Síndrome de Atrapamiento de la Arteria Poplítea (PAES): información para pacientes
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El síndrome de atrapamiento de la arteria poplítea, conocido como PAES por sus siglas en inglés, ocurre cuando la arteria que pasa por detrás de la rodilla queda comprimida por los músculos o tendones de la pierna. Esto reduce el flujo de sangre hacia la parte inferior de la pierna, sobre todo al hacer ejercicio.
Datos clave
- Es una causa poco frecuente de dolor en la pantorrilla en personas jóvenes y deportistas.
- El diagnóstico temprano puede prevenir complicaciones graves, como coágulos o daño en la arteria.
- El tratamiento inicial suele ser reposo y fisioterapia; si no es suficiente, puede valorarse cirugía.
No es una afección frecuente. Se desconoce cuántas personas la padecen exactamente, ya que a menudo no se diagnostica o se confunde con otras causas de dolor en la pierna.
Afecta principalmente a deportistas jóvenes y personas físicamente activas, y es más habitual en los hombres. Puede aparecer en una sola pierna o en ambas.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en la pantorrilla o en el pie.
- Palidez extrema o color azulado en la pierna o el pie.
- Frío en la pierna o el pie, con ausencia de pulso.
- Dificultad o imposibilidad para mover la pierna o el pie.
- Si tiene cualquiera de estos síntomas, llame de inmediato a los servicios de emergencia de su país (112 en España, 911 en muchos países de América Latina).
- ⚠Dolor en la pierna que no cede con el reposo.
- ⚠Hinchazón, enrojecimiento o sensación de calor en la pantorrilla.
- ⚠Entumecimiento o debilidad que va en aumento.
Síntomas comunes
- Dolor o calambres en la pantorrilla al hacer ejercicio, que mejoran con el reposo.
- Hormigueo, entumecimiento o sensación de frío en el pie.
- Debilidad o fatiga en la pierna durante la actividad física.
- Pie pálido o con un tono azulado después del esfuerzo.
- En algunos casos puede no haber síntomas hasta que se forma un coágulo.
Síntomas en niños
- En niños y adolescentes, el dolor suele aparecer durante el deporte y puede confundirse con un calambre común. Es importante acudir al médico si el dolor se repite con el ejercicio.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el síndrome puede presentarse junto con otras enfermedades de las arterias, como la arteriosclerosis, lo que puede hacer que los síntomas sean similares o se superpongan.
Causas
Causas principales
- Compresión de la arteria poplítea por los músculos de la pantorrilla, cuando tienen una posición o un trayecto anómalo.
- Variaciones anatómicas en las uniones de los músculos o tendones, presentes desde el nacimiento.
- Atrapamiento de la arteria entre dos cabezas musculares o debajo de un tendón durante el movimiento de la pierna.
Factores de riesgo
- Ser deportista de alta intensidad, sobre todo en disciplinas como atletismo, fútbol o ciclismo.
- Tener una musculatura muy desarrollada en la pantorrilla.
- Ser hombre y tener entre 20 y 40 años.
- Tener antecedentes familiares de anomalías musculares o vasculares en las piernas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor en la pierna que no se alivia con el reposo.
- Cambios de color o de temperatura en el pie o la pierna.
- Sensación de adormecimiento o debilidad que no desaparece.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor en la pantorrilla que aparece al hacer ejercicio de forma repetida.
- Calambres que solo ocurren con la actividad física.
- Pesadez o cansancio precoz en la pierna al caminar o correr.
Diagnóstico
El médico le preguntará por sus síntomas y le explorará la pierna y el pulso en el pie, en reposo y después de hacer ejercicio. Se suelen solicitar pruebas de imagen para confirmar si la arteria está comprimida.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía Doppler: utiliza ondas de sonido para observar el flujo sanguíneo en la arteria poplítea.
- Angiografía por tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM): permite ver la anatomía de la arteria y su relación con los músculos.
- Índice tobillo-brazo: mide la presión arterial en el tobillo y en el brazo, antes y después del ejercicio.
Qué esperar en su cita
Es posible que el médico le pida que realice ejercicio justo antes de las pruebas. El proceso de diagnóstico puede requerir varias visitas, pero es fundamental para elegir el tratamiento adecuado.
Tratamiento
El tratamiento busca aliviar los síntomas, restablecer el flujo de sangre y evitar daños en la arteria. En muchos casos se empieza con reposo deportivo y fisioterapia; si no hay mejoría, se valora la cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Reduzca o evite temporalmente el ejercicio que le provoca dolor, según las indicaciones médicas.
- Realice los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento que le enseñe el fisioterapeuta.
- Eleve la pierna cuando esté en reposo para favorecer la circulación.
- No use prendas muy apretadas en la zona de la rodilla ni esté mucho tiempo sentado o de pie inmóvil.
Tratamientos médicos
En el tratamiento pueden incluirse la fisioterapia para mejorar la flexibilidad y la biomecánica de la pierna, y en ocasiones medicamentos para aliviar el dolor o mejorar la circulación, que solo deben usarse bajo prescripción médica. Nunca se automedique con fármacos para la circulación o el dolor sin hablar antes con un profesional sanitario.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si los síntomas persisten o la arteria sufre una compresión importante, un cirujano vascular puede realizar una liberación quirúrgica: consiste en separar o reposicionar los músculos o tendones que atrapan la arteria. Esta operación suele tener un buen pronóstico cuando se realiza a tiempo.
Vivir con esta afección
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas puede retomar sus actividades diarias y, en muchas ocasiones, el deporte. Es posible que tenga que adaptar la intensidad del ejercicio o evitar algunos movimientos que disparan el dolor. Acudir a los controles médicos es esencial para llevar un buen seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Haga siempre un calentamiento previo y estiramientos suaves de la pantorrilla antes y después del ejercicio.
- Evite los esfuerzos bruscos o repetitivos que sobrecargan la pierna.
- Si fuma, deje de fumar con ayuda profesional: el tabaco daña las arterias y empeora la circulación.
- Mantenga un peso saludable para no sobrecargar el sistema circulatorio.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y cereales integrales, y con poca sal y grasas saturadas. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, es beneficioso siempre que no le cause dolor. Consulte a su médico o fisioterapeuta para saber qué tipo de actividad es la más adecuada en su caso.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir dolor o tener que limitar la práctica deportiva puede generar frustración, ansiedad o tristeza, sobre todo en personas jóvenes. Hable de ello con su médico o un profesional de salud mental si lo necesita. Buscar apoyo no es un signo de debilidad, es un paso importante para sentirse mejor.
Prevención
No existe una forma segura de prevenir el síndrome de atrapamiento de la arteria poplítea, porque se debe a una característica anatómica presente desde el nacimiento. Lo que sí se puede hacer es detectarlo pronto y tratarlo a tiempo para evitar complicaciones y minimizar su impacto en la vida diaria.
Vacunas
No hay vacunas relacionadas con esta afección.
Programas de detección
No se realizan pruebas de cribado generales para detectar este síndrome. Si tiene síntomas sugestivos o antecedentes familiares, su médico puede indicarle pruebas de imagen para valorar la anatomía de la arteria.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño de la pared de la arteria por la compresión continua.
- Formación de un coágulo (trombosis) en la arteria poplítea.
- Estrechamiento u obstrucción de la arteria, con reducción grave del flujo sanguíneo.
- Isquemia aguda: falta de oxígeno en la pierna que puede poner en peligro la extremidad.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, la mayoría de las personas mejora y puede volver a su vida normal. Incluso en los casos que requieren cirugía, los resultados suelen ser muy positivos. No se ignoren los síntomas: cuanto antes se consulte, mejor será el pronóstico.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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