodo y adecuado para evitar heridas
- Seguir las recomendaciones del médico sobre el control de la diabetes, la presión y el colesterol
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que ayudan a evitar la formación de coágulos, controlar la presión arterial, reducir el colesterol y mejorar el flujo sanguíneo. Solo un médico puede recetar el tratamiento adecuado para cada caso. También pueden recomendarse programas de ejercicio supervisado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si los vasos están muy obstruidos y los síntomas son graves o hay riesgo de perder la pierna, el médico puede proponer procedimientos como angioplastia (abrir la arteria con un catéter), colocación de una malla (stent) o cirugía de bypass. Se decide de forma individual.
Vivir con esta afección
Vivir con EAP implica prestar atención a los pies y a la actividad diaria. Un buen cuidado de los pies y mantener una rutina de paseos puede marcar la diferencia.
Consejos de estilo de vida
- Dejar de fumar
- Caminar y hacer ejercicio aeróbico regular
- Controlar el peso
- Mantener la diabetes, presión y colesterol en los niveles recomendados
- Evitar el frío extremo en las extremidades
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, cereales integrales y pescado, y baja en grasas saturadas y sal. El ejercicio más recomendado es caminar en intervalos: camine hasta sentir molestia, descanse unos minutos y vuelva a caminar. Consulte a su médico antes de comenzar.
Salud mental y bienestar emocional
Tener una enfermedad crónica puede generar preocupación o estrés. Es normal sentir ansiedad al recibir el diagnóstico, pero con el apoyo adecuado y un plan claro, la mayoría de las personas se adaptan bien. Hable con su médico o un profesional de la salud mental si se siente abrumado.
Prevención
En gran parte, sí. La EAP se puede prevenir o retrasar con un estilo de vida saludable y controlando los factores de riesgo. Nunca es tarde para empezar.
Vacunas
Aunque no existe una vacuna contra la EAP, es importante tener al día las vacunas recomendadas, como la gripe o la neumonía, porque las infecciones pueden complicar la circulación.
Programas de detección
Si tiene factores de riesgo, su médico puede indicar una revisión periódica de la circulación de las piernas, incluso si no siente síntomas. Pregúntele si necesita una prueba.
Complicaciones
Si no se trata
- Úlceras o heridas que no sanan
- Dolor intenso en reposo
- Gangrena (muerte del tejido) que puede requerir amputación
- Mayor riesgo de ataque cardíaco o accidente cerebrovascular
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico y tratamiento oportunos, la mayoría de las personas con EAP mejoran sus síntomas y mantienen una vida activa. Cuidar la salud cardiovascular también ayuda a prevenir complicaciones graves. Sentirse esperanzado y comprometido con el tratamiento es clave.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.