Derrame pleural: qué es, síntomas y tratamiento
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El derrame pleural es la acumulación anormal de líquido en el espacio entre las dos capas finas de tejido que rodean los pulmones (la pleura). Este espacio normalmente contiene una pequeña cantidad de líquido que actúa como lubricante. Cuando se acumula demasiado líquido, puede dificultar la respiración y causar molestias en el pecho.
Datos clave
- El derrame pleural no es una enfermedad en sí, sino un signo de que hay otra condición médica que lo está causando.
- Puede ser pequeño y no causar síntomas, o grande y dificultar la respiración.
- El tratamiento depende de la causa, de la cantidad de líquido y de los síntomas. Muchos casos se resuelven al tratar la enfermedad de base.
Es una afección relativamente frecuente en la práctica clínica. Puede aparecer en personas de cualquier edad, pero es más común en adultos mayores y en quienes tienen enfermedades del corazón, hígado, riñones, infecciones pulmonares o cáncer.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en pacientes con insuficiencia cardíaca, cirrosis, enfermedad renal avanzada, neumonía, tuberculosis, cáncer de pulmón o de mama, o después de una lesión o cirugía en el pecho.
Síntomas
- Dificultad respiratoria grave o sensación de asfixia
- Dolor torácico intenso
- Tos con sangre
- Labios o piel de color azulado
- ⚠Fiebre alta con escalofríos
- ⚠Dolor en el pecho que empeora con la respiración
- ⚠Dificultad para respirar que va aumentando
- ⚠Mareo o sensación de desmayo
Síntomas comunes
- Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
- Dolor en el pecho que empeora al respirar o toser
- Tos seca
- Fiebre (puede indicar infección)
- Sensación de pesadez o presión en el pecho
- Respiración rápida
Síntomas en niños
- Respiración rápida o ruidosa
- Dolor abdominal (a veces los niños no localizan bien el dolor de pecho)
- Fiebre
- Irritabilidad o decaimiento
- Dificultad para alimentarse en bebés
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación (puede ser el único síntoma)
- Cansancio o debilidad
- Dificultad para respirar al hacer esfuerzos
- Pérdida de apetito
- Menor movilidad o caídas frecuentes
Causas
Causas principales
- Insuficiencia cardíaca (la causa más común)
- Infecciones como neumonía o tuberculosis
- Cáncer, especialmente de pulmón o de mama
- Cirrosis hepática
- Enfermedad renal avanzada
- Inflamación del páncreas (pancreatitis)
- Enfermedades autoinmunes como lupus o artritis reumatoide
- Lesión o cirugía en el pecho
Factores de riesgo
- Tener insuficiencia cardíaca
- Tener cáncer o haber recibido tratamiento oncológico
- Enfermedad renal crónica
- Cirrosis hepática
- Edad avanzada
- Sistema inmunitario debilitado
- Habitar en zonas donde la tuberculosis es frecuente
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota falta de aire que va en aumento
- Si tiene dolor en el pecho al respirar
- Si tiene fiebre con tos o sensación de malestar intenso
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene una enfermedad crónica (corazón, hígado, riñón o cáncer) y nota falta de aire o hinchazón en las piernas
- Si ha tenido un derrame pleural anteriormente y aparecen síntomas de nuevo
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre sus síntomas e historial clínico, le escuchará los pulmones con un estetoscopio y probablemente le solicite una radiografía de tórax u otras pruebas para confirmar si hay líquido y buscar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax
- Ecografía de tórax
- Tomografía computarizada (TAC)
- Análisis de sangre
- Toracocentesis: extracción de una muestra del líquido con una aguja fina para analizarla
Qué esperar en su cita
Primero se confirma si hay líquido y en qué cantidad. Después se intenta saber por qué se ha formado. En la toracocentesis se adormece la zona para introducir una aguja fina y extraer una muestra. A veces se puede drenar todo el líquido en el mismo momento. Los resultados de algunas pruebas pueden tardar varios días. Su médico le explicará los hallazgos y los pasos a seguir.
Tratamiento
El objetivo principal es tratar la enfermedad que está causando la acumulación de líquido y, si el líquido es abundante o provoca síntomas, aliviar la dificultad para respirar. No todos los derrames requieren tratamiento: los pequeños y asintomáticos pueden desaparecer al mejorar la causa de base.
Autocuidado en el hogar
- Reposo relativo y evitar esfuerzos que dificulten la respiración
- Seguir el tratamiento indicado para la enfermedad de base (por ejemplo, la insuficiencia cardíaca)
- Evitar el humo del tabaco y la contaminación
- Mantener una buena higiene para prevenir infecciones
Tratamientos médicos
Dependiendo de la causa, el médico puede recetar medicamentos para la insuficiencia cardíaca, antibióticos para una infección, drenaje del líquido con una aguja o un tubo torácico, o procedimientos para evitar que el líquido se vuelva a acumular, como la pleurodesis. El tratamiento siempre se adapta a cada paciente.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos recurrentes o cuando el líquido es muy abundante, puede ser necesaria una pleurodesis (pegar las dos capas de la pleura para que no se vuelva a llenar de líquido) o una cirugía para retirar la pleura dañada. El cirujano explicará las opciones y el motivo de la intervención.
Vivir con esta afección
Viva el día a día según su capacidad respiratoria. Suba escaleras con pausas, descanse cuando lo necesite y use almohadas para dormir en posición semiincorporada si le cuesta respirar al estar acostado. Escuche a su cuerpo y consulte a su médico ante cualquier empeoramiento.
Consejos de estilo de vida
- Practique ejercicios de respiración si su médico o fisioterapeuta se los recomienda
- Evite el humo del tabaco y los ambientes muy contaminados
- Mantenga una buena postura para facilitar la entrada de aire
- Si tiene insuficiencia cardíaca, pésese a diario para detectar retención de líquidos
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta equilibrada y reduzca la sal si tiene insuficiencia cardíaca o hipertensión. El ejercicio suave, como pasear, puede ser beneficioso siempre que no le falte el aire. Consulte a su médico antes de empezar una rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con un derrame pleural y con la enfermedad que lo causa puede generar ansiedad, tristeza o sensación de incertidumbre. Es normal sentirse abrumado. Hable con sus seres queridos y no dude en buscar apoyo de un profesional de salud mental si lo necesita.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque muchas veces es consecuencia de otras enfermedades. Sin embargo, se puede reducir el riesgo tratando adecuadamente las enfermedades crónicas y llevando un estilo de vida saludable para el corazón y los pulmones.
Vacunas
Vacúnese contra la gripe y la neumonía según las recomendaciones de su médico, especialmente si tiene enfermedades crónicas o el sistema inmunitario debilitado.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para el derrame pleural en personas sanas. Las pruebas se realizan cuando hay síntomas o una enfermedad de riesgo que lo justifique.
Complicaciones
Si no se trata
- Atelectasia: el pulmón no se expande por completo
- Infección del líquido (empiema)
- Engrosamiento o cicatrices en la pleura
- Insuficiencia respiratoria
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los derrames pleurales mejoran al tratar la causa que los origina. Muchas personas recuperan la función pulmonar por completo. En otros casos, el líquido puede reaparecer, pero existen tratamientos eficaces para controlarlo y mantener una buena calidad de vida. El pronóstico depende sobre todo de la enfermedad de base.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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