Deslizamiento de la cabeza del fémur (SCFE)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La epífisis femoral capital deslizada (SCFE) es una enfermedad de la cadera que ocurre en adolescentes. En la parte superior del fémur (el hueso del muslo) hay una zona de crecimiento (la placa de crecimiento) que es más débil durante el estirón de la pubertad. En la SCFE, esta zona se desliza y la cabeza del fémur se mueve de su lugar normal dentro de la articulación de la cadera. Es como si la bola de un helado se deslizara del cono.
Datos clave
- Ocurre sobre todo en adolescentes que están en pleno crecimiento.
- Puede causar dolor en la cadera, la ingle o incluso la rodilla.
- Necesita tratamiento médico para evitar que el deslizamiento avance.
- Si se trata a tiempo, la mayoría de los jóvenes se recuperan bien y vuelven a su vida normal.
No es muy frecuente, pero es la afección de cadera más común en los adolescentes.
Afecta principalmente a adolescentes de 10 a 14 años, con mayor frecuencia varones. Suele aparecer en jóvenes con sobrepeso o con ciertos problemas hormonales o metabólicos.
Síntomas
- Llame a los servicios de emergencia de su país de inmediato si su hijo tiene dolor intenso y repentino en la cadera o la pierna.
- Si no puede apoyar la pierna ni caminar.
- Si la pierna se ve torcida o más corta que la otra.
- ⚠Busque atención médica el mismo día si hay dolor fuerte en la cadera o la rodilla que no desaparece.
- ⚠Si el joven cojea o evita apoyar el peso sobre la pierna.
- ⚠Si hay hinchazón o enrojecimiento en la zona de la cadera.
Síntomas comunes
- Dolor en la cadera, la ingle o la rodilla
- Cojea al caminar
- Dificultad para mover la cadera
- Rigidez o sensación de bloqueo en la cadera
Causas
Causas principales
- Debilitamiento temporal de la placa de crecimiento del fémur durante el estirón de la pubertad.
- Sobrepeso, que aumenta la presión sobre la cabeza del fémur.
- Cambios hormonales que afectan la fortaleza de los huesos.
- En algunos casos, no se encuentra una causa clara.
Factores de riesgo
- Tener entre 10 y 14 años.
- Ser varón.
- Tener obesidad o sobrepeso.
- Tener ciertos trastornos endocrinos o metabólicos (como hipotiroidismo o problemas de crecimiento).
- Tener un familiar cercano que haya tenido SCFE.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso o incapacidad para caminar sin una razón clara.
- Cualquier señal de emergencia mencionada anteriormente.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor persistente en la cadera, la ingle o la rodilla que dura más de una semana.
- Cojea de forma continua.
- Rigidez al mover la cadera o la pierna.
Diagnóstico
El médico hará preguntas sobre los síntomas, observará cómo camina la persona y revisará la movilidad de la cadera. Si sospecha una SCFE, pedirá pruebas de imagen para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de la cadera (la prueba más habitual y útil).
- Resonancia magnética (si la radiografía no es concluyente).
- Ecografía en algunos casos especiales.
Qué esperar en su cita
El médico explicará los resultados. Si se confirma una SCFE, indicará evitar apoyar el peso sobre la pierna afectada y derivará al paciente a un especialista en ortopedia para planificar el tratamiento.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es evitar que la cabeza del fémur se deslice más, aliviar el dolor y mantener la función de la cadera. En la mayoría de los casos, es necesaria una cirugía para estabilizar la cabeza del fémur en su posición.
Autocuidado en el hogar
- No apoyar el peso sobre la pierna afectada.
- Usar muletas u otro apoyo si el médico lo indica.
- Aplicar frío en la cadera para reducir la inflamación, solo si el médico lo recomienda.
- Seguir al pie de la letra las indicaciones del equipo médico.
Tratamientos médicos
Los analgésicos pueden ayudar a controlar el dolor, pero siempre deben ser indicados por un profesional de la salud. No se recomienda la automedicación. El tratamiento principal es quirúrgico y no farmacológico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía suele ser necesaria para fijar la cabeza femoral con tornillos y evitar que el deslizamiento progrese. A veces se opera la otra cadera de forma preventiva si también tiene riesgo.
Vivir con esta afección
Después de la cirugía, deberá limitar actividades como correr o saltar durante el tiempo que indique el cirujano. La vuelta a la marcha es progresiva, con ayuda de muletas y fisioterapia.
Consejos de estilo de vida
- Evite deportes de alto impacto hasta que el médico lo autorice.
- Mantenga un peso saludable para proteger la cadera.
- Acuda a todas las revisiones médicas programadas.
- Vuelva a la actividad deportiva poco a poco y siempre con permiso médico.
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada, rica en calcio y vitamina D, ayuda a mantener unos huesos fuertes. Cuando el médico lo permita, el ejercicio moderado (como nadar o andar en bicicleta) beneficia la movilidad y la fuerza.
Salud mental y bienestar emocional
Pasar por una cirugía o tener que limitar las actividades puede ser frustrante, y no es raro sentir ansiedad o tristeza. Hable con la familia, los amigos o un profesional de la salud si necesita apoyo emocional. Es importante cuidar también la salud mental.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero mantener un peso adecuado y tratar a tiempo problemas hormonales puede reducir el riesgo. Lo más importante es detectar los síntomas temprano y acudir al médico para evitar complicaciones.
Vacunas
No hay vacuna para prevenir este problema.
Programas de detección
No se realiza una prueba de detección general en la población. Si el médico considera que hay un alto riesgo, puede recomendar una radiografía de cadera.
Complicaciones
Si no se trata
- El deslizamiento de la cabeza femoral puede empeorar.
- Se puede dañar el cartílago de la cadera, lo que lleva a artritis temprana.
- Puede aparecer una pérdida de riego sanguíneo en la cabeza del fémur (necrosis avascular).
- Dolor crónico y limitación para caminar.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento tempranos, la mayoría de los adolescentes se recuperan muy bien y pueden retomar sus actividades con normalidad. Seguir las recomendaciones médicas y acudir a los controles es fundamental para conseguir el mejor resultado.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.